Joven participante en la concentración Justice for Liz en Kenia. Imagen de COVAW.

Kenia: garantizar justicia a Liz (16 años) y al resto de víctimas de la violencia sexual

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Fecha: 
23 Ene 2014
ACTUALIZACIÓN: 

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ACTUALIZACIÓN DE 31 DE JULIO DE 2014:  El juicio para obtener justicia para Liz comenzó el 24 de junio, pero las diligencias se aplazaron al 11-12 de septiembre. Con el inicio del juicio muy cerca ya, nos sentimos optimistas porque después de la campaña hemos visto a los representantes del gobierno más dispuestos a abordar el tema de la violencia sexual en Busia (Kenia occidental). En junio, Igualdad Ya escribió al Director de la Fiscalía General exponiendo de forma detallada 70 casos de violación que habían sido recopilados por nuestras asociadas y que no habían sido investigados o en los que los sospechosos no habían sido detenidos. El escrito tenía como finalidad instar a la acción inmediatamente. Menos de un mes más tarde, nuestro destinatario respondía que se había puesto en contacto con el Director de Investigaciones Criminales para exigir que investigara los casos de forma inmediata y exhaustiva, que se remitiera a su oficina los archivos de los casos para tomar las medidas necesarias después de la investigación y que había designado un equipo, formado por personal de la unidad de Violencia de Género de la Fiscalía del Estado, para asesorar en las investigaciones.

Confiamos en que esta respuesta, procedente del máximo órgano supervisor judicial, indique que el problema de la violencia sexual va a ser tomado en serio y debidamente tratado en Kenia. Igualdad Ya, COVAW, Avaaz, REEP y la coalición SOAWR agradece su participación en esta campaña. Continuaremos informándole de las novedades que se produzcan en la situación.


ACTUALIZACIÓN DEL 20 DE JUNIO DE 2014: ¡Renovación del llamamiento a la Acción! El martes 24 de junio está previsto que comience el juicio por el caso de Liz y, aunque ha pasado casi un año, solo uno de los cinco presuntos violadores ha sido detenido, a pesar de que los otros cinco no se encuentran en paradero desconocido, según la comunidad.

Ayúdenos a seguir pidiendo justicia para las víctimas de la violencia sexual en Kenia y a sensibilizar acerca de las negligencias sistemáticas a la hora de abordar el problema en el Condado de Busia. En esta región, donde Liz fue agredida, el índice de prevalencia de delitos de violencia sexual contra niñas y mujeres es muy elevado.

El lunes 23 de junio, Igualdad Ya, COVAW, Avaaz, REEP y la coalición SOAWR celebraron una concentración y mantuvieron un diálogo con la comunidad de Busia con el fin de ampliar nuestro llamamiento para que se haga justicia y pedir a las autoridades que se tomen más en serio la violencia sexual en Kenia, especialmente en esta región. Contribuya a difundir esta campaña mediante el mensaje de que ¡basta ya de violencia sexual!


ACTUALIZACIÓN DEL 28 DE MARZO DE 2014:  Damos las gracias a los miles de seguidores que han exigido Justicia para Liz. Las autoridades les prestaron atención, e inicialmente la Fiscalía aseguró públicamente que el caso iría a los tribunales sin más demora. No obstante, tras la vista celebrada el 24 de marzo de 2014, es evidente que las autoridades siguen sin tomarse en serio el caso de Liz. Hasta la fecha solo se ha detenido a uno de los seis sospechosos, a pesar de los informes de que se conoce el paradero de los demás, y todavía no se ha enmendado su hoja de cargos para reflejar la violación u otros delitos de violencia sexual contemplados en la Ley de Delitos Sexuales. Asimismo, la Autoridad Independiente de Vigilancia Policial todavía no ha emitido su informe de investigación sobre las alegaciones de la mala e indignante praxis profesional por parte de los agentes de policía que llevaron el caso, y no se ha adoptado ninguna medida legal para tratar los fallos policiales en este caso.

La próxima vista está programada para el 8 de abril de 2014 ¡y necesitamos su ayuda! Rogamos sigan presionando para que Liz tenga justicia.  Las autoridades deben actuar inmediatamente para proteger a las mujeres y a las niñas de Kenia de la violencia sexual y para garantizarles un acceso puntual a la justicia para todas las supervivientes y víctimas.


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A finales de junio de 2013, la joven de 16 años Liz regresaba a casa del funeral de su abuelo, en el condado de Busia, cuando fue brutalmente violada por seis hombres. Tras consumar la agresión, los autores arrojaron a Liz, inconsciente, a una letrina. La joven fue finalmente rescatada por unos vecinos y al día siguiente el ataque se denunció en la comisaría de Tingolo. Tres de los sospechosos fueron detenidos, pero el policía a cargo de ese turno registró la agresión como un mero “asalto”. Después de cumplir su “castigo” de segar la hierba del jardín de la comisaría, los detenidos fueron puestos en libertad. Desgraciadamente, a consecuencia de la agresión Liz quedó en silla de ruedas y sufre una fístula obstétrica que le provoca incontinencia. Tras pasar por el quirófano, actualmente la joven se recupera y recibe asistencia psicológica, aunque debido a las amenazas recibidas por haber denunciado el caso, ella y su familia se han visto obligados a desarraigarse y trasladarse a vivir a un centro del programa de protección de testigos mientras continúen los procedimientos judiciales.

>> ¡TOME MEDIDAS!

La campaña mundial #JusticeForLiz, puesta en marcha por COVAW (Coalición contra la violencia hacia la mujer), FEMNET (Red de mujeres africanas sobre desarrollo y comunicaciones) y Avaaz en octubre de 2013, reunió más de 1,7 millones de firmas en todo el mundo para pedir al Inspector Jefe de la policía David Kimaiyo que se detuviera y procesara a los sospechosos. Las autoridades, al verse presionadas, prometieron de forma pública llevar ante los tribunales el caso de Liz sin más demora. Sin embargo, muchos meses más tarde apenas se han producido avances en la consecución de justicia para Liz. Hasta la fecha, únicamente se ha detenido a uno de los seis sospechosos, a pesar de que se conoce el paradero de los demás. Los cargos presentados contra el único detenido han sido reducidos de violación a “lesiones físicas graves” y aún no se ha modificado el escrito para reflejar los delitos de violencia sexual conforme a la Ley de Delitos Sexuales. A tenor de las presuntas declaraciones falsas en este caso concreto, y visto que las autoridades kenianas se abstienen continuamente de abordar adecuadamente los casos de violencia sexual, Igualdad Ya y nuestras asociaciones asociadas, a través de la coalición Solidarity for African Women's Rights (SOAWR), - COVAW, FIDA-Kenya, FEMNET, Fahamu e IPAS - nos sumamos al llamamiento para que se haga justicia en el caso de Liz y en el de todas las víctimas de la violencia sexual. Es necesario hacer aún mucho más para proteger a las mujeres y niñas de Kenia frente a la violencia sexual y para garantizar el acceso inmediato de todas las supervivientes a la justicia.

El caso de Liz pone de relieve una respuesta habitual de las autoridades kenianas a los delitos de violencia sexual:

  • No se toma en serio este tipo de delitos: Solamente el Fiscal General puede interrumpir una investigación de una denuncia por violencia sexual en virtud de la Sexual Offences Act de 2006. En este caso, sin embargo, los agentes de policía “resolvieron” lo que debería haber sido un proceso penal (así lo reconoció posteriormente el Inspector Jefe de la policía Kimaiyo) y pusieron en libertad a los sospechosos pensando que “la condición de la chica no estaba grave”.
  • Se desafía y se culpa a las víctimas, sin tener en cuenta las pruebas ni el contexto: en una nota de prensa publicada el 2 de noviembre de 2013, Kimaiyo también realizó una serie de inquietantes afirmaciones acerca del caso de Liz. El inspector cuestionaba la legitimidad de la versión de la adolescente, afirmando que el espacio de tiempo transcurrido desde que se escucharon los gritos de Liz hasta que los vecinos reaccionaron fue “demasiado corto como para que seis hombres la hubieran violado”. Asimismo, puso en duda la credibilidad de Liz cuestionando el tiempo que tardó la joven en contar a su familia y a los médicos que había sufrido una violación, sin tener en cuenta el impacto traumático que la violencia sexual puede tener en los supervivientes.
  • Lentitud en los procesos, demoras y denegación de justicia: a principios de noviembre de 2013, el presidente del Tribunal Supremo de Kenia, Willy Mutunga, remitió el caso al DPP o máximo órgano supervisor judicial (Fiscalía del Estado), que reconoció oficialmente haber recibido el expediente y estar tomando las medidas oportunas para garantizar la investigación y el consiguiente procesamiento.  En un informe de febrero, la Comisión Nacional de Género e Igualdad señalaba que el asunto era un caso evidente de violación en grupo y que no se comprendía cómo aún no se habían emprendido acciones judiciales cuando la Fiscalía había ordenado iniciar el procedimiento y solicitaba un seguimiento del mismo.

El caso de Liz se producía poco después de que el Tribunal Superior de Kenia aprobara una histórica resolución (mayo de 2013) para las víctimas de la violencia sexual,  la conocida como 160 Girls Case, en nombre de todos los casos de violencia sexual que no han sido adecuadamente abordados por la policía. El Tribunal afirmó que la negativa u omisión por parte de la policía a realizar una investigación  inmediata, efectiva, adecuada y profesional de las numerosas denuncias de violencia sexual suponía una violación de los derechos y las libertades fundamentales de las niñas, y ordenaba a los responsables del cuerpo policial llevar a cabo investigaciones inmediatas, efectivas, adecuadas y profesionales. Sin embargo, este caso refleja una vez más que las autoridades kenianas no investigan adecuadamente todos los delitos de violencia sexual ni llevan ante la justicia a los agresores.

El Ministro de Género, Infancia y Desarrollo Social de Kenia publicó en 2013 un informe que plasmaba la gravedad del escenario de la violencia sexual en el país: una de cada cinco mujeres kenianas sufrirá violencia sexual en algún momento de su vida. Se calcula que el 45% de las mujeres kenianas de entre 15 y 49 años ha sufrido alguna vez violencia física o sexual, y estas cifras podrían ser mucho mayores porque COVAW calcula que apenas el 8% de las mujeres violadas denuncian la agresión ante las autoridades. Las supervivientes de la violencia sexual en Kenia suelen sufrir una segunda victimización a la hora de denunciar sus casos, porque la actitud de las autoridades hace desconfiar a las mujeres en los procesos judiciales, por ejemplo mostrando incredulidad o escepticismo hacia la denunciante, así como usando técnicas de interrogatorio agresivas que resultan incómodas e invasivas, y culpando a la víctima y cuestionando sus motivos para interponer la denuncia. ”Un estudio de caso de 2009 sobre las cuestiones relativas al género en las comisarías de Nairobi reflejó que el 52% de las personas que denunciaba violencia de género consideraba que acudir a la policía no resultaba útil, mientras que el 39% declaraba que la policía se mostraba reticente a registrar sus declaraciones. Otro 20% afirmaba haber recibido peticiones de soborno para continuar con el proceso, y el 28% restante de las denunciantes se sintieron humilladas y tratadas de forma indigna.

La Constitución de Kenia subraya los derechos humanos y la legislación internacional, al mismo tiempo que consolida los derechos y las libertades fundamentales de todos, incluido el derecho a la igualdad y a no ser discriminado. Kenia ha ratificado varios instrumentos regionales e internacionales en materia de derechos humanos que establecen la obligación del Estado de proteger a las niñas y mujeres frente a la violencia sexual, como el Protocolo a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos sobre los Derechos de la Mujer en África (el Protocolo), la Carta Africana sobre los Derechos y Bienestar del Niño, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, y la Convención sobre los Derechos del Niño. El Protocolo obliga a los Estados Miembros a adoptar y aplicar las medidas oportunas para garantizar la protección del derecho de toda mujer a ser tratada con dignidad y la protección de las mujeres frente a todas las formas de violencia, en particular la violencia sexual y verbal. Asimismo, insta a las autoridades a garantizar la prevención, el castigo y la erradicación de todas las formas de violencia contra la mujer. El Protocolo exige además que Kenia establezca mecanismos y servicios de información, rehabilitación y reparación para las víctimas, así como que dirija los recursos públicos suficientes a la ejecución y la supervisión de las medidas preventivas necesarias.

Qué puede hacer: 

>> ¡TOME MEDIDAS!

  • Haga un llamamiento a los funcionarios abajo listados para que detengan al resto de sospechosos y se aseguren de que se aplique de forma efectiva la Ley de Delitos Sexuales para garantizar la investigación y el procesamiento oportuno de todos los casos de violencia sexual.
  • Inste a la Fiscalía a modificar los cargos presentados, de manera que incluyan la violación en grupo y otros delitos de violencia sexual pertinentes.
  • Exija a la Autoridad Independiente de Control de Policía que investigue las acusaciones de falta de ética profesional por parte de los policías encargados del caso, así como  que informe al respecto y tome medidas contra estas actuaciones policiales.
  • Inste al gobierno de Kenia a priorizar la formación de los agentes responsables de hacer cumplir la ley con el fin de que las denuncias de violencia sexual sean tratadas correctamente y que los funcionarios reciban los recursos adecuados para tratar a las supervivientes de estos delitos sin mostrar actitudes agresivas que puedan dañar aún más a las víctimas o impedir su acceso a la justicia.
  • Participe en la campaña de las redes sociales #JusticeForLiz.  Los mensajes se pueden retuitear también desde @equalitynow, @COVAW y @FemnetProg.
  • Contribuya a difundir esta campaña compartiendo esta Acción con sus amigos.

Por favor, dirija sus cartas a:

H.E. Uhuru Kenyatta
President of the Republic of Kenya
P.O. Box 30040
Nairobi, Kenya
@StateHouseKenya, @UKenyatta
info@president.go.ke

Hon. Prof Githu Muigai
Attorney General
Department of Justice
Harambee Avenue
P.O Box 40112-00100
Nairobi, Kenya
oagpcomms@kenya.go.ke
@AGMuigai

Hon. Joseph Ole Lenku
Cabinet Secretary
Ministry of Interior & Coordination of National Government
Harambee House, Harambee Avenue, P.0. Box 30510-00100
Nairobi, Kenya
@joelenku, @InteriorKE

Hon. Mr. Keriako Tobiko
Director of Public Prosecution
Office of the DPP
NSSF Building, 19th Fl
Bishops Road
P.O. Box 30701-00100
Nairobi, Kenya
info@odpp.go.ke

H.E. Ms. Anne Waiguru
Cabinet Secretary
Ministry of Devolution & Planning
P. O. Box 30005 - 00100
Nairobi, Kenya
info@devolutionplanning.go.ke
@AnneWaiguru

Hon Dr. Willy Mutunga
Chief Justice
Supreme Court of Kenya
City Hall Way
P.O. Box 30041-00100
Nairobi, Kenya
chiefjustice@judiciary.go.ke
@WMutunga

Hon. Sospeter Odeke Ojaamong
Governor, Busia County
County Government of Busia
Fomer Busia Town Hall Building
P.O Box Private Bag Busia
50400 Busia, Kenya
info@busiacounty.go.ke

Ms. Patricia Nyaundi
Secretary to the Commission
Kenya National Commission on Human Rights
1st Floor CVS Plaza, Kasuku Rd.
P.O. Box: 74359-00200
Nairobi, Kenya
haki@knchr.org

Independent Policing Oversight Authority
1st Ngong Avenue,
ACK Garden Annex, 2nd Fl.
P. O. Box 23035 00100
Nairobi, Kenia
info@ipoa.go.ke

Con copia a: The Kenya Women Parliamentary Association, Email: info@kewopa.org

Cartas: 

Excelentísimo señor Presidente/Ministro/Gobernador:

Estoy profundamente preocupado por la existencia de un número creciente de pruebas que demuestran que las autoridades kenianas se abstienen sistemáticamente de investigar y procesar los casos de violencia sexual. Me inquieta concretamente la brutal violación de Liz en el condado de Busia, el pasado 26 de junio de 2013, y los sucesivos errores judiciales por parte de las autoridades en este caso. Hasta la fecha únicamente se ha detenido a uno de los seis sospechosos, y los cargos no reflejan el delito de violencia sexual.  Hay que hacer mucho más para proteger a las mujeres y niñas de este país frente a la violencia sexual y para garantizar justicia a todas las supervivientes y víctimas de estos delitos.

La violencia sexual contra las mujeres es una violación de los derechos humanos fundamentales y constituye una parte esencial de la subordinación sistemática de las mujeres en todo el mundo.

Asimismo, Kenia ha ratificado varios instrumentos regionales e internacionales en materia de derechos humanos que establecen la obligación del Estado de proteger a las niñas y mujeres frente a la violencia sexual.

Me he unido a la campaña de Igualdad Ya y sus asociadas a través de la coalición Solidarity for African Women's Rights (SOAWR), COVAW, FIDA-Kenya, FEMNET, Fahamu e IPAS para pedir justicia para Liz y todas las supervivientes y víctimas de la violencia sexual. Me gustaría instar a las autoridades kenianas a que actúen de inmediato conforme a sus obligaciones regionales, nacionales e internacionales para que:

  • se tomen medidas urgentes con el fin de detener al resto de los sospechosos en el caso de Liz, y se aplique de forma efectiva la Ley de Delitos Sexuales para garantizar la investigación y el procesamiento oportuno de todos los casos de violencia sexual.
  • La autoridad responsable de supervisar la conducta de la policía atienda las alegaciones de falta de ética profesional por parte de los policías que llevan el caso y tome las medidas necesarias contra ellos.
  • se priorice la formación de los agentes responsables de hacer cumplir la ley con el fin de que las denuncias de violencia sexual sean tratadas correctamente y que los funcionarios reciban los recursos adecuados para tratar a las supervivientes de estos delitos sin mostrar actitudes agresivas que puedan dañar aún más a las víctimas o impedir su acceso a la justicia.

Le agradezco su atención.

Atentamente,