Arabia Saudita: Las mujeres bajo la tutela perpetua de los parientes varones

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Fecha: 
17 May 2010

El 17 de febrero de 2010, después de cuatro años de separación, Fatima Bent Suleiman, Mansour El Timani y sus hijos pudieron reunirse finalmente tras la sentencia del Consejo Supremo Judicial de invalidar su divorcio forzoso. El matrimonio de Fatima había sido autorizado por el padre de ella en el año 2003, pero tras su fallecimiento sus medio hermanos solicitaron su divorcio alegando su incompatibilidad tribal con su marido. Fatima cree que el motivo fue permitir que sus medio hermanos pudieran mantener el control sobre su herencia a través de la tutela legal. La pareja no aceptó la sentencia, se vio obligada a vivir separada y sufrió muchas penurias y traumas. En febrero de 2009, Igualdad Ya emitió la Acción Mujeres 31.1 en la que reclamaba al gobierno saudí que acabara con la práctica de la tutela masculina sobre la mujer y que permitiera la reagrupación familiar de Fatima, Mansour y de sus hijos. En septiembre de 2009, tras varios meses de activismo, el Rey Abdullah ordenó al Consejo Supremo Judicial de Arabia Saudita que revisara la sentencia del Tribunal General de Jof que había ordenado el divorcio forzoso de la pareja.

¡TOME MEDIDAS!

Igualdad Ya acoge con agrado la reagrupación de Fatima, Mansour y sus hijos. No obstante, el Consejo Supremo Judicial todavía no ha emitido una copia de su sentencia e Igualdad Ya cree que la sentencia podría limitarse al caso de Fatima y Mansour, y por consiguiente, no afectaría al sistema de la tutela masculina perpetua de las mujeres saudíes. En nuestra Acción Mujeres destacamos también los casos de R.A.E. y Um Rimas, que se vieron obligadas a divorciarse de sus esposos a instancias de sus propios padres por razones de su incompatibilidad tribal con sus respectivos maridos. Por lo que sabemos, estos casos siguen sin resolverse.

Todos estos casos son ejemplos del extendido sistema de la tutela masculina en Arabia Saudita. Como consecuencia de este sistema, las mujeres de Arabia Saudita están expuestas a una amplia colección de discriminaciones, tanto en la vida pública como en la privada, y carecen prácticamente de poder de decisión y de libertad de movimiento. Las consecuencias del sistema de la tutela masculina, tal como lo confirman activistas saudíes, comprenden:

Matrimonio y divorcio

  • Cualquier muchacha, independientemente de su edad, puede ser obligada a casarse por su tutor masculino.
  • Una mujer, independientemente de su edad, necesita el consentimiento de su tutor masculino para contraer matrimonio.
  • Una mujer puede ser obligada a divorciarse de su marido a instancias de su tutor masculino.

Educación

  • Una chica no puede recibir educación sin el consentimiento de su tutor masculino.
  • Una mujer no puede continuar su educación sin el consentimiento de su marido o de su tutor masculino.

Libertad de movimiento

  • Una mujer no puede sacarse el pasaporte sin el permiso de su marido o de su tutor masculino.
  • Una mujer no puede viajar, ni llevarse a sus hijos a ningún lugar, sin el permiso de su marido o de su tutor masculino.

Asistencia sanitaria

  • Una mujer no puede ser ingresada, ni puede recibir el alta de un hospital público sin el permiso de su marido o de su tutor masculino.
  • Una mujer no puede tomar decisiones sobre la asistencia médica, incluida la planificación familiar, para sí misma o para sus hijos sin el permiso de su marido o de su tutor masculino.

Empleo y facultad

  • En los pocos trabajos a los que tiene acceso la mujer saudí, ésta no puede ser contratada sin la aprobación de su marido o de su tutor masculino.
  • Independientemente de la edad o del nivel educativo, las mujeres no pueden llevar un negocio salvo que sea en nombre de su marido o de su tutor masculino y siempre que tenga su permiso para dirigirlo.
  • Una mujer no puede acceder a los organismos oficiales que no posean secciones sólo para mujeres, salvo que vaya acompañada de su marido o de su tutor masculino.

Acceso a la justicia

  • Una mujer no puede entrar en una comisaría de policía para presentar una denuncia, salvo que vaya acompañada de su marido o de su tutor masculino.
  • Una mujer no puede presentar una demanda ni siquiera presentarse ante un juez sin la presencia de su marido o de su tutor masculino.

Estas realidades contradicen el informe presentado por Arabia Saudita en el año 2008 al Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (el Comité CEDAW), en el que el gobierno saudí afirma que “la mujer tiene derecho para elegir libremente cónyuge y contraer matrimonio sólo por su libre albedrío y consentimiento”, y afirma que la tutela masculina sobre la mujer no está legalmente prescrito. El Comité CEDAW, en sus observaciones finales de abril de 2008 para Arabia Saudita, observó con preocupación que “el concepto de tutela masculina respecto de la mujer (mehrem), aunque tal vez no se disponga por ley parece estar generalmente aceptado y limita gravemente el ejercicio de los derechos de la mujer en virtud de la Convención, en particular en lo que se refiere a su capacidad jurídica y respecto de cuestiones relacionadas con el estatuto personal, entre ellas el matrimonio, el divorcio, la custodia de los hijos, la sucesión, la propiedad, la adopción de decisiones en la familia, la elección del lugar de residencia, la educación y el empleo”. El Comité instó a Arabia Saudita a adoptar de inmediato medidas para acabar con la práctica de la tutela masculina sobre la mujer. En diciembre de 2008, en una comparecencia ante el Consejo de Derechos Humanos, el gobierno saudí afirmó una vez más que “no existe ningún requisito estatutario que exija la tutela o que supedite a la aprobación el disfrute por parte de la mujer de sus derechos” y que las mujeres del Reino Saudita “manejan sus asuntos con total independencia”.

 

Qué puede hacer: 

Escriba al Rey de Arabia Saudita y al Ministro de Justicia y pídales que garanticen que el sistema legal y judicial saudí refleje la manifiesta afirmación de que las mujeres no estén sometidas a la tutela masculina, sino que tengan derecho, entre otros aspectos, a contraer matrimonio y de seguir casadas con la persona que ellas elijan sin interferencias de terceros, y que puedan tomar las decisiones que consideren oportunas sobre la educación, la asistencia sanitaria, los viajes, el empleo y otros aspectos de la vida. Ínsteles a que apoyen el establecimiento de una ley codificada de estatuto personal con el objeto de garantizar los derechos de la mujer en el matrimonio, el divorcio y todos los demás aspectos de la vida y a que revoquen el sistema de tutela masculina que obstaculiza la participación de la mujer tanto en la vida pública como en la privada. ¡TOME MEDIDAS!

Las cartas deben dirigirse a:

Su Majestad, King Abdullah bin Abdul Aziz Al Saud
El Reino de Arabia Saudita
Fax: +966 1 491 2726

Su Excelencia Dr. Muhammad bin Abdul Elkarim Abdul Azziz El Issa
Minister of Justice
University Street, Riyadh 11137
El Reino de Arabia Saudita
Fax: +966 1 401 1741

Envíe una copia a:
The Human Rights Commission (la Comisión de Derechos Humanos)
P.O. Box 58889, Riyadh 11515
King Fahed Street, Building 373, Riyadh
El Reino de Arabia Saudita
Correo electrónico: hrc@haq-ksa.org

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