Japón: La Muerte de Maricris Siosin

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Fecha: 
1 Dic 1993

Maricris Sioson

El caso de Maricris Sioson -- su vida, su muerte, y la inacción del gobierno japonés a pesar de la evidencia médica de homicidio -- es una trágica ilustración de la vulnerabilidad de las decenas de miles de mujeres filipinas que trabajan en la industria de entretención japonesa.

En Abril de 1991, Maricris Sioson, una bailarina filipina de 22 años, llegó a Japón a trabajar como artista. Anteriormente desempleada, Maricris estudió danza moderna por tres meses en una escuela de danza local y logró obtener la "tarjeta amarilla," permiso que otorga el gobierno para trabajar como artista en el extranjero y firmó un contrato con una agencia de empleos japonesa por US$1.500 al mes para trabajar como bailarina en Japón. Sólo unos meses después de su llegada a ese país, el 7 de septiembre de 1991, Maricris fue aceptada en el Hospital de Bienestar de Hanawa en Fukushima. Sin embargo, Maricris murió una semana después. Según el certificado de defunción, la causa de su muerte fue hepatitis. El cuerpo de Maricris Sioson fue devuelto a Filipinas el 25 de septiembre de 1991, con sus objetos personales y US$5.500, su salario por tres meses y 10 días, los que fueron entregados a la Embajada de Filipinas por su empleador japonés, Sr. Keizo Sato, dueño del club "Faces" en Fukushima, Japón.

Cuando la familia de Maricris Sioson abrió el ataúd para el funeral, encontró que su cuerpo había sido golpeado y apuñalado. A raíz de esto le pidió a la Oficina Nacional de Investigación (NBI) que hiciera una autopsia, la que fue realizada en Manila el 4 de octubre de 1991 por el Dr. Floresto P. Arizala. Entre los resultados de la autopsia se incluyen un hemorrágea subdural en la corteza cerebral, presuntamente causada por golpes en la cabeza, y dos heridas cortantes, una en el muslo indicando que una hoja de doble filo había sido doblada hacia arriba, hacia abajo y diagonalmente en la carne y otra en el área genital, indicando que una hoja había sido insertada verticalmente. El Dr. Arizala encontró evidencia de hepatitis en una fase temprana, pero identificó la causa de la muerte de Maricris Sioson como heridas traumáticas en la cabeza, y no hepatitis como señala el certificado de defunción japonés.

La presidente de Filipinas, Corazón Aquino, envió una misión especial a Japón a investigar la muerte de Maricris Sioson. En la misión participaron el Dr. Arizala, quien realizó la autopsia, y el Secretario de Empleo, Rubén Torres. Sin embargo, durante sus entrevistas con los doctores y funcionarios japoneses no pudieron esclarecer las circunstancias de la muerte de Sioson. El Centro de Mujeres BATIS, un grupo de derechos humanos en Manila que se dedica a protejer a los filipinos que trabajan en el extranjero, le pidió al Departamento de Justicia que realizará una investigación oficial sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Maricris Sioson. El Departamento de Justicia respondió que no podía realizar una investigación oficial porque el gobierno japonés no permitiría una investigación hecha por extranjeros de crímenes cometidos en Japón. Los parientes de Maricris Sioson han continuado pidiendo información sobre las circunstancias de su muerte, pero les ha sido negado el acceso a los registros médicos completos y a los documentos policiales. La policía japonesa realizó una indagación rápida en el caso de Maricris Sioson y luego cerró la investigación, considerando que su muerte había sido causada por una enfermedad natural, a pesar de lo que reveló en la autopsia.

En septiembre de 1993, Igualdad Ya le pidió al Dr. Fred B. Jordan, Médico Examinador Jefe del Estado de Oklahoma en Estados Unidos, que revise la autopsia y los otros antecedentes médicos disponibles relacionados con la muerte de Maricris Sioson. El Dr. Jordan concordó con la autopsia del Dr. Arizala, encontrando que la causa inmediata de la muerte de Maricris Sioson fue trauma cerebral. El Dr. Jordan concluyó además que el trauma cerebral fue probablemente causado por uno o más golpes en la cabeza con un objeto punzante, sugiriendo que la muerte debería ser clasificada como homicidio.

La historia de Maricris Sioson no es única. En 1991, el año de la muerte de Maricris Sioson, el Ministerio del Trabajo de Filipinas estimó que 80.000 filipinos fueron a trabajar en Japón. Noventa y cinco por ciento (95%) eran mujeres y la vasta mayoría fueron empleadas como artistas. A estas artistas comúnmente se les confisca el pasaporte y se les retiene el salario hasta el fin de su contrato, dejándolas a merced de sus empleadores japoneses. En Tokyo hay sólo un albergue para trabajadoras inmigrantes que sufren abusos, el Albergue para la Mujer Asiática, HELP. De acuerdo a Mizuho Matsuda, directora de HELP, las mujeres que vienen a trabajar a Japón son generalmente forzadas por las circunstancias a la prostitución. Se ha afirmado que el Yakuza, una red de crimen organizado en Japón está fuertamente involucrado en el tráfico de mujeres para la industria de sexo y entretención en Japón. En las audiencias del Senado realizadas en Filipinas luego de la muerte de Maricris Sioson, los funcionarios de la Embajada de Filipinas, testificaron que 33 trabajadores filipinos habían muerto en Japón ese año y que 12 de esas muertes ocurrieron bajo "circunstancias sospechosas."

Qué puede hacer: 

Por favor haga que los medios de comunicación y el público en general sepan sobre este caso. Contacte las siguientes autoridades japonesas y la embajada japonesa en su país, expresando su procupación por la muerte de Maricris Sioson y el fracaso del gobierno japonés en investigar la clara evidencia de que ella murió de causas no naturales. Pida una investigación de la muerte de Maricris Sioson y la persecución de aquéllos responsables para demostrar el compromiso del gobierno japonés de defender el mandato de la ley y asegurar que se haga justicia para Maricris Sioson y su familia. Cartas y peticiones deberían ser enviadas a las siguientes autoridades:

Sr. Tomiichi Murayama
Prime Minister 1-6-1 Nagata-cho
Chiyoda-ku
Tokyo, Japan

Sr. Yohei Kono
Minister of Foreign Affairs
2-2-1 Kasumigaseki
Chiyoda-ku
Tokyo, Japan

Sr. Isao Shimizu
Chief Prosecutor
Fukushima Local Prosecutors Office
(Chiho kensatuscho)
17 Kitsunezuka
960 Fukushima, Japan

Sr. Yasumitsu Kiuchi
Commissioner General
The National Police Agency
2-1-2 Kasumigaseki
Chiyoda-ku
Tokyo, Japan