Etiopía: Licencia Oficial para Secuestrar y Violar

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Date: 
1 Mar 2002

Woineshet Zebene NegashWoineshet Zebene Negash vivía en una aldea rural con su madre y sus abuelos en la región sudeste de Etiopía. Tenía 13 años cuando en el 12 de marzo del 2001, un hombre llamado Aberew Jemma Negussie llegó a su residencia en medio de la noche con un grupo de cómplices. La llevó a Woineshet y la violó. Sus maestras reportaron su secuestro a la policía. Dos días después, Woineshet fue rescatada y Aberew Jemma Negussie fue detenido. El 4 de mayo, sin embargo, luego de haber salido libre bajo fianza, Negussie secuestró de nuevo a Woineshet y la escondió en la casa de su hermano. Permaneció cautiva allí hasta que logró escaparse más de un mes después, pero solamente después de haber firmado a la fuerza un contrato de matrimonio.

En algunas regiones de Etiopía, el secuestro es una antigua costumbre cultural usada para tomar a una niña como esposa a la fuerza. Típicamente, la niña es secuestrada por un grupo de hombres jóvenes. Luego es violada por el hombre que quiere casarse con ella, que puede ser alguien que ella conoce o un extraño. Al día siguiente, los ancianos de la aldea del hombre se disculpan con la familia de la niña y piden su consentimiento para el matrimonio. La familia muchas veces asiente, porque una niña que ha perdido su virginidad sería socialmente inaceptable para casarse con otro hombre. A veces, el secuestrador mantiene a la niña escondida hasta que quede embarazada, y entonces la familia, nuevamente, siente que no tiene otra opción que aceptar el matrimonio.

Por suerte, Woineshet logró escapar, y su familia la defendió ante la presión de los ancianos para que Woineshet se casara con su secuestrador. Ahora vive en Addis Ababa con su padre. Tiene miedo de volver a su aldea, donde vive su secuestrador. Tanto el secuestro como la violación son ofensas criminales bajo la ley etíope, pero si hay un acuerdo subsiguiente de matrimonio, la ley provee que el marido está exento de responsabilidad por sus crímenes. El secuestrador de Woineshet tiene un certificado de matrimonio a través del cual sostiene que Woineshet es su esposa. Si ese certificado no se anula, Woineshet corre el riesgo de tener que casarse a la fuerza, lo cual permitiría a Aberew Jemma Negussie escapar cualquier sanción legal por el secuestro y la violación. El caso de Woineshet refleja la necesidad de cambios en la ley para poder juzgar a los secuestradores y proteger los derechos de las mujeres de ser libres del secuestro, la violación y el matrimonio forzoso.

Podría parecer poco probable que una víctima desee libremente casarse con su secuestrador y violador. Sin embargo, con la presión social y cultural por parte de la familia y la comunidad, además de las amenazas del secuestrador, la niña muchas veces "consiente" casarse con su violador. Este "consentimiento" no debe ser usado por la ley como una manera de absolver al culpable de sus delitos. Por el contrario: debe dar un claro mensaje que el secuestro y la violación son prácticas absolutamente inaceptables, y que se considerarán como ofensas criminales serias, independientemente de un casamiento subsiguiente.

Los artículos 558 y 599 del Código Penal de 1957 de Etiopía, que permite a los secuestradores y violadores escapar el castigo a través del casamiento, contradicen tanto la Constitución de Etiopía como las convenciones internacionales a las cuales suscribe Etiopía. La Constitución de la República Democrática Federal de Etiopía, ratificada en 1995, que incorpora todas las convenciones internacionales como parte de la legislación nacional, requiere que la interpretación de las provisiones de derechos humanos de la Constitución sea de acuerdo con las convenciones internacionales. La Constitución, bajo su artículo 25, provee el derecho a la igualdad de las mujeres ante la ley, sin discriminación. Bajo el artículo 35, proclama iguales derechos para las mujeres, incluyendo en el matrimonio, y el derecho de ser libres de prácticas tradicionales dañinas. Además, Etiopía suscribe a la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), cuyo artículo 16 requiere a los estados firmantes a tomar medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra las mujeres en todos los asuntos relacionados con el matrimonio.

El gobierno etíope puede demostrar su compromiso de castigar los delitos de secuestro y violación, no sólo asegurando que estos delitos sean plenamente juzgados como ofensas criminales, independientemente de que se concrete el matrimonio subsiguiente o no, sino también asegurando que las penas por el secuestro y la violación reflejen la seriedad de estos delitos. Hasta ahora, no existe una pena mínima específica asignada a la violación y al secuestro, lo cual no solamente demuestra la falta de gravedad asociada con estos delitos, sino que también deja considerable latitud para los argumentos de mitigación, sin un contexto legal que brinde una norma objetiva. (Un proyecto de Código Penal nuevo, que establecería una mínima sentencia de 5 años para la violación, ha estado en discusión durante varios años.) Un cambio de ley para abordar adecuadamente esta injusticia y discriminación que las niñas secuestradas y violadas enfrentan en llevar a sus secuestradores ante la justicia, es esencial para la realización del derecho fundamental a la igualdad en Etiopía.

What You Can Do: 

Por favor, escriba a las autoridades etíopes, instándoles a tomar pasos inmediatos para poner fin a la costumbre del secuestro de novias, aboliendo las provisiones legales que eximen a los secuestradores y violadores de su culpabilidad a través del matrimonio. Pídales para aseguren que el secuestro y la violación sean tratados como ofensas criminales serias y que, cuando se juzgue y se sentencia a los culpables, las cortes den un claro mensaje que estos delitos no serán tolerados. Recuerde al gobierno de su deber de proteger los derechos constitucionales, en particular el derecho a la igualdad (Artículo 25 de la Constitución de Etiopía), los derechos matrimoniales, personales y familiares (Artículo 34) y el derecho a la seguridad de la persona (Artículo 16). Mencione también las obligaciones internacionales del gobierno de Etiopía, incluyendo CEDAW (Artículo 15--Igualdad ante la ley) y el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos (Artículo 23--Consentimiento libre y pleno de las partes contrayentes en el matrimonio).

Las cartas deben ser dirigidas a:

Su Excelencia El Primer Ministro Meles Zenawi
Oficina del Primer Ministro
PO Box 1030
Addis Ababba, Etiopía
Fax: +251-1-55-20-20
  Honorable Harka Haroye
Ministra de Justicia
Ministerio de Justicia
PO Box 1370
Addis Ababba, Etiopía
Fax: +251-1-51-77-75