Tanzania: Se Sigue Ignorando la Ley Contra la Mutilación Genital de Mujeres

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Número de acción: 
20.1
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Fecha: 
1 Jun 2001

La ley de Tanzania prohibe la mutilación genital femenina (MGF), también conocida como circuncisión femenina. Sin embargo, esta ley no se aplica de manera efectiva y la MGF se sigue practicando abiertamente. En algunas zonas de Tanzania se llevan a cabo ceremonias colectivas en las que miles de niñas son sometidas a la excisión simultáneamente, por lo general en el mes de diciembre. Un informe relata que en diciembre de 1996, 5.000 niñas fueron circuncidadas, y veinte murieron por complicaciones médicas. Con referencia a una ceremonia similar en diciembre de 1998, el periódico de Tanzania Daily Mail, citó lo expresado por la circuncidadora Maria Magwaiga, quien dijo: "Es demasiado tarde para que el gobierno detenga las circuncisiones esta temporada. Tendrían que haberlo hecho antes". A pesar de los llamamientos efectuados por Equality Now y otras organizaciones tanto del país como internacionales, el gobierno de Tanzania ha permitido que se siga adelante con estas ceremonias, y a pesar del desafío público de circuncidoras tales como Maria Magwaiga, no se tomó ninguna medida para que hacerlos responsables ante la ley.

La MGF se practica en diversos lugares del país, incluyendo la comunidad Gogo que habita en Tanzania Central. Recientemente, una circuncidadora Gogo de 78 años de edad, del Distrito Rural Dodoma, Nyangadule Kodi, defendió públicamente la MGF. En una entrevista difundida por Internet en mayo de 2001 por el Servicio de Información de la Iglesia Africana, ella explicó que el procedimiento lleva de quince a veinte minutos, dependiendo del filo del cuchillo, y justificó la MGF como un "rito que marca la transición de niña a mujer, el cuidado personal y aprendizaje de los valores culturales que mantienen la estabilidad familiar en la comunidad". Según se informa, las mujeres de mayor edad como Nyangadule Kodi no permitirían que sus parientes masculinos se casen con mujeres no circuncidadas porque "no son corteses y tienen la sexualidad exacerbada".

LA MGF también se practica entre los Maasai en la Región de Morogoro. De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos y Legales de Tanzania, los funcionarios del gobierno local han emitido declaraciones contra la MGF, pero no han hecho ningún seguimiento al respecto. La iglesia local interviene en algunos casos, pero de acuerdo con el obispo local, no se han formulado cargos aún en casos en que hubo niñas que se desangraron hasta morir. El Centro de Derechos Legales y Humanos investigó un caso en Morogoro en 1999, donde tres niñas se escaparon de su padre en un esfuerzo desesperado por salvarse de la práctica de la MGF. Huyeron a una iglesia local en busca de protección, y varios pastores las llevaron a la comisaría más cercana, en Matombo. En lugar de proteger a las niñas, la policía arrestó a uno de los pastores, y también a su esposa, acusándolos de haber tomado custodia ilegítima de menores. El pastor fue golpeado gravemente en presencia de su esposa y se le exigió que confesara que había violado a las niñas. Las tres niñas fueron conducidas al hospital para ser examinadas, donde que confirmó que no habían sido violadas. Luego la policía las devolvió a su padre, que las hizo circuncidar al día siguiente y las casó dentro del término de un mes, una de ellas como tercera esposa. Las tres niñas tenían 13 y 14 años en ese momento. Una de ellas ya es madre. Cuando el Centro de Derechos Legales y Humanos entrevistó a una de las jóvenes, ésta manifestó cuán penoso le resultaba que ni siquiera la policía y los tribunales las habían ayudado a salvarse de la mutilación genital. Sin embargo, más adelante, cuando el Centro de Derechos Legales y Humanos presentó una denuncia formal sobre el incidente, las jóvenes cambiaron su versión de los hechos y dijeron que no deseaban acusar a su padre.

En 1998, el Parlamento de Tanzania reformó el Código Penal prohibiendo específicamente la MGF. EL artículo 169A(1) de la Ley de Disposiciones Especiales sobre Delitos Sexuales establece que toda persona que tenga la custodia, que tenga a su cargo o a su cuidado a una joven de menos de dieciocho años de edad y que la haga someterse a MGF comete el delito de maltrato de niños. La pena por este delito es prisión por cinco a quince años, una multa de hasta 300.000 chelines, o ambas penas a la vez. La ley también prevé el pago de una indemnización por el autor del delito a la persona contra la cual lo cometió. Además de haber promulgado su propia ley contra la MGF, Tanzania es parte de varios tratados internacionales de derechos humanos que ordenan proteger a las niñas contra la práctica de la MGF, tales como el Acuerdo Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, el Acuerdo Internacional sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, la Convención sobre Derechos del Niño, y la Carta Orgánica Africana sobre Derechos Humanos y de los Pueblos.

La MGF asume distintas formas en países diferentes: extirpación parcial o total del clítoris (clitoridectomía), extirpación de todo el clítoris y corte de los labios menores (excisión) o, en la forma más extrema, la extirpación de todos los genitales externos, uniéndose por medio de costura ambos lados de la vulva a la vez que se deja solamente una abertura vaginal muy pequeña (infibulación). Se estima que en el mundo hay más de 130 millones de niñas y mujeres que han sido sometidas a mutilación genital. Todos los años, hay por lo menos 2 millones de niñas, 6.000 por día, en riesgo de sufrir la MGF. La amputación, que generalmente se hace sin anestesia, puede tener consecuencias sobre la salud de por vida, incluyendo infección crónica, dolor agudo al orinar, durante la menstruación o el coito y el parto, y trauma psicológico. Algunas niñas mueren como resultado del corte, generalmente por desangramiento o infección. Siendo una forma extrema de las muchas prácticas tradicionales empleadas alrededor del mundo para negar a la mujer su independencia e igualdad, la MGF es defendida por hombres y mujeres por igual en las culturas donde se la practica como rito de transición y como requisito social previo al matrimonio. Se la utiliza para controlar la sexualidad de la mujer, salvaguardando la virginidad y suprimiendo el deseo sexual.

Qué puede hacer: 

Por favor, escriba a las siguientes autoridades, instándolas a tomar medidas más efectivas para poner fin a la práctica de la MGF en Tanzania - a través de la educación así como de la aplicación de la ley. Indique que la práctica continúa en forma abierta, en desafío a las leyes que prohíben la MGF. Destaque el incidente donde la policía de Matombo habría negado protección a las niñas que intentaban refugiarse de esta práctica, y pida a las autoridades que lo investiguen y tomen medidas disciplinarias apropiadas contra los policías involucrados. Solicite que se dicten instrucciones formales para que la policía de toda la nación haga cumplir la ley contra la MGF y proteja a las niñas de esta violación. Dirija sus cartas a:

Mr. Omar Mahita
Inspector General of Police
P O Box 9492
Dar-es-Salaam, TANZANIA
Fax: 255-22-211-1090

Honorable H. Bakari Mwatachu
Minister of Justice and Constitutional Affairs
P O Box 9050
Dar-es-Salaam, TANZANIA
Fax: 255-22-211-3236