Afganistán: Paz, Seguridad y el Papel de las Mujeres

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Date: 
1 Apr 2002

Varios meses después del derrocamiento del Talibán, las mujeres afganas siguen sin tener seguridad en su propio país. Grandes áreas de Afganistán están controladas por jefes de guerra locales, compitiendo por el poder y vengándose de las injusticias del pasado cometidas por el Talibán, mayoritariamente Pashtún. Las mujeres, particularmente las del grupo étnico Pashtún, aparentemente están siendo sometidas a violaciones extendidas, golpes, secuestros y otras formas de violencia e intimidación. La ausencia de leyes y la presencia de muchas facciones armadas, especialmente en las afueras de la capital, Kabul, y la falta de una fuerza policial capaz de enjuiciar a los criminales significa que el reino del terror continuará sin barreras. Sin paz y seguridad, el pueblo afgano no puede tener la esperanza de construir una sociedad estable, y las mujeres afganas no pueden reclamar efectivamente los derechos fundamentales que les fueron negados durante tanto tiempo.

Después de los eventos trágicos del 11 de septiembre y sus consecuencias, y en respuesta a un pedido de apoyo y solidaridad por parte de las mujeres en Afganistán, Igualdad Ya, la Mayoría Feminista, V-Day, el Centro de las Iniciativas Estratégicas de las Mujeres, y el Lobby Europeo de Mujeres, en colaboración con UNIFEM y la Asesora Especial del Secretario General de ONU en Cuestiones de Género, convocaron la Cumbre de las Mujeres Afganas por la Democracia. Cuarenta mujeres líderes afganas de todo el mundo, ampliamente representativas de las mujeres de Afganistán, participaron en la Cumbre, que se llevó a cabo en diciembre de 2001 en la Comisión Europea en Bruselas. Al concluir la Cumbre, las mujeres afganas emitieron la Proclamación de Bruselas, un plan para la reconstrucción de Afganistán que establece la importancia de la participación plena e igualitaria de las mujeres en todos los niveles de la sociedad afgana, con un enfoque específico en los derechos humanos y la constitución, la educación, los medios y la cultura, la salud y las poblaciones refugiadas y las mujeres interiormente desplazadas (el texto completo puede encontrarse en www.equalitynow.org).

Las delegadas de la Cumbre de las Mujeres Afganas se reunieron después con miembros del Parlamento Europeo, el Secretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, miembros del Congreso de Estados Unidos, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el Secretario-General Kofi Annan. En cada una de las reuniones, las delegadas llevaron un fuerte mensaje que la paz y los derechos de las mujeres en Afganistán no pueden ser garantizados sin seguridad. Las delegadas pidieron específicamente que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas envíe tropas encargadas del mantenimiento de paz a Afganistán, con un mandato de desarmar las facciones en guerra. En diciembre de 2001, el Consejo de Seguridad autorizó el establecimiento de una Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (FIAS) para ayudar a la Autoridad Provisional afgana en el mantenimiento de la seguridad en Kabul y las áreas aledañas. Actualmente, la FIAS está en pleno funcionamiento operativo. Pero cuenta con solamente 4.800 tropas, y su mandato actual se restringe solamente a proveer un entorno seguro a la Autoridad Provisional afgana y al personal de Naciones Unidas que está operando en el país.

Las mujeres afganas han reclamado repetidamente una expansión de la FIAS, que tanto ellas como la Autoridad Provisional afgana y Naciones Unidas consideran claves para mantener la paz y la seguridad y la restauración de la democracia y los derechos humanos en Afganistán. Hamid Karzai, Jefe de la Autoridad Provisional afgana, hizo un llamado al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el 30 de enero de 2002 para que se autorice la expansión de la presencia de fuerzas multinacionales en Kabul y otras ciudades. En su informe del marzo 2002 dirigido a la Asamblea General y el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el Secretario-General Kofi Annan expresó su esperanza que el Consejo de Seguridad considere que las estructuras de seguridad afganas e internacionales existentes no serán adecuadas para hacer frente a las amenazas de seguridad. También hizo un llamado de atención a los deseos del pueblo afgano de ampliar la fuerza de seguridad internacional. El Secretario General expresó su temor que las amenazas a la seguridad probablemente se incrementen a medida que se acerca la convocatoria de una loya jirga de emergencia para establecer un nuevo gobierno para Afganistán en junio. Sin embargo, los gobiernos de Estados Unidos y Francia &emdash; ambos miembros permanentes del Consejo de Seguridad con derecho al veto &emdash; continúan oponiéndose a una expansión de la fuerza de seguridad internacional. El despliegue de fuerzas internacionales adicionales en Afganistán debe considerarse una prioridad urgente antes de que la situación se deteriore más aún y los riesgos de caer de nuevo en una guerra civil se conviertan en realidad.

Además de pedir asistencia internacional para construir la paz y la seguridad en Afganistán, las delegadas de la Cumbre de Mujeres Afganas por la Democracia pidió que la ayuda internacional para la reconstrucción de su país sea utilizada como incentivo para asegurar los derechos de las mujeres en Afganistán. Hay una creciente preocupación que pese a los compromisos hechos por los países donantes en la reunión sobre ayuda a Afganistán celebrada en Tokyo en enero, muy pocos de los fondos prometidos han sido enviados y prácticamente nada ha llegado a los afganos directamente, y a las mujeres en particular. Esto también contribuye a la inestabilidad y la desesperación en un país donde aún no se han visto muchos adelantos en los esfuerzos de reconstrucción.

What You Can Do: 

Por favor, escríbale al Presidente del Consejo de Seguridad pidiéndole que circule su carta a los otros miembros del Consejo de Seguridad. Haga un llamado al Consejo de Seguridad para que autorice la expansión inmediata de las fuerzas de seguridad autorizadas por Naciones Unidas en Afganistán y que coloque a esas fuerzas en todo el país, con un mandato de desarmar a los grupos en guerra. También por favor escriba al Presidente de Estados Unidos, instándole a revertir la oposición de Estados Unidos a la expansión de las fuerzas de seguridad, y haciendo notar la responsabilidad especial del gobierno de Estados Unidos en la reconstrucción de Afganistán después de la destrucción causada por los bombardeos por parte de Estados Unidos durante la guerra. También úrjale a asegurar que los compromisos de financiamiento hechos por Estados Unidos y otros países donantes en Tokyo sean honrados y que los fondos sean enviados sin más demoras.

Las cartas se deben dirigir a:

Security Council President for July 2003
H.E. Mr. Inocencio F. Arias
Permanent Mission of Spain
823 United Nations Plaza
345 East 46th Street, 9th Floor
New York, NY 10017, USA
Fax: 1-212-949-7247
Email: spain@spainun.org

Security Council President for September 2003
Sir Jeremy Quentin Greenstock, KCMG
Permanent Mission of the United Kingdom
One Dag Hammarskjold Plaza, 28th Floor
885 Second Avenue
New York, NY 10017, USA
Fax: 1-212-745-9316
Email: uk@un.int

Security Council President for August 2003
H.E. Dr. Mikhail Wehbe
Permanent Mission of the Syrian Arab Republic
820 Second Avenue, 15th Floor
New York, NY 10017, USA
Fax: 1-212-983-4439
E-mail: syria@un.int

Security Council President for October 2003
H.E. John D. Negroponte
Permanent Mission of the United States
799 UN Plaza
New York, NY 10017, USA
Fax: 1-212-415-4443
Email: usa@un.int