Sur Africa: Violaciones y violencia contra las mujeres de la estación ferroviaria de Durban

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Fecha: 
1 May 1994

Regina Nyanda vive en la acera de la calle Umgeni, en las afueras de la estación ferroviaria de Durban. Lleva ahí veinte años. Regina apenas si puede caminar y padece epilepsia. De día vende recipientes plásticos para productos químicos para ganarse la vida y poder enviar dinero para que sus hijos vayan a la escuela. De noche apenas si duerme porque teme que los matones locales, conocidos como tsotsis, vengan a robarle o la ataquen en su cama improvisada y la violen.

Centenares de mujeres viven en los asentamientos informales que hay en las aceras de la estación de Durban, donde son vulnerables a los ataques de los tsotsis, quienes son especialmente peligrosos los fines de semana cuando se emborrachan. Las mujeres, se ha reportado, se turnan para dormir en la punta de la banca que se encuentra fuera de la estación porque saben que la mujer que se encuentre dorminada ahí seguramente será violada. El lugar donde están los excusados portátiles al otro lado del asentamiento es otra área particularmente peligrosa. Cuando Regina recientemente vió una muchacha ser arrastrada a la fuerza por un tsotsi hacia uno de esos excusados, le gritó y le dijo que llamaría a la policía con la esperanza de asustarlo. Pero ella no puede llamar a la policía porque no hay teléfono alguno y además cree que la policía no acudiría aun cuando ella pudiera llamarla.

Aunque la delegación de la policía queda a dos cuadras de distancia, las mujeres que viven en la calle Umgeni dicen que la policía no patrulla esa parte de las aceras, dejando así a las mujeres sujetas a que se cuiden ellas mismas. Anastasia, una muchacha de diecisiete años de edad, fue arrastrada a la fuerza y violada el 29 de abril de 1994. El violador la amenazó con matarla si ella intentaba denunciarlo. Varios días después Anastasia lo vió cuando de nuevo atacaba a una muchacha al otro lado de la calle. Los tsotsis, se ha reportado, les han arrancado sus hijas a madres para violarlas. Saben que las mujeres que viven en la calle Umgeni no tienen protección alguna.

Por primera vez en la historia, en Sur Africa se ha elegido democráticamente a un gobierno que pueda ejercitar legítimamente su autoridad y proteger los derechos humanos fundamentales. Existe ahora la oportunidad de reorganizar las prioridades de la policía surafricana para que se luche más efectivamente contra la violencia que se perpetra contra las mujeres. La nueva declaración de derechos humanos surafricana estipula en la sección 8(1) que la ley da derecho a la protección equitativa, lo mismo dice el artículo 7 de la declaración de los derechos humanos universales de las Naciones Unidas. Todas las mujeres tienen derecho a que la policía las proteja contra violaciones y otros tipos de violencia, sin embargo alrededor del mundo las mujeres pobres y particularmente las indigentes son especialmente vulnerables a los ataques en su contra.

El nuevo gobierno de Unidad Nacional tiene como desafío la violencia que se perpetra contra las mujeres. El Instituto Nacional para la Rehabilitación Criminal estima que una mujer es violada cada 83 segundos, eso equivale a más de mil violaciones al día. Las violaciones perpetradas por pandillas cunden, llegando a constituir una de cada cuatro violaciones. El mandato ilegítimo del gobierno del apartheid engendró la falta total de respeto hacia las autoridades y un clima de violencia en el que las violaciones se cometen con impunidad.

Las mujeres que viven en las aceras en las afueras de la estación ferroviaria de Durban necesitan vivienda. El nuevo gobierno de Sur Africa ha indicado que aunque la vivienda tiene prioridad no puede abastecer a todos con vivienda de la noche a la mañana. Mientras tanto existen actos de tipo inmediato que el gobierno puede realizar para garantizar la seguridad de aquellas que se ven obligadas a vivir en las aceras. Una ronda policíaca regular por las aceras de la calle Umgeni ayudaría a parar las violaciones y otros tipos de violencia que se perpetran contra las mujeres que viven ahí.

Qué puede hacer: 

Acciones recomendadas

Favor de escribir a los oficiales de la policía citados abajo y llamarles la atención para que provean protección efectiva a las mujeres que viven en las aceras de la calle Umgeni en las afueras de la estación ferroviaria de Durban. Pedirles que instituyan una ronda policíaca regular, que investiguen los reportes que se han hecho de violaciones y otros tipos de violencia perpetrados contra mujeres y que arresten a los responsables. Favor de mandar las cartas a la embajada surafricana de tu país y al presidente Nelson Mandela. Felicita al presidente Nelson Mandela por ser el primer presidente elegido democráticamente en Sur Africa e ínstalo a hacer algo a favor de las mujeres de la estación de Durban, a demostrarle a la policía y al público que en la nueva Sur Africa no se tolerarán ni las violaciones ni ningún otro tipo de violencia contra las mujeres y que pondrá en práctica el derecho a la protección equitativa estipulada por la ley.

South African Police
District Commissioner
P.O. Box 10816
Durban 4000
South Africa

The Minister of Police
c/o The Commissioner of Police
Private Bag X94
Pretoria 0001
South Africa

President Nelson Mandela
Union Buildings
Pretoria
South Africa