Turismo sexual: Los operadores de Big Apple Oriental Tours, acusados de nuevo de promover la prostitución

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IMPORTANT: This archived action campaign has been completed or discontinued, and the information contained in it may not be current. Please see Take Action for current and ongoing campaigns.
Date: 
1 Oct 2005
Update Date: 
3 Nov 2008
Update: 

In 1996, Equality Now launched its Women's Action campaign calling for the prosecution of Big Apple Oriental Tours, a sex-tour company based in New York State.  The campaign focused on shutting down Big Apple Oriental Tours and securing a criminal prosecution for Barabash and Allen for promoting prostitution under New York State law.  Big Apple Oriental Tours was effectively shut down in 2003 by a temporary restraining order obtained by the New York State Attorney General in a civil lawsuit.  After a first criminal indictment, an appeal, a second criminal indictment and second appeal, the criminal case has been referred back to the Dutchess County Court for trial (for more information on the background of the case and law please see Women’s Actions 12.1 and 12.2).

On December 26, 2006, the Appellate Division of the Supreme Court of the State of New York upheld the dismissal of the charge of promoting prostitution in the third degree but reinstated the charge of promoting prostitution in the fourth degree against the Big Apple Oriental Tour operators.  Equally important, the Appellate Division dismissed Barabash and Allen’s remaining arguments as "without merit" including that their sex tour operations are not subject to promoting prostitution charges in state courts because of lack of jurisdiction.  Barabash and Allen will now have to stand trial, facing up to one year of imprisonment if convicted.  The trial date has been set for 7 January 2009. 

Members are requested to ask new New York State Attorney General Andrew Cuomo, who replaced Eliot Spitzer, to continue to pursue the case vigorously. (Letters may be sent to the same address and fax number listed below.  Please also send a copy to Equality Now.)

 

Norman Barabash y Douglas Allen, el propietario y los operadores de Big Apple Oriental Tours, una agencia de turismo sexual de Nueva York, han sido acusados por segunda vez por el Jurado de Acusación del Condado de Dutchess por promover la prostitución, en violación del artículo 230 del Código Penal del Estado de Nueva York. El Sr. Barabash y el Sr. Allen comparecieron el 8 de agosto de 2005 ante el juzgado del Condado de Dutchess, en Poughkeepsie, Nueva York, y se declararon inocentes. En caso de ser declarados culpables, el Sr. Barabash y el Sr. Allen podrían enfrentarse a una pena de hasta siete años de prisión.

Tras un año de investigación por parte del Procurador General del Estado de Nueva York, el Sr. Barabash y el Sr. Allen fueron acusados penalmente por un jurado de acusación en febrero del 2004 por violar la legislación del Estado de Nueva York que prohíbe promover la prostitución. Esta acusación es la culminación de una campaña de siete años por parte de Igualdad Ya para detener las actividades de Big Apple Oriental Tours, y constituye la primera acción penal de este tipo en los Estados Unidos contra una agencia de turismo sexual. La acusación se produjo después de una acción civil sin precedentes en contra de Big Apple Oriental Tours iniciada por el Procurador General del Estado de Nueva York, Eliot Spitzer, que culminó en una orden de restricción temporal contra Big Apple Oriental Tours en julio del 2003 que deshabilitó eficazmente su sitio web y restringió severamente la capacidad de la compañía para organizar o publicitar viajes futuros.

En 1996, Igualdad Ya lanzó una campaña de Acción Mujeres haciendo un llamado para que se enjuiciara a Big Apple Oriental Tours. En ese momento, Big Apple Oriental Tours publicitaba un viaje de 12 días a las Filipinas por 2.195 dólares, incluyendo transporte, pasaje aéreo, alojamiento en un hotel, y la amplitud al turista sexual de "elegir a su compañera al llegar a la Ciudad Ángeles". Conversaciones con el Sr. Barabash y clientes previos de Big Apple Oriental Tours proveyeron detalles más explícitos de lo que ocurría durante un viaje de turismo sexual. El cliente era recogido en el aeropuerto por un coche o un autobús que lo llevaba a la Ciudad Ángeles, donde era recibido por un representante de Big Apple Oriental Tours en las Filipinas. Este representante entonces acompañaba al cliente a varias tabernas de la Ciudad Ángeles. El cliente seleccionaba una niña o una mujer entre las que estaban trabajando en las tabernas, y el representante de Big Apple Oriental Tours negociaba el precio de prostitución, llamado "tarifa de taberna", con su "mamasan" (el gerente de negocios). La mañana siguiente el mamasan corroboraba con el viajero que la mujer fue "satisfactoria".

El 30 de julio del 2004, el Juez Gerald V. Hayes desestimó la primera acusación penal contra el Sr. Barabash y el Sr. Allen, dictaminando que la presentación al jurado de acusación de la reproducción en audio de una conversación grabada entre un investigador clandestino y un cliente previo del turismo sexual ofrecido por Big Apple resultaba inadmisible como testimonio de oídas. Según el Juez Hayes el turista sexual describía en la cinta de forma gráfica lo que había hecho en las Filipinas. Contó al investigador que los guías turísticos, incluidos en el paquete vacacional de Big Apple Oriental Tours y pagados por el Sr. Allen, le llevaron a tabernas donde todas las mujeres estaban en venta. En su decisión, el Juez Hayes fue más allá de la cuestión del testimonio de oídas para abordar la aplicabilidad de la legislación correspondiente al caso en un esfuerzo por coartar la posibilidad de que el Procurador General acusara de nuevo al Sr. Barabash y al Sr. Allen. El juez expresó su opinión de que legalmente no existían pruebas suficientes para mantener la acusación, resumiendo que como máximo la prueba presentada establecía la existencia de "tabernas sin nombre ni descripción concreta en las que las trabajadoras salían con clientes masculinos para mantener relaciones sexuales siempre que se abonara una tarifa descrita como 'tarifa de taberna' al dueño o gerente del establecimiento". A pesar de esta descripción clara de una actividad de prostitución, el Juez Hayes concluyó que "no se presentaron ante el jurado de acusación pruebas competentes que demuestren la existencia de una casa específica de prostitución, o un negocio o empresa específica de prostitución".

El artículo 230.25(1) del Código Penal establece que la persona que "se beneficie de la prostitución mediante la gestión, la supervisión, el control o la posesión… de un negocio de prostitución o una empresa en la que se ejerza la actividad de la prostitución" será culpable de promover la prostitución. La descripción del juez mismo de las actividades en las que participa Big Apple Oriental Tours pone en evidencia que ésta es una empresa involucrada con la prostitución. En su decisión, el Juez Hayes también hizo una analogía entre los promotores del turismo sexual y los agentes de viajes que anuncian que "Irlanda es un buen lugar para jugar al golf, que Inglaterra es un buen lugar para ver castillos y que España es un buen lugar para ver corridas de toros", caracterizando efectivamente la prostitución como una atracción turística.

La Procuraduría General del Estado de Nueva York apeló la desestimación de la acusación inicial, y en mayo de 2005 la Sala de Apelaciones decidió a base del argumento limitado de que el testimonio de oídas se había presentado de forma incorrecta ante el jurado de acusación, permitiendo así que el caso se volviera a presentar a un segundo jurado de acusación. La Sala de Apelaciones no abordó la aplicabilidad de la legislación neoyorquina a este caso. 

Igualdad Ya continuará siguiendo el caso en contra de Big Apple Oriental Tours con la esperanza de que se le lleve a juicio. Esta segunda acusación penal del Sr. Barabash y el Sr. Allen debería constituir un mensaje contundente para otros operadores de turismo sexual de que sus actividades deben y pueden ser consideradas un delito penal grave, y uno que promueve la violencia y la discriminación contra la mujer y contribuye a la demanda del tráfico sexual. Big Apple Oriental Tours no es el único operador de viajes de turismo sexual en los EE.UU. Igualdad Ya está consciente de que hay varias empresas de turismo sexual en los EE.UU. que continúan promocionando y organizando tales viajes a Tailandia y las Filipinas, y a otros destinos de todo el mundo.

What You Can Do: 

Por favor, escriba al Procurador General del Estado de Nueva York, Eliot Spitzer, felicitándolo por tomar una posición de liderazgo en la lucha en contra de Big Apple Oriental Tours por promover la prostitución a través del turismo sexual. Exprese su esperanza de que sus acciones sirvan de ejemplo e incentivo para que sus colegas en el resto del país inicien acciones legales contra otros operadores de turismo sexual en los Estados Unidos.

New York State Attorney General Eliot Spitzer
The Capitol
Albany, NY 12224-0341, EE.UU.
Fax: +1-518-402-2472