Afganistán: Socavada la paz y la seguridad: La suspensión de Malalai Joya del Parlamento

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Date: 
1 Oct 2007

Malalai Joya

Malalai Joya entró al Parlamento afgano en septiembre de 2005 y prometió “proteger los derechos de los oprimidos y salvaguardar los derechos de las mujeres”.  Obtuvo el segundo mayor número de votos en la provincia de Farah, lo que le valió un escaño en la Cámara Baja (Wolesi Jirga).  Crítica incondicional de los señores de la guerra y defensora de los derechos de la mujer, a Malalai le han impedido constantemente hablar en el Parlamento o le han cortado los discursos, ha sobrevivido a varios intentos de asesinato y se ve obligada a dormir en un lugar diferente cada noche para poder seguir viva.

El 21 de mayo de 2007, Malalai fue suspendida del Parlamento por una entrevista que concedió a una emisora privada de televisión afgana en la que se lamentaba de que el Parlamento afgano fuera peor que un establo de animales.  Fue suspendida conforme al Artículo 70 de las normas de procedimiento de la Wolesi Jirga.  Esas normas estaban siendo revisadas en aquel momento y aún no habían sido aprobadas por el Parlamento.  El Artículo 70 establece que los miembros de la Asamblea estarán sujetos a medidas disciplinarias en caso de ciertas infracciones, como “la intimidación y las amenazas a otro miembro, la difamación y acusación a otros, el insulto y la falta de respeto a los representantes de la junta administrativa gubernamental y los empleados de la secretaría general”.  En virtud del Artículo 70, los miembros pueden ser suspendidos por un día y por un período más largo de tiempo a petición de la junta administrativa (compuesta por representantes del gobierno central y representantes locales) y la aprobación de la Wolesi Jirga.  La conducta de Malalai no fue remitida a la junta administrativa.  En cambio, fue suspendida por mayoría en una votación a mano alzada en la Wolesi Jirga.  Malalai escribió directamente al Tribunal Supremo para protestar por su suspensión y por el procedimiento utilizado para llevarla a cabo.  La Constitución afgana protege la libertad de expresión e impide que se procese a los diputados por las opiniones vertidas en el ejercicio de sus deberes parlamentarios.  Posteriormente escuchó en un comunicado transmitido por televisión que su caso sería remitido al tribunal correspondiente.  No obstante, aún no ha habido ningún comunicado oficial sobre cómo o cuándo será estudiado su caso.  Mientras tanto sigue suspendida del Parlamento, por lo que su distrito electoral se ha quedado sin la suficiente representación parlamentaria.

Malalai ha sido amenazada y maltratada constantemente, tanto dentro como fuera del Parlamento.  Cuenta que los miembros del Parlamento le llaman “prostituta” o “puta”.  El 7 de mayo de 2006, el diputado Almas Khan habló sobre el aniversario y los logros del día en que los combatientes por la libertad (Mujahidin) destronaron del poder al régimen comunista, al que siguió la guerra civil entre los diferentes grupos.  En esta ocasión Malalai tuvo la oportunidad de hablar.  Comentó las declaraciones del Sr. Alma, en las que él señalaba que las atrocidades cometidas entonces fueron errores, y Malalai los condenó como actos criminales.  Como consecuencia de su discurso, algunos diputados le arrojaran botellas de agua, y se ha informado extensamente que algunos parlamentarios dijeron que había que violarla y asesinarla.  Según otro miembro del Parlamento, también se dijo que Rasul Sayyaf, un antiguo señor de la guerra que ha sido acusado por organizaciones de derechos humanos de crímenes de guerra, ordenó a alguien que esperara junto a la puerta y apuñalara a Malalai a su salida.  Malalai fue protegida por otros parlamentarios, que formaron una cadena humana a su alrededor y consiguieron que las fuerzas de la seguridad la protegieran.

Desde la caída del régimen talibán en Afganistán, las mujeres afganas han reivindicado la igualdad de derechos y destacado la necesidad urgente de fortalecer la seguridad humana.  En la Cumbre de mujeres afganas por la democracia, organizada por Igualdad Ya en colaboración con otras organizaciones de mujeres en diciembre de 2001, 40 líderes afganas recomendaron la inclusión central de las mujeres en la toma de decisiones y en todos los procesos de paz, refrendaron los principios de no discriminación por género, edad, origen étnico, discapacidad, religión y afiliación política y pidieron que se garantizara un entorno seguro para las mujeres y las niñas.  Afganistán ratificó la Convención de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) en marzo de 2003 y aprobó una nueva Constitución en enero de 2004, en la que se establece la igualdad de derechos para hombres y mujeres ante la ley.  No obstante, las mujeres siguen siendo atacadas con violencia en Afganistán y se les niega la igualdad de derechos y la igualdad de protección legal.  El Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) publicó un estudio en 2006 en el que se documentaba el abuso sistemático de los derechos de la mujer en Afganistán, incluida la violencia contra las mujeres instigadas por actores del estado tales como el ejército y la policía, incluida la prostitución forzosa, el matrimonio forzado, la violación, el secuestro y las agresiones sexuales.  En junio de 2007 dos mujeres periodistas fueron asesinadas y muchas otras recibieron amenazas de muerte.  El 25 de septiembre de 2006, Safia Ama Jan, directora provincial del sur del Ministerio afgano de Asuntos de la Mujer, fue asesinada en la puerta de su casa de Kandahar.  En los últimos meses, muchas escuelas para niñas se han visto obligadas a cerrar sus puertas tras sufrir ataques. 

La Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas reconoce formalmente el papel vital de la mujer en la promoción de la paz y la seguridad y hace un llamamiento a aumentar la representación femenina en la toma de decisiones.  Malalai Joya fue debidamente elegida al Parlamento y ha defendido constantemente y con gran coraje los derechos humanos, reconociendo que el respeto de los mismos es fundamental para la paz y la seguridad.  Su suspensión socava la democracia en Afganistán y constituye una violación de sus derechos, así como de los derechos de aquellos a los que representa.

What You Can Do: 

Rogamos escriba a los representantes abajo indicados para que Malalai Joya sea readmitida y se lleve a cabo una profunda investigación sobre la forma en que se le ha impedido representar a sus electores y participar en los procedimientos parlamentarios.  Recuérdeles las disposiciones de la Constitución afgana que garantizan la libertad de expresión y la igualdad de las mujeres.  Insista en que se garantice el derecho de Malalai Joya y del resto de los parlamentarios a expresar pacíficamente sus opiniones y que se establezcan procedimientos para impedir la supresión de la libertad de expresión y la democracia.  Inste a estos representantes a garantizar la seguridad personal de Malalai y de todos los que tratan de proteger y promover la plena igualdad de sus derechos en virtud de la Constitución.

President Hamid Karzai
Gul Khana Palace
Presidential Palace
Kabul, Afganistán
president@afghanistangov.org

Chief Justice Abdul Salam Azimi
Afghan Supreme Court
Charai Seahat Hama
Microyana
Kabul, Afganistán

Yunus Qanooni, Speaker of the House
Afghanistan National Assembly
Wolesi Jirga
Kabul, Afganistán

Envíe una copia de las cartas a: 

Dr. Husn Banu Ghazanfar
Minister of Women’s Affairs
Ministry of Women’s Affairs
Shar-e-naw
Kabul, Afganistán