Arabia Saudita: Terminar con los matrimonios de niñas y la tutela del hombre sobre la mujer

Versión para impresoraSend to friend
ATENCIÓN: Esta campaña de acción archivada ha sido concluida o suspendida, y la información contenida en ella puede no estar actualizada. Véase la página Tome medidas por las campañas actualmente en curso.
Fecha: 
29 Nov 2010
Fecha de actualización: 
6 Nov 2012
ACTUALIZACIÓN: 

ACTUALIZACIÓN 20 DE MARZO DE 2013: El juez celebró la vista del caso de Fatima antes de lo previsto y en noviembre de 2012 dictó la sentencia de divorcio sin obligarle a devolver la dote. Tras un periodo de espera obligatorio de 90 días, el divorcio se hizo efectivo el 10 de febrero. Continuaremos trabajando con los activistas saudíes para que se prohíba el matrimonio de niñas en Arabia Saudí.


ACTUALIZACIÓN 6 DE NOVIEMBRE DE 2012: Nuestros socios de Arabia Saudí nos han informado recientemente de que a fecha de mayo de 2011, Fatima la niña de doce años ha regresado a su casa con su familia y que se ha negado a volver con su marido. Está intentando obtener el divorcio con la ayuda de su tío. Su marido quiere que vuelva a su hogar cuando sea mayor y afirma que no le concederá el divorcio a menos que se le pague una gran suma de dinero. El juez ha fijado la primera vista del divorcio para el 12 de diciembre de 2012.

Junto con nuestros socios estamos diseñando la estrategia de asistencia jurídica para Fatima de modo que pueda seguir adelante con su petición de divorcio. No obstante, nos preocupa que el juez dicte sentencia en su contra a menos que encuentre una manera de devolver la dote que su padre ya se gastó. Siga actuando y presionando al Rey de Arabia Saudí para que promulgue un edicto que prohíba los matrimonios de niñas estableciendo una edad mínima de 18 años para contraer matrimonio y las penas correspondientes para los adultos que celebren o faciliten estas uniones. Ínstele a anular los matrimonios de niñas cuyos contratos ya han sido firmados pero que aún no han sido entregadas a los esposos, y a garantizar que las niñas que ya viven con sus maridos dispongan de medios para anular sus matrimonios.


Igualdad Ya ha tenido constancia de varios casos de niñas saudíes que han sido obligadas a contraer matrimonio a instancia de sus tutores. El caso más reciente es el de Fatima, una niña de 12 años de Najram, que el 5 de octubre de 2010 fue obligada a casarse con un hombre de 50 años que ya tiene una mujer y diez hijos, la mayoría de ellos mucho más mayores que Fatima. Su padre Ali, desempleado y drogadicto, vendió a la niña por 40.000 riyales saudíes (aproximadamente 10.665 dólares estadounidenses) para comprarse un coche. Al parecer, el esposo entregó a la niña una PlayStation como regalo de bodas. Fatima, que aún no ha alcanzado la pubertad, vive ahora con su marido y la familia de este. Según su tío paterno Mohamed, el marido de Fatima le ha obligado a mantener relaciones sexuales con él. El tío y el abuelo paternos de Fatima se opusieron al matrimonio pero no pudieron hacer nada por impedirlo, ya que la ley saudí confiere al padre, como tutor, el derecho a casarla a cualquier edad y con quien él desee. El tío y el abuelo están frustrados porque el sistema jurídico saudí solo reconoce el derecho del padre y no contempla el derecho y el interés de la menor. También les preocupa que las dos hermanas pequeñas, Noura (9 años) y Basma (7 años), puedan correr la misma suerte. ¡TOME MEDIDAS!

En junio de 2009, Igualdad Ya publicó una alerta en la que destacaba el caso de Amneh Mohamed Sharahili, una estudiante de 10 años a quien su padre iba a casar con un joven saudí de 25 años. Igualdad Ya hizo un llamamiento al gobierno del país para que impidiera el matrimonio y prohibiera todos los matrimonios de niñas mediante la promulgación de una ley que establezca la edad mínima para contraer matrimonio y la consiguiente obligación de cumplimiento. Desde que publicamos dicha alerta no hemos podido tener noticias de Amneh y tememos que su padre la haya entregado en matrimonio. En la alerta de junio de 2009 también denunciamos el caso de una niña de 8 años de Onaiza a quien su padre había obligado a casarse con un hombre de mediana edad para saldar una deuda. La madre de la niña solicitó el divorcio de este matrimonio, pero el tribunal saudí declaró que el tutor tenía derecho a concertar ese matrimonio y que solo la niña, y no su madre, podría oponerse al mismo una vez alcanzada la pubertad. En aquel caso, gracias en parte a la presión internacional, se convenció al padre para que concediera el divorcio a la pequeña.

Los matrimonios de niñas siguen siendo habituales en Arabia Saudita a pesar de que existen pruebas evidentes que indican que estas uniones afectan negativamente a las menores desde el punto de vista físico, emocional, psicológico, intelectual y sexual. El matrimonio infantil viola los derechos humanos de las niñas porque se les prohíbe elegir el momento y la persona con la que desean contraer matrimonio. Estos matrimonios pueden suponer un inicio brusco de las relaciones sexuales, a menudo con un esposo bastante más mayor y desconocido. El embarazo prematuro conlleva importantes riesgos para la salud y las muertes relacionadas con el embarazo suponen la primera causa de muerte entre las chicas de 15 a 19 años en todo el mundo. El matrimonio prematuro también pone en peligro el derecho a la educación de las chicas. Asimismo, las chicas casadas tienen pocas relaciones sociales, su movilidad está limitada, apenas pueden controlar los recursos y no tienen poder en sus nuevos hogares. Los estudios realizados por UNICEF señalan que la violencia doméstica es habitual en los matrimonios de niñas.

Arabia Saudita ha ratificado la Convención sobre los Derechos del Niño (CRC, por sus siglas en inglés) y la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés). El artículo 1 de la CRC establece que “se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad”. El artículo 16(2) de la CEDAW señala que “no tendrán ningún efecto jurídico los esponsales y el matrimonio de niños y se adoptarán todas las medidas necesarias, incluso de carácter legislativo, para fijar una edad mínima para la celebración del matrimonio y hacer obligatoria la inscripción del matrimonio en un registro oficial”. El artículo 16(1) (b) de la CEDAW también establece que las mujeres tendrán el mismo derecho que los hombres “para elegir libremente cónyuge y contraer matrimonio sólo por su libre albedrío y su pleno consentimiento”. Sin embargo, Arabia Saudita no ha establecido una edad mínima para contraer matrimonio y tampoco ha tomado medidas para prohibir los matrimonios de niños. Al contrario, la práctica habitual en este país de la tutela del hombre sobre la mujer, por la que se considera que una mujer está bajo la tutela de su padre o del familiar varón más cercano durante toda su vida, contraviene directamente las normas internacionales de derechos humanos. El resultado de la inexistencia de una edad mínima para casarse y de la tutela del hombre sobre la mujer es que una niña saudí puede ser obligada a contraer matrimonio a cualquier edad por expreso deseo de su tutor.

La legislación saudí no está codificada, sino que el sistema jurídico se basa en jueces particulares que aplican su propia interpretación de la sharia (ley islámica). Aunque algunos órganos del gobierno (como el Ministerio de Justicia y la Comisión de Derechos Humanos) se han pronunciado en contra del matrimonio de niñas y han establecido medidas intermedias tales como exigir una edad mínima para casarse en los acuerdos matrimoniales, esto no parece ser suficiente para disuadir a tutores como el padre de Fatima, quien decidió vender a sus hijas (en algún caso antes de alcanzar la pubertad) en matrimonio, ni a los hombres adultos (a menudo de mediana edad) que desean contraer matrimonio y mantener relaciones sexuales con novias menores de edad. Conforme al sistema jurídico actual del país, la única solución efectiva a este problema sería un edicto del monarca saudí que prohíba los matrimonios de niñas, que establezca penas para aquellos que celebren o faciliten este tipo de uniones y que revoque el sistema de tutela masculina, que informa de todos los aspectos de la vida de las mujeres en Arabia Saudita.

Qué puede hacer: 

Escriba al monarca de Arabia Saudita y pídale que promulgue un edicto en el que prohíba los matrimonios de niñas estableciendo una edad mínima de 18 años para contraer matrimonio y las penas correspondientes para aquellos que celebren o faciliten estas uniones. Ínstele a tomar medidas urgentes para anular los matrimonios de niñas cuyos contratos han sido firmados pero que aún no han sido entregadas a los esposos, y para garantizar que las niñas que ya viven con sus maridos tengan una verdadera oportunidad de anular sus matrimonios. Pídale también que se asegure de abolir el sistema de la tutela del hombre sobre la mujer para que las mujeres saudíes obtengan el derecho, entre otras cosas, a celebrar el matrimonio que deseen. En este sentido, pídale que apoye la creación de una ley codificada sobre el estado civil con el fin de garantizar los derechos de la mujer en el matrimonio y el divorcio, y asegurar que dicha ley se base en los principios de la igualdad y la no discriminación. Envíe una carta similar al Ministro de Justicia y una copia de las mismas a la Comisión de Derechos Humanos. ¡TOME MEDIDAS!

Las cartas deben ir dirigidas a:

Su Majestad el Rey Abdullah bin Abdul Aziz Al Saud
Arabia Saudita
Fax: +966 1 491 2726

Su Excelencia Dr. Muhammad bin Abdul Elkarim
Abdul Azziz El Issa
Ministro de Justicia
University Street, Riyadh 11137
Arabia Saudita
Fax: +966 1 401 1741

Enviar una copia a:

The Human Rights Commission
P.O. Box 58889 Riyadh 11515
King Fahed Street, Building 373, Riyadh
Arabia Saudita
E-mail: hrc@haq-ksa.org

Cartas: 

Su Majestad el Rey Abdullah bin Abdul Aziz Al Saud
Arabia Saudita
Fax: +966 1 491 2726]

[Su Excelencia Dr. Muhammad bin Abdul Elkarim Abdul Azziz El Issa
Ministro de Justicia
University Street, Riyadh 11137
Arabia Saudita
Fax: +966-1-401-1741]

[Fecha]

[Su Alteza] [Estimado Ministro],

Escribo para expresar mi profunda preocupación por el tema de los matrimonios de niñas en Arabia Saudita y el impacto extremadamente negativo que estos matrimonios tienen en las niñas. Un caso reciente es el de Fatima, una niña de 12 años de Najran a quien su padre casó con un hombre de 50 años, que ya tiene una mujer y diez hijos, a cambio de 40.000 riyales que empleó en la compra de un coche.  El abuelo y el tío paternos de Fatima se opusieron al matrimonio, pero no pudieron impedirlo porque la ley saudí establece que el padre tiene derecho a entregar a la hija en matrimonio a cualquier edad y a quien desee.  Ellos temen que las dos hermanas pequeñas de Fatima puedan correr la misma suerte.

Estos matrimonios violan los derechos humanos de las niñas porque les impiden elegir a su propio esposo y el momento de casarse. Organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud, UNICEF y UNFPA han subrayado los efectos negativos de estos matrimonios en las pequeñas desde el punto de vista físico, emocional, psicológico, intelectual y sexual.  El matrimonio de Fatima le impedirá, entre otras cosas, tener una educación y pondrá en grave peligro su derecho al bienestar mental, emocional y físico.

Le insto a promulgar un edicto que prohíba los matrimonios de menores mediante el establecimiento de una edad mínima de 18 años para contraer matrimonio y las correspondientes penas para aquellos que celebren o faciliten estas uniones.  También le insto a tomar medidas urgentes para anular los matrimonios de niñas cuyos contratos han sido firmados pero que aún no han sido entregadas a los esposos, y a garantizar que las niñas que ya viven con sus maridos tengan una verdadera oportunidad de anular sus matrimonios.  Le ruego que se asegure de que el sistema jurídico y judicial del país refleje las declaraciones efectuadas por su gobierno ante organismos internacionales en las que señala que las mujeres no están sujetas a la tutela del varón sino que tienen derecho, entre otras cosas, a casarse cuando y con quien quieran.  En este sentido, le pido que apoye la creación de una ley codificada sobre el estado civil con el fin de garantizar los derechos de la mujer en el matrimonio y el divorcio, y se asegure de que dicha ley se base en los principios de la igualdad y la no discriminación.  

Gracias por su atención.

Reciba un cordial saludo.

Cc: Comisón de Derechos Humanos (e-mail: hrc@haq-ksa.org)