Mali: Reclamo por una ley contra la mutilación genital femenina (MGF)

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Número de acción: 
25.1
ATENCIÓN: Esta campaña de acción archivada ha sido concluida o suspendida, y la información contenida en ella puede no estar actualizada. Véase la página Tome medidas por las campañas actualmente en curso.
Fecha: 
1 Jul 2004

Fanta Camara tenía cinco años cuando le mutilaron los genitales. En el proceso de la mutilación, se le dañó la uretra, y como consecuencia quedó incontinente. Ahora tiene 12 años, pero no parece de su edad. Según su médico, su crecimiento se ha retrasado a causa de repetidas infecciones en sus genitales. Ha tenido que dejar la escuela porque sus compañeros de clase, que no podían tolerar el olor de su incontinencia, se burlaban de ella. En su aldea, se pasa el tiempo lavando su ropa, que se ensucia repetidamente por el incesante flujo de orina. La misma comunidad que le exigió, de acuerdo con la tradición, someterse al proceso, ahora la rechaza. Sin una cirugía correctiva, su condición, exacerbada por la falta de educación, augura un futuro oscuro.

El de Fanta no es un caso aislado en Mali. La MGF se practica en todas las regiones de Mali, con una taza de prevalencia del 94% según la segunda Encuesta de Demografía y Salud del país de 1996. La práctica la realizan no sólo los practicantes tradicionales de la circuncisión, sino también las parteras y personal médico retirado. En Mali, se practican tres tipos de MGF: la extracción parcial o total del clítoris (clitorectomía), la extracción del clítoris entero y el corte de los labios menores (excisión), y la forma más extrema – la extracción de todos los genitales externos y la sutura de los dos lados de la vulva, dejando sólo una entrada pequeña a la vagina (infibulación). Los efectos de la MGF, que en general se realiza sin anestesia, pueden ser devastadores. En Mali, en general se practica en las niñas menores de 10 años, y a veces en casos de tres meses de edad. El corte puede tener consecuencias para la salud de por vida, incluyendo infecciones crónicas, trauma psicológico, y dolor severo al orinar, menstruar, tener relaciones sexuales y parir. Muchas niñas mueren por el corte, en general como resultado de desangre o la infección.

Organizaciones no gubernamentales en Mali, incluyendo a la Asociación Maliana para el Monitoreo y la Orientación de Prácticas Tradicionales (AMSOPT) y la Asociación por el Avance y la Defensa de los Derechos de las Mujeres (APDF), han estado realizando campañas de concientización sobre los peligros de la MGF. La APDF ha realizado un programa detallado de sensibilización con comunidades locales en todo el país y también con los practicantes de la circuncisión, que resultó en el primer acto de dejar los cuchillos en Mali, en 1994. En 1999, la APDF organizó un taller de expertos, incluyendo a parlamentarios y ONGs que trabajan para la protección de los derechos humanos de las mujeres y los niños y las niñas. Este taller resultó en la producción de un texto legal que incluía la prohibición de la MGF en Mali. Una copia del texto fue enviada al presidente del parlamento del Mali, así como también al Ministro de Justicia, con el propósito de generar la discusión dentro del gobierno acerca de una ley que prohíba la MGF. Una mesa redonda organizada por la APDF en el año 2000 reunió a ONGs de Burkina Faso, Senegal y Guinea-Conakry, donde la MGF es ilegal, con el propósito de informar a sus colegas de Mali acerca de las ventajas de tener una ley en contra de la MGF para promover y proteger la salud y los derechos de las mujeres y las niñas en Mali. Algunos parlamentarios de Mali también participaron en esta mesa redonda.

La AMSOPT ha trabajado en las regiones de Kayes y Koulikoro y en el distrito de Bamako, con un total de 75 aldeas de las cuales 30 se han comprometido a abandonar la práctica y los practicantes allí ahora están dedicados a otras actividades generadoras de ingresos. La concientización generada por estas actividades ha culminado en la promulgación de leyes comunitarias no escritas que prohíben la MGF y que imponen sanciones a cualquier persona que se encuentra realizando o ayudando a una MGF. Estas comunidades están preocupadas, sin embargo, que sus esfuerzos sean inútiles en el caso probable de que sus hijas se casen con hombres de alguna de las tantas otras comunidades que aún no han abandonado la práctica, y que sean obligadas a someterse a la mutilación genital. También, debido a la ausencia de una ley nacional en contra de la MGF, Mali sirve de refugio a los practicantes de la MGF de Burkina Faso, Senegal y Guinea-Conakry, quienes llevan a las niñas a través de las fronteras y las cortan en Mali para evadir penalidades en sus propios países. AMSOPT y APDF creen que una ley nacional en contra de la MGF debe ser promulgada urgentemente para asegurar que la vida y la salud de miles de mujeres y niñas sean protegidas de las consecuencias dañinas de la MGF.

En junio del 2002, el ex presidente de Mali, Alpha Oumar Konaré, presentó sin éxito un proyecto de ley ante el parlamento, que proponía la criminalización de la MGF. Algunos atribuyen el fracaso de este proyecto de ley a la falta de concientización y de voluntad política. La APDF y la AMSOPT están realizando una campaña para que se fortalezca el proyecto de ley para que refleje los compromisos legales internacionales de Mali y se presente nuevamente. Creen que una ley como esa ahora tendría más chance de ser aprobada, ya que los niveles de concientización en el país acerca de los peligros de la MGF son altos y que el Comité Nacional de Acción para el Abandono de Prácticas Dañinas, creado por el gobierno, se ha involucrado más en la campaña nacional contra la MGF. El proyecto de ley penalizaría efectivamente la MGF, con acciones punitivas disuasorias. También prevé la educación y difusión a las comunidades relevantes acerca de los peligros de la MGF.

El artículo 1 de la Constitución de Mali preserva el derecho de todos los ciudadanos a la integridad de la persona y garantiza la protección de todos los ciudadanos contra el trato inhumano, cruel y degradante. El artículo 116 de la Constitución provee que los tratados y convenciones ratificados por Mali tomen precedencia en autoridad sobre las leyes nacionales del Estado. Estos tratados incluyen la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) y la Convención sobre los Derechos del Niño. Ambas hacen un llamado a poner fin a la MGF. CEDAW, en su artículo 2(f) obliga a los Estados Partes a emprender todas las medidas apropiadas, incluyendo legislación, para modificar o abolir las leyes, regulaciones, costumbres y prácticas existentes que sean discriminatorias contra las mujeres. El artículo 24(3) de la Convención sobre los Derechos del Niño requiere que los Estados Partes tomen todas las medidas efectivas y apropiadas con vistas a abolir las prácticas tradicionales que sean perjudiciales a la salud de los niños y niñas.

La MGF no es exclusiva de Mali. En todo el mundo, se calcula que más de 130 millones de mujeres y niñas han sido sometidas a la MGF, y que 2 millones cada año, o 6.000 por día, están en riesgo de MGF. Una forma extrema de las tantas prácticas tradicionales utilizadas por las comunidades para negar la igualdad a las mujeres, la MGF es defendida tanto por hombres como mujeres como un rito de paso y un requisito indispensable social para el matrimonio. Se usa en un intento de controlar la sexualidad de las mujeres. Sin embargo, 14 de cada 28 países donde se practica la MGF han adoptado leyes para proteger a las niñas de esta práctica dañina. Estas leyes parecen tener un impacto en la reducción de la prevalencia de la MGF, particularmente en aquellos países como Burkina Faso, donde la ley es publicitada y se hace cumplir.

Qué puede hacer: 

Por favor, escriba a las autoridades de Mali y úrjales que apoyen la introducción y aprobación de una ley en contra de la MGF como un asunto prioritario de urgencia. Menciona los efectos dañinos de la MGF y recuérdeles las obligaciones de Mali bajo el derecho internacional, así como también de su propia Constitución, para erradicar la MGF y poner fin a la discriminación contra las mujeres y las niñas. Urjales también a que tomen medidas y apoyen esfuerzos para educar a las comunidades practicantes sobre los efectos dañinos de la MGF. Las cartas deben ser dirigidas a:

Su Excelencia Amadou Toumany Touré
Presidente
BP 1463, Koulouba
Bamako, MALI
Fax: +223-222-46-94

Su Excelencia Maharafa Traoré
Ministra de Justicia
BP 97, Quartier du flueve
Bamako, MALI
Fax: +223-223-53-04