Mutilación Genital Femenina (MGF): El fracaso de UNICEF en financiar los esfuerzos para detener la MGF

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Número de acción: 
5.1
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Fecha: 
1 Nov 1993

Aproximadamente 100 millones de niñas y mujeres en todo el mundo han sido víctimas de la mutilación genital femenina, MGF. La MGF adquiere diferentes formas en diferentes países: el corte del forro del clítoris (circuncisión), la extracción de todo el clítoris (escisión) o, en su forma más extrema, la extracción de todo el aparato genital externo y la sutura de los dos lados de la vulva, dejando sólo una pequeña apertura vaginal (infibulación).

Al menos dos millones de niñas cada año, seis mil cada día, corren el riesgo de ser víctimas de la MGF. Las consecuencias para la salud de aquéllas que sobreviven al procedimiento --que generalmente es hecho sin anestesia-- incluyen infección crónica, intensos dolores al urinar, al menstruar, durante las relaciones sexuales y el parto y un trauma psicológico indeleble por el resto de sus vidas. La MGF es una forma extrema de las muchas prácticas tradicionales usadas alrededor del mundo para negar la independencia e igualdad de la mujer. Esta práctica es defendida por hombres y mujeres en las culturas donde se practica como un rito de iniciación y un prerequisito social para el matrimonio, y se usa para controlar la sexualidad de la mujer, asegurando su virginidad y suprimiendo el deseo sexual.

La MGF se asocia frecuentemente con el Islam, pero no hay ningún mandato en el Corán para que ésta se efectúe. Además, la MGF no se practica en todos los países islámicos. La MGF prevalece en la franja de países africanos que se extiende a lo largo del centro del continente. También existe en algunos de los países asiáticos y entre los imigrantes de Europa Occidental y América del Norte. Incluso en décadas tan recientes como la de los '40 y los '50, algunos médicos usaban la MGF en Inglaterra y Estados Unidos para combatir la histeria, el lesbianismo, la masturbación y otras desviaciones sexuales que se percibían en niñas y mujeres.

Las mujeres que provienen de culturas donde se practica la MGF están reconociendo cada vez más el devastador daño que ésta causa y los movimientos para lograr su erradicación están en aumento. Sin embargo, los recursos para la lucha contra la MGF son escasos y las mujeres africanas que están librando esta batalla a nivel de base reciben un apoyo mínimo de los organismos internacionales. El 20 de septiembre de 1993, la cadena de televisión estadounidense ABC, mostró un reportaje en el programa "Day One" en el cual James Grant, Director Ejecutivo de UNICEF, reconoció que de los $922 millones del presupuesto de UNICEF, ni siquiera un millón --menos del 0,1%-- se destina a prevenir la MGF.

Qué puede hacer: 

Unase a la lucha contra la MGF y apoye a las activistas de base escribiendo y enviando peticiones al Sr. James Grant, Director Ejecutivo de UNICEF, a 3 United Nations Plaza, New York, NY 10017, USA. Exprese su preocupación por la falta de recursos que UNICEF destina a erradicar un procedimiento que daña tan severamente y, en muchos casos, termina con la vida de tantas niñas en todo el mundo. Inste al Sr. Grant a asignar fondos de UNICEF para promover el trabajo de activistas de base que luchan por erradicar la MGF de sus países.

"Por más que una pequeña niña quiera ser escinta porque todas las otras niñas de su edad lo han sido, o porque ella ha sido persuadida de que es lo correcto, no significa que ella no sufra un dolor insoportable. Asimismo, ella siente que su cuerpo ha sido violentado; está conciente de sufrir un daño físico, de ser mutilada de alguna manera. Sea lo que sea lo que otros puedan asegurar, lo que ella experimenta es una mutilación, incluso si ella ha escuchado una y otra vez que su clítoris es un elemento masculino que no tiene cabida en su cuerpo y por lo tanto debe ser extirpado". --Awa Thiam, Black Sisters Speak Out

Este poema sobre mutilación genital femenina (MGF) ganó el primer premio en una competencia de poetisas de Benadir. Este y la declaración anterior fueron proporcionados a Igualdad Ya por Foundation for Women's Health Research and Development (FORWARD), una organización internacional de derechos humanos con sede en Londres, que trabaja para erradicar la MGF.

Dahabo Elmi Muse

El Faraón quien fue maldito por Dios
Quien no escuchó los sermones de Moisés
Quien se descarrió de las buenas palabras del Torá
¡El infierno fue su recompensa!
¡Ahogarse fue su destino!
¡El estilo de sus circuncisiones,
carnicero, sangriento, con venas chorreando sangre!
¡Cortando, cosiendo y remendando carne!
¡Este repugnante acto nunca ha sido citado por ningún Profeta ni
reconocido por El Hadith!
Ni existe en el Abu Hureyra.
¡Ningún musulmán lo ha predicado!
Ni en el pasado ni en el presente el Corán lo ha predicado
(la circuncisión faraónica)
Y si pienso en mi noche de bodas,
esperándome estaban caricias, dulzura,
besos, abrazos y amor.
Pero no. ¡Nunca!
Esperándome estaban el dolor, el sufrimiento y la tristeza
en mi cama matrimonial yacía gimiendo,
revolcándome como un animal herido, víctima del dolor femenino.
Al amanecer me espera el ridículo.
Mi madre anuncia
sí, es virgen.
Cuando el miedo se apodera de mí
Cuando la rabia se posesiona de mi cuerpo
Cuando el odio se convierte en mi compañía o compañero
Recibo los consejos femeninos, es sólo dolor femenino dicen ellas,
¡y el dolor femenino se desvanece como todas las cosas femeninas!
¡La travesía continúa, o la lucha continúa como dicen los historiadores modernos!
A medida que el buen lazo del matrimonio madura
Mientras me someto y el dolor disminuye
Mi vientre se convierte en un globo
Un rayo de felicidad aparece
¡Una esperanza, un nuevo bebé, una nueva vida!
Ah, una nueva vida pone en peligro la mía
¡El nacimiento de un bebé es muerte y destrucción para mí!
Es lo que mi abuela llamaba los tres sufrimientos femeninos
y si me permiten recordar lo que decía mi abuela:
el día de la circuncisión, la noche de bodas y el nacimiento
de un hijo son los tres sufrimientos femeninos.
A medida que el nacimiento irrumpe: Y yo clamo por ayuda, las dañadas carnes se desgarran.
No hay piedad, ¡empuja, dicen ellos! Es sólo dolor femenino y el dolor femenino desaparece.
Cuando el esposo decide romper el buen lazo,
cuando él concluye divorcio y abandono,
Me retiro con mis heridas.
¡Y ahora escuchen mi clamor!
Clamor por los sueños destruidos
Clamor por mi derecho a vivir entera
Clamor a tí y a toda la gente que ama la paz
Protejan, apoyen, den una mano
a las niñas inocentes, que no hacen ningún daño, confiadas y
obedientes a sus padres, ancianos
y lo único que conocen son sonrisas.
¡Iniciénlas en el mundo del amor no en el mundo del dolor femenino!
SWDO-AIDOS