Modelo de carta: Minister of Justice: Japón: Juegos simuladores de violación y la normalización de la violencia sexual

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Estimado / a [nombre]

Le escribo para expresar mi profunda preocupación por la producción y la venta en Japón de los juegos de computadora como RapeLay, producido por Illusion Software, que implican la violación y la violencia sexual contra las mujeres.

Japón tiene la obligación de conformidad con el artículo 5 (a) de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés) de “[m]odificar los patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres, con miras a alcanzar la eliminación de los prejuicios y las prácticas consuetudinarias y de cualquier otra índole que estén basados en la idea de la inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos o en funciones estereotipadas de hombres y mujeres”. Al destacar que “[l]a imagen excesivamente sexualizada de la mujer refuerza los estereotipos existentes de ésta como objeto sexual y sigue socavando la autoestima de las niñas”, el Comité de la CEDAW en su examen del cumplimiento de Japón con la Convención en julio de 2009 instó al gobierno de Japón “a que prohíba la venta de juegos de vídeo o dibujos animados relacionados con actos de violación y violencia sexual contra mujeres, que normalizan y promueven la violencia sexual contra las mujeres y las niñas”. Además, el artículo 14 de la Constitución de Japón garantiza la igualdad ante la ley y establece que no habrá “discriminación en la vida política, económica o social por motivos de raza, credo, sexo, condición social u origen familiar”.

Por lo tanto, instamos respetuosamente al gobierno japonés a que cumpla con sus obligaciones en virtud de la CEDAW mediante la promoción de imágenes positivas de las mujeres como miembros iguales de la sociedad, el establecimiento de medidas y políticas para eliminar toda discriminación contra la mujer y en particular a través de la prohibición de la venta de juegos de computadora como RapeLay que normalizan y promueven la violencia sexual contra las mujeres y niñas.

A raíz de la atención internacional que estos juegos han recibido, se enviaron anónimamente a la organización internacional de derechos humanos, Igualdad Ya, videos aparentemente creíbles de chicas reales que en efecto son violadas en grupo. Los videos fueron transmitidos a la policía de Tokio que inicialmente se negó a investigar, afirmando que, según el análisis de los oficiales de la forma de vello púbico de las niñas, éstas eran mayores de dieciocho años y por lo tanto las cintas no se consideraban pornografía infantil. Sólo después de que Igualdad Ya convenciera a la policía de que de hecho se venden videos de violaciones en grupo reales (y no representadas) en el mercado libre en Japón, la policía finalmente aceptó volver a estudiar las cintas, pero no queda claro qué acción se ha tomado, si es que ha habido alguna. Con todo respeto le pido, como ministra de Justicia, que investigue la situación de esta investigación, que ponga fin a la realización de videos de violaciones reales, y que garantice que todos los responsables desde el punto de vista penal sean juzgados con todo el peso de la ley.

Gracias por su atención.

Le saluda atentamente,