Trinidad y Tobago: La inminente ejecución de una mujer abusada y de sus defensores

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Número de acción: 
15.1
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Fecha: 
1 Oct 1998

Cuando Indravani Pamela Ramjattan, una ciudadana de Trinidad y Tobago, tenía 17 años de edad, fue enviada por sus padres a vivir con Alexander Jordan en contra de su voluntad. Desde el principio el esposo de Pamela fue extremadamente violento. La golpeaba, la violaba y la amenazaba con dispararle un tiro. Cada vez que Pamela escapaba, Alexander Jordan la buscaba y la obligaba a regresar. Alexander tenía amigos policías de la localidad que lo visitaban en su casa y que veían a Pamela llena de cardenales y no hacían nada a su favor. Pamela entabló una relación con Denny Baptiste, un amigo de la infancia que trataba de ayudarla a escapar la violencia. La última vez que Pamela escapó, con sus dos hijos, Alexander Jordan la arrastró de regreso a casa y al llegar, le pegó con un trozo de madera hasta que ella perdió el conocimiento. Más adelante, Alexander puso a los hijos en fila frente a una pared y les preguntó uno a uno si él debía matar a su madre. Los hijos le rogaron que no lo hiciera. Una semana después de este incidente, y estando encerrada en la casa a la fuerza, Pamela envió un mensaje a Denny Baptiste y a su amigo, Haniff Hillaire, pidiéndoles que vinieran a rescatarla. Ellos lo hicieron y uno de los hombres mató a Alexander Jordan en la casa, el 12 de febrero de 1991.

Indravani Pamela Ramjattan, Denny Baptiste y Haniff Hillaire esperan a que se les ejecute por haber cometido un asesinato. El 13 de febrero de 1991, cuando Pamela fue arrestada, estaba en estado de confusión y desorientación. En ese entonces tenía 28 años de edad. Pamela firmó una declaración sin ayuda de un abogado y bajo la promesa de que se le iba a dejar volver a su casa con sus hijos. En esos momentos estaba embarazada. En vez de dejarla libre, las autoridades la acusaron del asesinato de Alexander Jordan. El 10 de marzo de 1991, Pamela tuvo un bebé en una celda de la cárcel, antes de tiempo y con muy poca ayuda médica. Aunque después fuera llevada al hospital, el bebé murió al poco tiempo. Pamela estuvo en la cárcel sin ver a un abogado por un año. Se le mantuvo en la cárcel por más de cuatro años antes de que se llevara a cabo su juicio y el de Denny Baptiste y Haniff Hillaire. En el juicio, su abogado no presentó en su defensa la violencia doméstica a la que había sido sometida. Más bien, ése fue el argumento que la fiscalía usó a manera de evidencia de que ella tenía motivos para matar a Alexander Jordan. El 29 de mayo de 1995, los tres acusados fueron declarados culpables de haber cometido un asesinato y fueron sentenciados a la pena de muerte.

El sistema judicial de Trinidad y Tobago no tomó en cuenta las implicaciones legales de la violencia severa y continua a la que Alexander Jordan sometió a Pamela Ramjattan, y que culminó en su asesinato. En el juicio tampoco se uso como argumento a su favor la necesidad que una persona tiene de defenderse ante una provocación ni la legitimidad que hay en la defensa propia, obligando al jurado a tener que escoger entre dejarla libre o sentenciarla a la pena de muerte, y negándosele la oportunidad de considerar las circunstancias atenuantes del caso y de dictar una sentencia menor. En Trinidad y Tobago la pena de muerte es obligatoria en el caso de un asesinato. Sin embargo, en varios casos recientes, el sistema legal del país ha tratado con menos severidad a varios hombres que habían golpeado a sus esposas hasta matarlas. Don Renaud, un antiguo oficial de la policía, fue sentenciado a diez años de cárcel por haber matado a su prometida; Hollis Maloney fue sentenciado a doce años de cárcel por haber matado a su esposa, que tenía ocho meses de embarazo; Winston  Joseph fue sentenciado a cinco años de cárcel por estrangular a su esposa cuando ésta tenía seis meses de embarazo; Christopher Sinju fue sentenciado a cinco años de cárcel por haber matado a su esposa y por haber tratado de ahogar a sus dos hijos.

A Indravani Pamela Ramjattan, Denny Baptiste y Haniff Hillaire les espera una ejecución inminente. En noviembre de 1996 la Corte de Apelaciones confirmó tanto su culpabilidad como la sentencia que habían recibido. En noviembre de 1997, el Consejo Privado del Monarca, ubicado en Londres, la corte superior a la que se pueden apelar los casos legales de Trinidad y Tobago, negó la autorización para presentar recurso, aunque uno de los jueces describiera el abuso a que Pamela había sido sometida como algo “terrible” y reconoció que Alexander Jordan la “había golpeado sin piedad” y la había sometido a un “reino de terror continuo”. Una apelación a favor de Pamela Ramjattan ha sido presentada ante la Comisión de Derechos Humanos Inter-Americana de la Organización de Estados Americanos, donde espera a que se tome una resolución. Ya se ha dado la orden para que se cumpla la sentencia a muerte en el caso de Denny Baptiste y Haniff Hillaire.

Trinidad y Tobago, al igual que otros países del Caribe que están a favor de la pena de muerte, está determinada a llevar a cabo las ejecuciones cuanto antes. Igualdad Ya cree que se está haciendo una farsa de la justicia cuando se declara legalmente que Pamela Ramjattan, Denny Baptiste y Haniff Hillaire no merecen seguir con vida. Su crimen fue el haber rescatado en condiciones desesperantes a Pamela y a sus hijos de la violencia brutal a la que el marido los sometía, violencia que Pamela nunca debió haber sido obligada a aguantar sin manera efectiva de defenderse. La ejecución de Pamela Ramjattan, Denny Baptiste y Haniff Hillaire perpetuará el ciclo de violencia y dejará huérfanos a niños que ya han suplicado por la vida de su madre. El estado expresa mediante estas ejecuciones que mientras que los maridos que matan a sus esposas pueden esperar misericordia, las esposas que actúan para defenderse a sí mismas de ser asesinadas por sus esposos, y aquellos que las ayudan, serán ahorcados.

Qué puede hacer: 

Por favor, envíe de inmediato un llamamiento pidiéndo al Presidente, el Primer Ministro, el Fiscal General y el Ministro de Seguridad Nacional que tengan clemencia con Pamela Ramjattan, Denny Baptiste y Haniff Hillaire. Haga notar que éste es un caso de violencia doméstica y que el sistema legal ni siquiera ha tomado en consideración las circunstancias atenuantes del mismo. Haga notar que en muchos casos en los que los maridos han golpeado a sus esposas hasta matarlas, la sentencia ha sido encarcelarlos, lo que hace pensar que el estado trata a aquellos que matan a alguien durante un acto de violencia doméstica con mucha menos severidad que a aquellos que matan porque estaban tratando de parar un acto de violencia doméstica. Cite el derecho humano fundamental que todos tenemos a que se la ley nos proteja por igual, al igual que el derecho a vivir libre de maltratos o castigos crueles, inhumanos o degradantes. Además de los funcionarios que aparecen a continuación, contacte su propio gobierno y pida que intervenga urgentemente en este caso. Por favor, dé a conocer este caso a los medios de comunciación masiva.

 

The President
The Hon.Arthur Napoleon Raymond Robinson
Circular Road, St. Ann's
Port of Spain
Trinidad and Tobago
Tel: (868) 624-1261/64
Fax: (868) 625-7950

The Prime Minister
The Hon. Basdeo Panday
Level 15, Central Bank Towers
Eric Williams Plaza, Independence Square
Port of Spain, Trinidad and Tobago
Tel: (868) 623-3653/5
Fax: (868) 627-3444

 

The Minister for National Security
Senator Brigadier The Hon. Joseph Theodore
Knox Street, Port of Spain
Trinidad and Tobago
Tel: (868) 623-2441/5
Fax: (868) 627-8044

The Attorney General
The Hon. Ramesh Lawrence Maharaj
Winsure Building
24-28 Richmond Street, Port of Spain
Trinidad and Tobago
Tel: (868) 623-2010/625-8901/623-4873
Fax: (868) 624-3109