Naciones Unidas: Escuchen a las supervivientes, no tiren por la borda la labor dirigida a prevenir el tráfico sexual

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ATENCIÓN: Esta campaña de acción archivada ha sido concluida o suspendida, y la información contenida en ella puede no estar actualizada. Véase la página Tome medidas por las campañas actualmente en curso.
Fecha: 
20 Sep 2013

ACTUALIZACIÓN 2 DE DICIEMBRE DE 2013: El 4 de noviembre de 2013, el director ejecutivo de ONUSIDA, Michel Sidibé, envió un correo electrónico a las personas y organizaciones que habían firmado nuestro llamamiento a Naciones Unidas para que escuchara a las supervivientes y aclarara su postura con respecto a las actividades de proxenetismo, gestión de burdeles y compra de servicios sexuales. En este mensaje electrónico, el Sr. Sidibé señalaba que “ONUSIDA no defiende la despenalización del proxenetismo ni de la gestión de burdeles”. Se trata de una aclaración importante, ya que los últimos informes respaldados por ONUSIDA (ver abajo) habían exigido la legalización de estas actividades. Aunque es una victoria de gran importancia, Igualdad Ya continúa en conversaciones con ONUSIDA y otras agencias de la ONU para asegurarse de que sus políticas relativas a la industria del sexo comercial tengan en cuenta las experiencias y perspectivas de las supervivientes de la explotación sexual, y que sean coherentes con los estándares de derechos humanos de Naciones Unidas. Siga haciendo un llamamiento a ONUSIDA, el PNUD y el UNFPA para que escuchen a las supervivientes y se aseguren de que los esfuerzos por prevenir el tráfico sexual resulten efectivos abordando la problemática de la demanda de sexo comercial.


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UN New York Headquarters
Oficinas de la ONU Nueva York

"Cuando la gente me dice que las mujeres son las que eligen esta vida, solo puedo reírme. ¿Acaso saben ellos cuántas mujeres como yo han intentado escapar y han sufrido palizas brutales al ser descubiertas?  Para los hombres que nos compran, no somos más que un pedazo de carne. Para el resto de la sociedad, simplemente no existimos". – Ayesha, India, superviviente

“Es necesario cambiar el conocimiento que tiene la sociedad acerca de la trata de personas y la prostitución. En mi país, la gente piensa que las prostitutas son delincuentes y que los compradores son las víctimas. Eso no es así. Hay que cambiar esta idea y educar a las niñas sobre los malos tratos que se reciben en la industria del sexo, para que sepan que tienen alternativas. Las mujeres son seres humanos, no mercancía que se compra y se vende”.  – Alma, Filipinas, superviviente y activista


Para combatir el tráfico sexual y la explotación sexual comercial en todo el mundo es necesario contar con la visión y el liderazgo de las supervivientes que han sufrido estos abusos de los derechos humanos. Las supervivientes conocen de primera mano las violaciones de los derechos humanos inherentes al tráfico sexual y la explotación sexual comercial, y son imprescindibles a la hora de luchar de manera eficaz e informada contra la trata de personas. Igualdad Ya lleva más de 20 años trabajando para garantizar que la política internacional al respecto refleje las experiencias de las supervivientes.

Junto a otras 97 organizaciones que luchan contra la trata de personas, muchas de ellas dirigidas por supervivientes, estamos  profundamente preocupados por dos informes publicados el año pasado con el respaldo de Naciones Unidas (ONU) y que se consideran política de Naciones Unidas. Estos informes no solo hacen recomendaciones que contradicen directamente las normas de derechos humanos, sino que además ignoran en gran medida las experiencias y las visiones de las supervivientes de la prostitución y la trata de personas.

>> ¡TOME MEDIDAS!

Estos dos informes, el de la Comisión Global sobre VIH y Derecho El VIH y la Ley: Riesgos, Derechos y Salud (2012), publicado por el PNUD, y el informe respaldado por el PNUD, el FNUAP y ONUSIDA, Trabajo sexual y leyes en la región de Asia y el Pacífico (2012), dicen a los países que para reducir las tasas de VIH/SIDA y defender los derechos humanos de las personas que participan en la prostitución, deberían despenalizarse todos los aspectos de la industria sexual comercial. Aunque la Convención de Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer obliga a los gobiernos a “eliminar toda forma de trata de mujeres y la explotación de la prostitución de la mujer”, estos informes de la ONU reclaman la despenalización del proxenetismo, la gestión de prostíbulos y la compra de servicios sexuales. Además, las recomendaciones de los informes se oponen a las pruebas, cada vez más numerosas que demuestran que la despenalización y la legalización (incluidos los prostíbulos) no protegen a las personas que ejercen la prostitución ni mejoran su situación.

En 2000, Igualdad Ya, supervivientes del tráfico sexual y nuestras organizaciones asociadas trabajamos con el fin de que el Protocolo de Naciones Unidas para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente de mujeres y niños (Protocolo de la ONU contra la trata de personas) definiera la trata de personas de modo que refleje la gran variedad de experiencias vividas por los supervivientes. La definición del Protocolo de la ONU contra la trata de personas fue el resultado de varios años de debates y negociaciones por parte de los países y refleja un consenso político alcanzado con cautela y que no debería ser puesto en peligro por las agencias de la ONU. No obstante, los dos informes de la ONU recomiendan revisar y estrechar esta definición, lo cual impediría reconocer como tales a muchas víctimas del tráfico de personas. Esto también pondría en riesgo la capacidad de estas personas de acceder a ayudas y a la justicia, y mermaría las posibilidades de imputar como responsables a los traficantes.


"En mi opinión, los clientes deberían ser multados o [debería haber] alguna otra medida disuasoria para que dejen de pagar por servicios sexuales. Si no hubiera clientes, los traficantes y proxenetas no podrían hacer lo que hacen". – Michelle, superviviente de Nueva Zelanda, donde la prostitución ha sido despenalizada

"Creo que Australia debería adoptar el modelo sueco con respecto a la prostitución. Habría que penalizar la demanda. La situación de las mujeres en la sociedad hace que las circunstancias les empujen a ejercer la prostitución, mientras que los hombres tienen otras posibilidades. Ellas no necesitan tener servicios sexuales a su disposición. La legalización de la prostitución es una especie de mensaje del gobierno a los hombres de que es perfectamente lícito comprar una mujer. Las mujeres no son mercancía que se compra y se vende. La legalización normaliza algo que no es normal en absoluto". – Sam, Australia, superviviente


Las supervivientes siempre han afirmado que para combatir el tráfico sexual es necesario abordar la demanda de sexo comercial que lo genera, por ejemplo a través de leyes que penalicen la compra de servicios sexuales. La efectividad de combatir el tráfico sexual abordando la cuestión de la demanda de sexo comercial ya ha sido respaldada por el Protocolo de la ONU contra la trata de personas, la Convención de la ONU sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la antigua dirección de ONU Mujeres.

El modelo sueco (o nórdico) sobre la prostitución aborda el problema de la demanda despenalizando la acción de la prostituta y penalizando la de compradores y proxenetas. Esta propuesta reconoce la desigualdad inherente en la dinámica de poderes entre el comprador y la persona cuyos servicios sexuales son comprados en la transacción sexual, y reconoce que la demanda de sexo comercial es el motor que impulsa el tráfico sexual. De hecho, el PNUD, el FNUAP, ONU Mujeres y ONU Voluntarios publicaron un informe en septiembre de 2013 en el que se recoge que las violaciones están fuertemente relacionadas con la compra de servicios sexuales, y que ambas acciones derivan de la desigualdad de género. Este reconocimiento de la relación existente entre diversas formas de violencia contra las mujeres y la importancia de atajar sus raíces ha sido uno de los ejes principales de la labor de la ONU. Sin embargo, los dos informes de la ONU en cuestión parecen pasar por alto este aspecto y en cambio solicitan el rechazo de las leyes que abordan la demanda comercial de servicios sexuales.

Es imprescindible defender los derechos humanos de las personas que trabajan en la prostitución, incluido su derecho a la salud, la seguridad y a no sufrir violencia ni explotación alguna, así como protegerlas frente al VIH. No obstante, las recomendaciones de los informes de la ONU contradicen directamente la labor y las políticas que siempre han apoyado las agencias de la ONU. Del mismo modo, ponen en peligro los esfuerzos dirigidos a prevenir y abordar el tráfico sexual y a promover la igualdad de género. Por tanto, no pueden ser efectos colaterales de la labor encaminada a prevenir el VIH.

 

Qué puede hacer: 

>> ¡TOME MEDIDAS!

Únase a supervivientes como Ayesha, Alma, Michelle y Sam, Igualdad Ya y una coalición de 97 organizaciones de todo el mundo contra la trata de personas dirigidas por supervivientes y que llevan cuestionando los informes de la ONU desde noviembre de 2012, y haga un llamamiento a ONUSIDA, FNUAP y PNUD para que:

  • aclaren cuál es su postura acerca de la despenalización de proxenetas, propietarios de prostíbulos y compradores de sexo;
  • en el desarrollo futuro de políticas y programas relativos a cuestiones que afectan a las personas implicadas en la industria del sexo comercial, incluyan las opiniones de los supervivientes de la explotación sexual comercial y una gama más diversa de grupos que trabajan en el tema de la prostitución y el tráfico sexual.

Las cartas deben enviarse a:

Michel Sidibé
Executive Director
Joint United Nations Programme on HIV/AIDS (UNAIDS)
20 Avenue Appia
1211 Geneva 27
SUIZA
Correo electrónico: sidibem@unaids.org
Fax: +41 22 791 4179

Helen Clark
Administrator
United Nations Development Programme
One United Nations Plaza
Nueva York, NY 10017
EE. UU
Correo electrónico: helen.clark@undp.org
Fax: +1 212-906-5778

Dr. Babatunde Osotimehin
Executive Director
United Nations Population Fund (UNFPA)
Under-Secretary-General of the United Nations
605 Third Avenue
Nueva York, NY 10158
EE. UU
Correo electrónico: osotimehin@unfpa.org
Fax: +1 212-370-0201

Con copia al Embajador de su país ante la ONU, y a:

H.E. Ban Ki-moon
Secretary-General
United Nations, S-3800
Nueva York, NY 10017
EE. UU
Correo electrónico: sg@un.org
Fax: +1 212-963-2155

Phumzile Mlambo-Ngcuka
Executive Director
UN Women
Under-Secretary-General of the United Nations
405 East 42nd Street
Nueva York, NY 10017
EE. UU
Correo electrónico: phumzile.mlambo-ngcuka@unwomen.org
Fax: +1 646-781-4444

Cartas: 

Estimado/a […]

Estoy profundamente preocupado/a por las recomendaciones contenidas en dos informes recientes: el de la Comisión Global sobre VIH y Derecho, El VIH y la Ley: Riesgos, Derechos y Salud (2012), publicado por el PNUD, y el informe elaborado por el PNUD, el FNUAP y ONUSIDA, Trabajo sexual y leyes en la región de Asia y el Pacífico (2012). Estos informes no solo hacen recomendaciones que contradicen directamente las normas de derechos humanos, sino que además ignoran en gran medida las experiencias y las visiones de las supervivientes de la prostitución y la trata de personas.

Estos dos informes aconsejan a los países despenalizar todos los aspectos relacionados con la industria del sexo comercial, incluido el proxenetismo, la gestión de prostíbulos y la compra de servicios sexuales. Sin embargo, la Convención de la ONU sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer pide a los países que eliminen todas las formas de tráfico de mujeres y la explotación de la prostitución de mujeres. Además, las recomendaciones de los informes se oponen a las pruebas, cada vez más numerosas, que demuestran que la despenalización y la legalización (incluidos los prostíbulos) no protegen a las personas que ejercen la prostitución ni mejoran su situación.

Es más, me preocupa enormemente la recomendación que hacen los dos informes de revisar y limitar la definición de trata de personas en el Protocolo de la ONU para Prevenir, Reprimir y Sancionar el Tráfico de Personas, especialmente Mujeres y Niños (Protocolo de la ONU sobre el tráfico de personas), que impediría reconocer como tales a muchas víctimas de la trata de personas. Esta recomendación comprometería la capacidad de estas personas de acceder a ayudas y a la justicia, y mermaría las posibilidades de imputar como responsables a los traficantes.

El modelo sueco (o nórdico) sobre la prostitución aborda el problema de la demanda despenalizando la acción de la prostituta y penalizando la de compradores y proxenetas.  La propuesta reconoce la desigualdad inherente en la dinámica de poderes entre el comprador y la persona cuyos servicios sexuales son comprados en la transacción sexual. A pesar de que la efectividad de combatir el tráfico sexual abordando la cuestión de la demanda de sexo comercial ya ha sido respaldada por el Protocolo de la ONU sobre el tráfico de personas, la Convención de la ONU sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la antigua dirección de ONU Mujeres, los dos informes mencionados proponen eliminar las leyes que abordan la demanda de sexo comercial.

Es imprescindible defender los derechos humanos de las personas que trabajan en la prostitución, incluido su derecho a la salud, la seguridad y a no sufrir violencia ni explotación alguna, así como protegerlas frente al VIH. No obstante, las recomendaciones de los informes de la ONU contradicen directamente la labor y las políticas que siempre han apoyado las agencias de la ONU. Del mismo modo, ponen en peligro los esfuerzos dirigidos a prevenir y abordar el tráfico sexual y a promover la igualdad de género. Por tanto, no pueden ser efectos colaterales de la labor encaminada a prevenir el VIH.

En noviembre de 2013 el ONUSIDA aclaró su posición, afirmando que “no defiende la despenalización del proxenetismo ni de la gestión de burdeles”. Le ruego se asegure de (1) que el UNFPA y el PNUD aclaren cuál son sus posturas acera de la despenalización de proxenetas, propietarios de prostíbulos y compradores de sexo, así como (2) que todas las organizaciones  incluyan las opiniones de las supervivientes de la explotación sexual comercial y una gama más diversa de grupos que trabajan en el tema de la prostitución y el tráfico sexual, en el desarrollo futuro de políticas y programas relativos a cuestiones que afectan a las personas implicadas en la industria del sexo comercial.

Le agradezco su atención.

Reciba un cordial saludo,