Tanzania: Aplicación de la ley contra la mutilación genital femenina

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ATENCIÓN: Esta campaña de acción archivada ha sido concluida o suspendida, y la información contenida en ella puede no estar actualizada. Véase la página Tome medidas por las campañas actualmente en curso.
Fecha: 
1 Abr 2006

La mutilación genital femenina (MGF) es una práctica prohibida en Tanzania desde 1998, pero la ley no se ha aplicado de manera efectiva. En junio de 2001, Igualdad Ya publicó una Acción Mujeres en la que instaba al gobierno de Tanzania a tomar medidas más efectivas para poner fin a la práctica de la MGF a través de la educación y la aplicación de la ley. La Acción Mujeres señalaba el caso de tres jóvenes de 13 y 14 años que huyeron a una iglesia local para protegerse de la MGF. En lugar de ayudar al pastor Zakayo de la iglesia, quien llevó a las niñas a la comisaría, la policía lo arrestó y lo golpeó gravemente para exigirle que confesara que había violado a las jóvenes. Un examen en el hospital se confirmó que las adolescentes no habían sido violadas, pero la policía las devolvió a su padre, quien las sometió a la MGF al día siguiente y las casó en menos de un mes, una de ellas como tercera esposa. Nunca se tomaron medidas disciplinarias contra los policías implicados, y el proceso privado que emprendió el pastor Zakayo contra el padre no tuvo éxito. Después del juicio y dada la publicidad envuelta al caso, el esposo de una de las chicas la ha devuelto con su padre por temor a verse acusado de participar en su mutilación.

Igualdad Ya ha estado solicitando que se dicten instrucciones formales para que la policía de toda la nación haga cumplir la ley contra la MGF y proteja a las niñas de su incumplimiento. El gobierno de Tanzania ha recibido muchísimas cartas al respecto por parte de miembros de la Red de Acción Mujeres de Igualdad Ya. Las organizaciones no gubernamentales (ONG) que trabajan en Tanzania han emprendido campañas de concienciación sobre la MGF y también han ofrecido entrenamiento a la policía sobre la ley contra la MGF. Supuestamente la policía ha recibido instrucciones de sus superiores de que se debe hacer cumplir la ley contra la MGF, aunque Igualdad Ya no ha podido conseguir una copia de esta comunicación. No obstante, las ONG locales creen que este mensaje está llegando a aquellos que practican la MGF. A pesar de que existe cierta información que indica que la MGF se realiza ahora más en bebés que en adolescentes para evitar más fácilmente su detección, algunos miembros de comunidades que en el pasado apoyaron la práctica ayudan ahora a las ONG a controlar la MGF. El pastor Zakayo, quien fuese envilecido por su propia comunidad por su trabajo contra la MGF, señala que ha ganado algún nivel de respeto local y que incluso el padre anteriormente mencionado, quien sometió por la fuerza a sus tres hijas a la MGF después de que éstas intentaron escapar sin éxito, apoya su campaña. La policía también colabora ahora con el pastor Zakayo, aunque aun es necesario proveer más instrucción sobre la ley y algunos policías siguen reacios a intervenir en lo que mucha gente todavía considera una práctica cultural.

Hay regiones muy remotas a las que sigue siendo muy difícil acceder, tanto para la policía como para las ONG que trabajan contra la MGF. Igualmente, todavía es difícil obtener la colaboración de la policía cuando la MGF ya ha ocurrido. En estos casos, suele realizarse una investigación inadecuada y hay mal seguimiento en los tribunales. Incluso en casos en los que se arresta a los padres o a los autores por haber cometido la MGF, muchas veces estos son liberados o absueltos sin explicación alguna. Cuando interviene la policía, sin embargo, parece que las consecuencias son positivas. En julio de 2004, el pastor Zakayo fue informado de que un hombre había sacado a sus hijas de la escuela para someterlas a la MGF. Cuando avisó a la policía, fueron a la aldea a impedir la ceremonia y se aseguraron de hablar con el líder de la escuela, el jefe de la aldea y la comunidad que iba a participar. Posteriormente, un policía acompañó a los promotores de la campaña contra la MGF para convencer a los padres de que abandonaran la práctica. Como consecuencia de esta intervención, se evitó la mutilación genital de las tres niñas, que continúan sin haber sido mutiladas. Así mismo, en noviembre de 2004, un familiar informó al pastor Zakayo de que Rosa, de 6 años, Teresa, de 5 años, y Naomí, de 4 años, iban a ser sometidas a la MGF. El pastor informó a su vez a la policía, que fue a hablar con el padre de las niñas. La policía explicó al padre que la MGF es ilegal en Tanzania y que se emprenderían acciones penales contra aquellos que la ejecuten. También le dijeron que comprobarían periódicamente que las niñas no habían sido sometidas a la MGF. Hasta la fecha, las niñas no han sido mutiladas.

La MGF asume distintas formas en países diferentes: extirpación parcial o total del clítoris (clitoridectomía), extirpación de todo el clítoris y corte de los labios menores (escisión) o, en la forma más extrema, la extirpación de todos los genitales externos, uniéndose por medio de costura ambos lados de la vulva a la vez que se deja solamente una abertura vaginal muy pequeña (infibulación). Se estima que en el mundo hay más de 130 millones de niñas y mujeres que han sido sometidas a mutilación genital. Todos los años, hay por lo menos 2 millones de niñas, 6.000 por día, en riesgo de sufrir la MGF. La amputación, que generalmente se hace sin anestesia, puede tener consecuencias negativas para la salud de por vida, incluyendo infección crónica, dolor agudo al orinar y durante la menstruación, el coito y el parto, y trauma psicológico. Algunas niñas mueren como resultado del corte, generalmente por desangramiento o infección. Siendo una forma extrema de las muchas prácticas tradicionales empleadas alrededor del mundo para negar a la mujer su independencia e igualdad, la MGF se defiende por hombres y mujeres por igual en las culturas donde se le practica como rito de transición y como requisito social previo al matrimonio. Se utiliza para controlar la sexualidad de la mujer, salvaguardando la virginidad y suprimiendo el deseo sexual.

Además de prohibir la MGF en virtud de la Ley de Disposiciones Especiales sobre Delitos Sexuales, Tanzania es parte de varios tratados internacionales de derechos humanos que ordenan proteger a las niñas contra la práctica de la MGF, tales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, la Convención sobre los Derechos del Niño, y la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.

Qué puede hacer: 

Por favor, escriba a las siguientes autoridades. Felicíteles por los esfuerzos realizados para instruir a la policía sobre la ley contra la MGF y por las medidas que ya se han tomado para que la policía aplique la ley. Hágales saber que la intervención oportuna de la policía en algunos casos ha salvado a las niñas de la práctica dañina de la MGF. Inste al gobierno a continuar trabajando para poner fin a la práctica de la MGF a través de la educación y de la aplicación de la ley y a tomar medidas disciplinarias contra los policías y funcionarios del juzgado que no apliquen la ley adecuadamente. Por favor, dirija sus cartas a:

Mr. Omar Mahita
Inspector General of Police
PO Box 9492
Dar-es-Salaam, TANZANIA
Fax: +255-22-213-6556

Honorable Mary Nagu
Minister of Justice and Constitutional Affairs
PO Box 9050
Dar-es-Salaam, TANZANIA
Fax: +255-22-211-3236

Envíe copias de sus cartas y una nota solicitando su apoyo a:

Honorable Sophia Simba
Minister of Community Development, Gender and Children's Affairs
PO Box 3448
Dar-es-Salaam, TANZANIA
Fax: +255-22-213-3647