Mujeres y niñas necesitan de la acción de los gobiernos

Shelby Quast

28 Septiembre 2015

Nota del editor: Este es un extracto de un artículo publicado originalmente en IPS Noticias. Lea el artículo completo aquí.

Los jefes de Estado y de gobierno aprobaron el domingo 27, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que marcarán el camino de la agenda internacional de desarrollo para los próximos 15 años.

Las principales prioridades de la nueva agenda de desarrollo, refrendada por la cumbre de tres días, son erradicar la pobreza y luchar contra la injusticia y la desigualdad.

Uno de los objetivos, el 5, se concentra específicamente en “lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”, lo que incluye poner fin a la violencia que sufre la población femenina.

Esta promoción de la equidad de género debe ser el eje de todas las metas.

En los últimos 20 años, Igualdad Ya contribuyó a crear un movimiento global para lograr la igualdad de género. Hubo algunos avances con algunos gobiernos que enmendaron muchas leyes contra las mujeres y las niñas. Más de la mitad de las normas sexistas que destacamos cinco años después de la Conferencia de Beijing ya se enmendaron o derogaron.

Nuestra campaña para enmendar todas las leyes discriminatorias del mundo es una forma de impulsar a los gobiernos a tomar medidas que se correspondan con sus compromisos, pues no hay razón para que las mujeres y las niñas sigan esperando.

Todavía hay una brecha enorme entre lo que los gobiernos se comprometieron a hacer y lo que hacen en la práctica. En muchos casos, aun en los casos en que existen leyes contra la violencia y la discriminación, estas no se implementan.

El último fin de semana de septiembre, los gobiernos (una vez más) se comprometieron a lograr los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible, pero luego no destinan suficiente tiempo, esfuerzo ni otros recursos para garantizar un cambio tangible en sus propios países.

Las sociedades no pueden desarrollarse desde el punto de vista social, económico, político o cultural sin asegurar la igualdad entre los ciudadanos. No podemos tener seguridad y paz sostenibles sin salvaguardar los derechos de una mitad de la sociedad. Tampoco podemos poner fin a la pobreza sin atender los desequilibrios de género, cuando la mayoría de los pobres del mundo son mujeres.

Las necesidades de las niñas y las mujeres son centrales para el desarrollo sostenible.

Las necesidades de las niñas y las mujeres son centrales para el desarrollo sostenible. Cada niña debe tener la misma oportunidad de acceder a la justicia, la educación, la salud y a vivir segura y en paz. Las mujeres deben ser valoradas de la misma forma que los hombres.

Español
Blog image: 
Blog Author: 
Blog Category: 
Hero Title: 
Mujeres y niñas necesitan de la acción de los gobiernos
Body Top: 

Nota del editor: Este es un extracto de un artículo publicado originalmente en IPS Noticias. Lea el artículo completo aquí.

Los jefes de Estado y de gobierno aprobaron el domingo 27, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, que marcarán el camino de la agenda internacional de desarrollo para los próximos 15 años.

Las principales prioridades de la nueva agenda de desarrollo, refrendada por la cumbre de tres días, son erradicar la pobreza y luchar contra la injusticia y la desigualdad.

Uno de los objetivos, el 5, se concentra específicamente en “lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas”, lo que incluye poner fin a la violencia que sufre la población femenina.

Esta promoción de la equidad de género debe ser el eje de todas las metas.

En los últimos 20 años, Igualdad Ya contribuyó a crear un movimiento global para lograr la igualdad de género. Hubo algunos avances con algunos gobiernos que enmendaron muchas leyes contra las mujeres y las niñas. Más de la mitad de las normas sexistas que destacamos cinco años después de la Conferencia de Beijing ya se enmendaron o derogaron.

Nuestra campaña para enmendar todas las leyes discriminatorias del mundo es una forma de impulsar a los gobiernos a tomar medidas que se correspondan con sus compromisos, pues no hay razón para que las mujeres y las niñas sigan esperando.

Todavía hay una brecha enorme entre lo que los gobiernos se comprometieron a hacer y lo que hacen en la práctica. En muchos casos, aun en los casos en que existen leyes contra la violencia y la discriminación, estas no se implementan.

El último fin de semana de septiembre, los gobiernos (una vez más) se comprometieron a lograr los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible, pero luego no destinan suficiente tiempo, esfuerzo ni otros recursos para garantizar un cambio tangible en sus propios países.

Las sociedades no pueden desarrollarse desde el punto de vista social, económico, político o cultural sin asegurar la igualdad entre los ciudadanos. No podemos tener seguridad y paz sostenibles sin salvaguardar los derechos de una mitad de la sociedad. Tampoco podemos poner fin a la pobreza sin atender los desequilibrios de género, cuando la mayoría de los pobres del mundo son mujeres.

Las necesidades de las niñas y las mujeres son centrales para el desarrollo sostenible.

Las necesidades de las niñas y las mujeres son centrales para el desarrollo sostenible. Cada niña debe tener la misma oportunidad de acceder a la justicia, la educación, la salud y a vivir segura y en paz. Las mujeres deben ser valoradas de la misma forma que los hombres.