Liberia: Garantice la justicia en el caso de Ruth Berry Peal, que fue obligada a someterse a esta práctica

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Fecha: 
24 Mar 2011
Fecha de actualización: 
8 Jul 2011
ACTUALIZACIÓN: 

El 8 de julio de 2011 se puso fin al caso de Ruth Berry Peal, secuestrada y sometida a la mutilación genital femenina por dos mujeres de la comunidad gola. El juicio, que ha durado cerca de un mes, concluyó con un veredicto de “culpable” por parte del jurado en relación con los cargos de secuestro, privación ilegal de la libertad y robo. El juez determinará la sentencia para las dos mujeres esta semana. En la vista hizo referencia a la Constitución de Liberia y al artículo 4(1) del Protocolo a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos sobre los Derechos de la Mujer en África (Protocolo de la Mujer), que establece los siguiente: “Todo ser humano tendrá derecho al respeto de su vida y de la integridad de su persona. Todas las formas de explotación y el trato cruel, inhumano o degradante, serán prohibidos”.

Ruth Berry Peal
Ruth Berry Peal

Se calcula que más del 58% de las mujeres liberianas han sido sometidas a la mutilación genital femenina (MGF). Esta práctica se realiza a través de una sociedad secreta de mujeres con gran poder de influencia en la esfera política (la sociedad Sande) en el marco del rito de iniciación a la edad adulta. Es común entre las etnias kpelle, bassa, vai, dan (gio), mano, dei y gola. Denunciar las prácticas de la sociedad Sande podrían tener graves consecuencias. Mujeres de otras comunidades donde no se practica la MGF también pueden ser sometidas a la MGF, ya sea a través del matrimonio o por la fuerza, como en el caso de Ruth Berry Peal.

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¡TOME MEDIDAS!

En enero de 2010, Ruth tuvo un argumento con dos mujeres gola. El jefe de los gola dictaminó que debía ser sometida a la MGF a pesar de que ella pertenece a una etnia que no la practica. Al día siguiente sacaron a Ruth de su casa por la fuerza y la llevaron a un camino rural, donde le practicaron la MGF en un ritual de iniciación y le obligaron a guardar el secreto bajo amenaza de muerte si lo revelaba. Ruth fue retenida durante un mes y sufrió complicaciones de salud que le obligaron a seguir un tratamiento durante los tres meses posteriores a su liberación. Presentó una denuncia contra las dos mujeres que la mutilaron. Sin embargo, los gola se encolerizaron porque Ruth había revelado los hechos pese a jurar que guardaría el secreto y tanto ella como su marido recibieron amenazas para que retiraran la denuncia. El caso de Ruth ha sido trasladado a Monrovia, donde reside en la actualidad, alejada de su marido y sus hijos por culpa de las amenazas que recibe. Ruth ha recibido el apoyo de Women NGOs Secretariat of Liberia (WONGOSOL), Women of Liberia Peace Network (WOLPNET) y la asociación de abogadas del país (AFELL, por sus siglas en inglés).

La MGF en Liberia se practica normalmente a las niñas de entre 8 y 18 años, pero en algunas ocasiones se les mutila con apenas 3 años. Las formas de MGF que se practican en Liberia son la del tipo II, en la que se extirpan el clítoris y los labios menores y se dejan los labios mayores, y la del tipo I o clitoridectomía, es decir, la extirpación parcial o total del clítoris. Muchas niñas son sometidas a la MGF en escuelas tradicionales de la sociedad Sande, donde se las prepara para la edad adulta a través de la formación, por ejemplo acerca de cómo usar hierbas, especias y raíces para hacer venenos, pócimas “de amor." La MGF forma parte fundamental de este adoctrinamiento, ya que una vez sometidas a ella las niñas son consideradas miembros de la sociedad secreta porque ya están “limpias” y pueden contraer matrimonio, tener hijos y finalmente asumir algún rol importante en la sociedad. El Ministerio del Interior de Liberia concede licencias a las mujeres que dirigen estas escuelas y que realizan la MGF a las niñas que estudian en ellas.

La MGF conlleva graves riesgos físicos y psíquicos para las mujeres y las niñas. Entre las complicaciones más inmediatas cabe citar el dolor agudo, la hemorragia y el shock, la infección de las heridas, la septicemia y el tétano. Algunas de las consecuencias para la salud a largo plazo son los queloides y los quistes, posibles infecciones crónicas, bajo nivel de placer sexual y traumas psicológicos. Un estudio de la Organización Mundial de Salud elaborado en 2006 concluyó que las mujeres que han sufrido mutilación genital tienen más probabilidades de tener complicaciones en el parto y que la tasa de muertes prenatales es un 1%-2% más alta en el caso de los bebés de esas mujeres. Algunas niñas mueren a causa de la MGF, normalmente por la pérdida de sangre o por las infecciones que contraen.

La Constitución de Liberia garantiza el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de la persona a todos sus ciudadanos. Además, Liberia ha ratificado diversos tratados de derechos humanos, tanto regionales como internacionales, que le obligan a proteger a mujeres y niñas de la MGF, como por ejemplo el Protocolo a la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos sobre los Derechos de la Mujer en África, que en su Artículo 5 insta específicamente a los países a prohibir todas las formas de MGF mediante medidas legislativas. Asimismo, la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y la Convención sobre los Derechos del Niño, ratificados también por Liberia, garantizan igualmente la protección de mujeres y niñas frente a esta práctica nociva.

Es significativo que el Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, encargado de supervisar el cumplimiento de la CEDAW, analizó el informe de este país en 2009 e instó a su gobierno a “que promulgue sin demora… legislación que prohíba la mutilación genital femenina y vele por que los infractores sean enjuiciados y castigados conforme a la gravedad de esta violación” y a que “ponga fin de inmediato a la concesión de licencias a esos practicantes tal como es el caso actualmente en el Ministerio del Interior”. El Comité alentaba al Estado "a que amplíe y acelere la aplicación de los programas destinados a sensibilizar y proporcionar otras fuentes de ingresos a las personas que practican la mutilación genital femenina” y “a que redoble sus esfuerzos en materia de sensibilización y educación, destinados tanto a las mujeres como a los hombres, incluidos funcionarios gubernamentales, jefes y otros dirigentes tradicionales y comunitarios… a fin de eliminar la práctica de la mutilación genital femenina y las justificaciones culturales en que se basa”.

A pesar de todos los compromisos regionales, nacionales e internacionales mencionados, Liberia aún no cuenta con una ley que prohíba la MGF. Las mujeres de las comunidades donde se practica la mutilación no tienen más remedio que someterse a la tradición para ser consideradas miembros de pleno derecho de su comunidad. Las mujeres de las comunidades que no la practican, como Ruth Berry Peal, también pueden ser sometidas a esta práctica a la fuerza. En lugar de cumplir con sus obligaciones internacionales y prohibir la MGF, el gobierno de Liberia apoya esta práctica y por tanto, merma cualquier esfuerzo dirigido a erradicarla.

 

Qué puede hacer: 

Escriba a las autoridades liberianas abajo indicadas para instarles a que cumplan los compromisos regionales e internacionales asumidos en materia de derechos humanos mediante la promulgación de una legislación integral contra la MGF y el apoyo a las campañas de sensibilización acerca de los daños de esta práctica destinadas a las comunidades y los jefes locales. Inste también al Ministro del Interior a no conceder más licencias a las escuelas donde se lleva a cabo la MGF. Pídales que se aseguren de que Ruth Peal obtiene la justicia merecida y la indemnización correspondiente por el ataque que sufrió. Ruth está amenazada por miembros de la sociedad secreta y jefes tradicionales que apoyan dicha sociedad, por lo que conviene que exija también al gobierno que le proporcione de inmediato la protección necesaria.

>> ¡TOME MEDIDAS!

Las cartas deben ir dirigidas a:

H.E. Madam Ellen Johnson-Sirleaf
P.O. Box 9001
Capitol Hill, Monrovia
República de Liberia
Tel:             +231 644 4696      
Email: info@emansion.gov.lr

Dr. Christiana Tah
Minister of Justice
P.O. Box 0123
Ashmun Street
Monrovia, República de Liberia
Tel:            + 231 669 7205      
Email: info@moj.gov.lr
ctah@aol.com

H.E. Vabah K. Gayflor
Minister for Gender and Development
P.O. Box 10-1375
110 UN Drive & Gurley Street
1000 Monrovia 10
República de Liberia
Tel:             +231 651 6434      
Email: veegayflor@yahoo.com

H.E. Harrison Kahnweah
Minister of Internal Affairs
Executive Mansion Ground
Monrovia
República de Liberia
Tel:             +231 651 3358      
Email: hkarnwea@yahoo.com
http://www.mia.gov.lr

Cartas: 

H.E. Madam Ellen Johnson-Sirleaf    
P.O. Box 9001
Capitol Hill, Monrovia
Republic of Liberia
info@emansion.gov.lr

H.E. Vabah K. Gayflor
Minister for Gender and Development
P.O. Box 10-1375
110 UN Drive & Gurley Street
1000 Monrovia 10
República de Liberia
veegayflor@yahoo.com

H.E. Harrison Kahnweah
Minister of Internal Affairs
Executive Mansion Ground
Monrovia
República de Liberia
hkarnwea@yahoo.com
http://www.mia.gov.lr

H.E. Dr. Christiana Tah
Minister of Justice
P.O. Box  0123
Ashmun Street   
Monrovia,
Republic of Liberia
info@moj.gov.lr
ctah@aol.com

 

Estimado/a [ ]:

Le escribo para expresar mi profunda preocupación por la elevada incidencia de la mutilación genital femenina (MGF) en Liberia. Se calcula que más del 58,2% de las mujeres liberianas han sido sometidas a la MGF, práctica que se realiza a través de una sociedad secreta de mujeres con gran poder de influencia en la esfera política (la sociedad Sande) en el marco del rito de iniciación a la edad adulta. Muchas niñas son sometidas a la MGF en escuelas tradicionales por parte de esta sociedad.  Me preocupa el hecho de que el Ministerio del Interior otorgue licencias a las mujeres que dirigen estas escuelas y realizan la MGF a las niñas que estudian en ellas.  

Las mujeres procedentes de otras comunidades donde no se lleva a cabo esta práctica también pueden ser sometidas a la MGF en Liberia después de contraer matrimonio o a la fuerza, como le ocurrió a Ruth Berry Peal, que fue sometida en 2010 a la mutilación por orden de un jefe gola que presenció su argumento con dos mujeres de una comunidad donde practican la MGF.  Las mujeres sacaron a Ruth de su casa a la fuerza y la llevaron a una zona rural, donde le sometieron a la mutilación. Ella ha denunciado a las dos mujeres que la mutilaron y, como consecuencia, recibe amenazas de la comunidad para que abandone el caso.

A pesar de que la Constitución de Liberia garantiza el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de la persona a todos sus ciudadanos, y de que este gobierno haya ratificado diversos tratados de derechos humanos, tanto regionales como internacionales, que le obligan a proteger a mujeres y niñas de la MGF, como por ejemplo el Protocolo a la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos sobre los Derechos de la Mujer en África (Protocolo de las Mujeres), la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR, por sus siglas en inglés), el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (ICESCR, por sus siglas en inglés) y la Convención sobre los Derechos del Niño (CRC, por sus siglas en ingles), el gobierno de Liberia no proporciona protección alguna a las mujeres y niñas en peligro de ser sometidas a la MGF.

Me consta que el Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, encargado de supervisar el cumplimiento de la CEDAW, analizó el informe de su país en 2009 e instó a su gobierno a “que promulgue sin demora… legislación que prohíba la mutilación genital femenina y vele por que los infractores sean enjuiciados y castigados conforme a la gravedad de esta violación” y a que “ponga fin de inmediato a la concesión de licencias a esos practicantes tal como es el caso actualmente en el Ministerio del Interior”. Asimismo, alienta al Estado "a que amplíe y acelere la aplicación de los programas destinados a sensibilizar y proporcionar otras fuentes de ingresos a las personas que practican la mutilación genital femenina” y “a que redoble sus esfuerzos en materia de sensibilización y educación, destinados tanto a las mujeres como a los hombres, incluidos funcionarios gubernamentales, jefes y otros dirigentes tradicionales y comunitarios… a fin de eliminar la práctica de la mutilación genital femenina y las justificaciones culturales en que se basa”.

Le insto que tome medidas de inmediato, tal y como el establecen el Artículo 5 del Protocolo a la Carta Africana de los Derechos Humanos y de los Pueblos sobre los Derechos de la Mujer en África y otros tratados internacionales de derechos humanos, y que promulgue y haga cumplir una ley que prohíba la MGF, que deje de otorgar licencias a los practicantes de la MGF y que establezca los mecanismos de protección necesarios para proteger a todas las mujeres y niñas de Liberia frente a dicha práctica. Asimismo, le pido con todos mis respetos que haga todo lo que esté en sus manos para asegurarse de que Ruth Berry Peal reciba la protección necesaria y que el peso de la ley caiga sobre las responsables de su mutilación para que sean debidamente castigadas por esta tremenda agresión.  Gracias por su atención.

Atentamente,