Estados Unidos: El papel de las Fuerzas Militares en la expansión de la industria del sexo comercial

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Fecha: 
1 Mar 2006

El 14 de octubre de 2005, se tomó una importante medida hacia el establecimiento de una política de cero tolerancia con respecto a la procuración de la prostitución por parte del personal militar de los EE.UU. cuando el presidente de los EE.UU., George W. Bush, firmó el Decreto Ejecutivo 13387, que enmienda el Manual para el Tribunal Militar para que estipule explícitamente que "hacer uso de una prostituta" constituye la violación del Artículo 134 del Código Uniforme de Justicia Militar (UCMJ, por sus siglas en inglés). Los militares de los EE.UU. habrán cometido un delito si "obligaron, indujeron, engatusaron o consiguieron que [una] persona participara en un acto sexual a cambio de una suma de dinero u otra remuneración". Asimismo, el acto debe ser "ilícito", que sea "para detrimento del buen orden y la disciplina" o que "desacredite" a las fuerzas armadas. Una violación se castiga con "el licenciamiento deshonroso, la pérdida del derecho a todos los pagos y sobresueldos y el confinamiento durante 1 año".

En junio de 2003, Igualdad Ya publicó Acción Mujeres 23.1, que propugnaba la creación y el cumplimiento de una política de cero tolerancia con respecto a la procuración de la prostitución por parte del personal militar de los EE.UU., y señalaba el vínculo reconocido por el gobierno de los EE.UU. que existe entre el tráfico sexual y la demanda de la prostitución. Igualdad Ya citó la participación de las fuerzas militares estadounidenses emplazadas en Corea del Sur en la industria del sexo comercial como manifestación de lo que está sucediendo en todo el mundo. Según un reportaje clandestino de Fox TV, los oficiales de la Patrulla Estadounidense de Cortesía, miembros del ejército de los Estados Unidos, ayudaron al personal militar a tener acceso a numerosos bares donde se vendía a mujeres traficadas desde las Filipinas y Rusia, entre otros países, con el propósito de ser prostituidas a los soldados estadounidenses. Los oficiales de la Patrulla de Cortesía sabían que las mujeres disponibles en estos locales habían sido traficadas y conocían el proceso mediante el cual los propietarios de los clubes obtenían a estas mujeres y las utilizaban para vender en el sexo comercial.

A petición de trece miembros del Congreso, la Inspección General del Departamento de Defensa puso en marcha una evaluación general de las actividades de los militares de los EE.UU. que promovían y facilitaban el tráfico sexual. La evaluación se llevó a cabo en dos fases: primero en Corea del Sur y después en Bosnia-Herzegovina y Kosovo. Se informa que en Corea del Sur, las Patrullas de Cortesía que se dedicaban a la vigilancia fuera de las instalaciones militares se tomaron "demasiadas confianzas" y se hicieron muy amigos de los clientes y empleados de los bares y clubes fuera de las instalaciones, en lugar de comportarse como oficiales de servicio. El Departamento de Defensa interpretó que dicho comportamiento denotaba "el imprimátur oficial a las actividades en los clubes", y al mismo tiempo consideró que "puede que el personal de ejecución de la ley no encontrara nada que notificar si un miembro del servicio pagara una 'tarifa de bar' estimada para una mujer y abandonara el club con ella durante una noche". El informe realizado sobre Bosnia-Herzegovina y Kosovo indicó que: "Dado que no existe un reglamento militar que aborda directamente la utilización de los servicios de prostitución y otras actividades asociadas al tráfico de personas, la acción penal contra estas actividades bajo ley militar resulta más difícil. Consideramos que la corrección de estas debilidades coincide con el 'enfoque de abolir el tráfico de personas' o la política de cero tolerancia en relación a los empleados del gobierno de los EE.UU. y contratistas emplazados en el extranjero que participan en el tráfico de personas como expuesta en la Directiva Presidencial de Seguridad Nacional Nº 22 de 2003, que declara lo siguiente: 'el gobierno de los Estados Unidos se opone a la prostitución y cualquier actividad relacionada a la misma.'"

En enero de 2004, el Subsecretario de Defensa de los EE.UU. publicó un memorándum que reafirmaba la política de cero tolerancia contra el tráfico. El memorándum expone que el Departamento de Defensa "se opone a la prostitución y cualesquier actividades relacionadas que puedan contribuir al fenómeno del tráfico de personas, ya que se consideran inherentemente dañinas y deshumanizantes". En septiembre de 2004, el General LaPorte, Comandante de las Fuerzas Estadounidenses en Corea (USFK, por sus siglas en inglés), testificó ante el Comité Conjunto de Servicios Armados del Congreso en cuanto a sus esfuerzos por administrar "un enfoque de cero tolerancia a la prostitución y el tráfico de personas". Según el General LaPorte, desde enero de 2003, las USFK ordenaron medidas disciplinarias contra cinco soldados por procurar (o hacer uso de) la prostitución y juzgaron a 398 soldados por delitos relacionados como infringir el toque de queda o entrar en locales fuera de los límites establecidos. No se conocen más detalles, ya que el ejército de los EE.UU. no ha respondido a las numerosas preguntas de Igualdad Ya relacionadas con cualquier medida disciplinaria aplicada en contra de los militares de los EE.UU. con respecto a la procuración de la prostitución. Mientras tanto, los soldados de los EE.UU. siguen utilizando a las mujeres prostituidas en Corea del Sur. Hace poco, una camarera filipina ganó un juicio contra el propietario de un club nocturno de Corea del Sur por obligarla a mantener relaciones sexuales con soldados estadounidenses, según reportó Stars and Stripes, un periódico militar de los EE.UU. Varias organizaciones de mujeres en Corea del Sur han corroborado el fracaso del ejército de los EE.UU. en lo referente al cumplimiento efectivo de la ley.

Después de arduo trabajo realizado por organizaciones no gubernamentales como las Asociaciones de Mujeres Coreanas Unidas (KWAU, por sus siglas en inglés), el gobierno de Corea del Sur ha tomado medidas significativas para combatir el tráfico y la prostitución al aprobar la Ley sobre la pena de procurar la prostitución y actividades relacionadas de 2004 y la Ley sobre la prevención de la prostitución y la protección de sus víctimas de 2004. La primera exige estrictas sanciones por el tráfico de personas y por procurar la prostitución, mientras que la segunda autoriza la creación de centros de ayuda y asesoramiento con una infraestructura de apoyo social, legal y médico a las víctimas. Según la nueva legislación, las víctimas de la prostitución se definen como personas sujetas a varias formas de coacción, incluidas las drogas y las deudas, para obligarlas a vender sexo. Gracias a estas leyes, las víctimas de la prostitución no quedan sujetas a castigos. En cambio, tienen derecho a la ayuda y el asesoramiento estipulados por la legislación. Un año después de promulgarse estas nuevas leyes en septiembre de 2004, el número de locales que proveen sexo comercial ha disminuido en un 36,8%, según las cifras proporcionadas por la Agencia Nacional de Policía de Corea.

Qué puede hacer: 

Por favor, escriba al presidente de los EE.UU., George W. Bush, agradeciendo el Decreto Ejecutivo 13387, que estipula explícitamente que "hacer uso de una prostituta" constituye una violación del Artículo 134 del Código Uniforme de Justicia Militar. Inste al Presidente y al Secretario de Defensa, Robert Gates, a hacer cumplir estrictamente esta disposición, señalando que hacer uso de la prostitución alimenta la demanda mundial del tráfico sexual y enfatizando que la ley no se está haciendo cumplir eficazmente. Inste al Presidente Bush y al Secretario de Defensa Gates a instaurar una política de cero tolerancia con respecto a la procuración de la prostitución por parte de las fuerzas militares de los EE.UU. en todo el mundo.

Presidente George W. Bush
The White House
1600 Pennsylvania Avenue NW
Washington, DC 20500
EE.UU.
Fax: +1 202-456-2461
Correo electrónico: president@whitehouse.gov

Sr. Robert M. Gates
Secretario de Defensa
1000 Defense Pentagon
Washington, DC 20301-1000
EE.UU.
Fax: +1 703-697-8339
http://www.dod.gov/faq/comment.html

Por favor, escriba también al Presidente de Corea del Sur, Roh Moo-Hyun, y al Ministro de Justicia, Chung Soung-ji, para agradecerles los esfuerzos realizados para crear un nuevo marco legal que reconoce y protege a las víctimas de la prostitución, mientras hace responsables a aquellos que las explotan. Ínsteles a garantizar que las nuevas leyes se cumplan estrictamente.

Presidente Roh Moo-Hyun                            
Oficina del Presidente - Cheong Wa Dae     
1 Jongno-gu                                                    
Jongo-Gunsejong-no                                     
110-050 Seoul                                                
República de Corea                                     
Fax: +82 2-770-0344                                           
Correo electrónico: webmaster@president.go.kr 

Ministro Chung Soung-ji
Ministerio de Justicia
Building # 1
Gwacheon Government Complex
Jungang-dong 1, Gwacheon-si, Kyunggi-do
República de Corea
Fax: +82 2-503-1641
Correo electrónico: webmaster@moj.go.kr