Uganda:Exclusión de la mujer del derecho a la tenencia de la tierra: la "cláusula perdida"

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Fecha: 
1 Ago 2000

Mujeres demostrandoMariam Namayanja Kabeere y su marido vivieron durante 38 años en una casita de la localidad de Kakoba, Uganda. Esta pareja de campesinos trabajaba un pequeño pedazo de tierra denominado kibanja, donde criaron a sus seis hijos. Cuando el marido de Mariam decidió tomar otra esposa -en Uganda la ley islámica y el derecho consuetudinario permiten la poligamia- le construyó una casa en la kibanja y acto seguido le prohibió el ingreso a Mariam. Impedida de trabajar su propia tierra, para mantenerse se vio obligada a trabajar tierras prestadas por sus amistades. Posteriormente el marido le exigió abandonar la casa familiar, a lo cual Mariam se negó. Su marido se divorció de ella de acuerdo a la ley islámica y reclamó la propiedad de la casa y de la kibanja. Mariam actualmente enfrenta un posible desalojo.

Aún cuando las mujeres constituyen más del 80% de la fuerza laboral agrícola de Uganda, apenas el 7% de ellas son dueñas de la tierra. Lo que hace posible semejante desigualdad es un conjunto de normas reglamentarias y consuetudinarias que benefician abiertamente al hombre en desmedro de la mujer. Según el derecho consuetudinario el derecho de la mujer a la tierra es por lo general un tema de "acceso", lo que quiere decir que pueden cultivar la tierra pero no son propietarias de ella. Dicho acceso ocurre generalmente por intermedio de algún pariente de sexo masculino. Históricamente excluida de los procesos de toma de decisiones, las mujeres tiene muy poco control sobre sus ingresos y no estan facultadas para decidir qué sembrar o cómo asignar recursos a la labor agrícola. Las mujeres como Mariam quedan en la precaria situación de tener que depender del marido o de un pariente de sexo masculino para tener acceso a la tierra y carecen de todo derecho en caso de ser abandonadas, de enviudar o de ser desalojadas de sus hogares. La ley ugandesa reserva para las viudas apenas el 15% de la masa hereditaria, con el agravante de que en los hechos incluso esta pequeña parte es frecuentemente retenida. Más aún, el derecho consuetudinario permite dejar como "herencia" a una viuda, la que en tal caso será obligada a casarse con un pariente o bien será desalojada de su hogar, quedando ella y sus hijos desvalidos y en la calle.

En 1998 se promulgó en el parlamento ugandés una Ley de Tenencia de la Tierra. El Foro de Mujeres por la Democracia (FOWODE) y otras organizaciones integrantes de la Alianza Ugandesa por la Tierra, una coalición amplia que lucha por el derecho de los sectores desposeídos a la tierra, realizaron una ardua campaña para que este cuerpo legal incluyera disposiciones que fortalecieran el derecho de la mujer a la tenencia de la tierra. Según expresa FOWODE, el Presidente de Uganda se comprometió de modo general a apoyar esta reivindicación, no obstante manifestar reservas sobre un régimen de propiedad conyugal conjunta. Posteriormente, a raíz de una labor concertada por parte de la Alianza Ugandesa por la Tierra y otros actores sociales, en el Parlamento se presentó y votó favorablemente una enmienda destinada a permitir la propiedad de la tierra en régimen de propiedad conyugal conjunta. Sin embargo, presuntamente por motivos técnicos esta enmienda quedó fuera del texto final, pasando a ser conocida como la "cláusula perdida".

Actualmente la Alianza Ugandesa por la Tierra encabeza una campaña destinada a reponer esta "cláusula perdida". El pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, cientos de ugandesas vestidas de negro -ver foto más arriba- hicieron una marcha de protesta para exigir acceso a la tenencia de la tierra y la reposición de la "cláusula perdida". La enmienda, la que será próximamente repuesta en la legislatura, dispone que "…las tierras adquiridas individual o conjuntamente por los cónyuges y que sirvan como domicilio principal o constituyan la principal fuente de ingresos o de sustento para el grupo familiar serán consideradas para todos los efectos como de propiedad conjunta de ambos cónyuges." Aprovación de esta enmieda ofrecería a la mujer ugandesa la titularidad conjunta de la tierra, proveyendoles con una mayor seguridad económica, alivio de su actual situación de dependencia, mejor acceso al crédito y protección de sus derechos hereditarios.

El Artículo 33 de la Constitución ugandesa de 1995 expresa que "…la mujer tendrá derecho a un trato igualitario respecto del hombre, derecho que comprende la igualdad de oportunidades políticas, económicas y sociales". Uganda es parte signataria del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y como tal está obligada a dar cumplimiento al Artículo 23 de dicho tratado, el que dispone "…las medidas apropiadas para asegurar la igualdad de derechos y de responsabilidades de ambos esposos en cuanto al matrimonio." Uganda también ha suscrito la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, cuyo Artículo 18, Párrafo 3 expresa que "…el estado garantizará la eliminación de toda discriminación en contra de la mujer y protegerá sus derechos […] según lo estipulado en las declaraciones y convenciones internacionales.." De promulgarse, la enmienda que consagra la propiedad conyugal conjunta daría cumplimiento a las obligaciones de Uganda bajo el derecho nacional e internacional.

Erradicar las desigualdades y desventajas que enfrenta la mujer respecto de la propiedad de la tierra es esencial para el respeto a un derecho humano fundamental como el derecho a la igualdad. En palabras de la diputada ugandesa Winnie Byanyima, fundadora de FOWODE: "Cuando las mujeres sean dueñas de la tierra habrá más comida en cada casa y más cosechas para la exportación, dado que son ellas las que realizan la mayor parte de las labores agrícolas. También estarán a salvo de ser desalojadas si enviudan o se divorcian. El sistema actual discrimina contra la mujer, lo cual transgrede las garantías constitucionales respecto de la igualdad. La cláusula de propiedad conyugal conjunta es importante para el crecimiento de una economía fundamentalmente agrícola y para el respeto de los derechos humanos de mujeres y niños de escasos recursos."

Qué puede hacer: 

Por favor escriba directamente al Presidente y demás autoridades ugandesas que se indica, instándoles a comprometer públicamente su apoyo a una rápida tramitación de la enmienda de propiedad conyugal conjunta a la Ley de Tenencia de la Tierra. Haga referencia a la Constitución ugandesa, al Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y a la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, instrumentos que obligan al estado ugandés a erradicar la discriminación contra la mujer y a promover sus derechos. Destaque las desigualdades que enfrenta la mujer respecto de la tenencia de la tierra -especialmente inexcusables en vista de la magnitud de su aporte al sector agrícola- y haga hincapié sobre la necesidad de garantizar sus derechos de propiedad. Mencione el caso de Mariam Kabeere, una mujer que fue despojada de su tierra y que ahora esta siendo forzada a dejar el que durante 38 años fue su hogar. Esto es una violación de los derechos humanos que la enmienda en trámite podrá erradicar.

His Excellency Yoweri Museveni
President of Uganda
Parliamentary Building
P.O. Box 7168
Kampala, Uganda

Hon. Francis Ayume
Speaker of the Parliament
Parliament Avenue
P.O. Box 7178
Kampala, Uganda

 

Hon. Henry Muganwa Kajura
Minister for Water, Land, and Environment
P.O. Box 7122
Kampala, Uganda

Hon. Peteron Aston Kajara
Chair,Parliamentary Committee on Water, Land & Environment
P.O.Box 7178
Kampala, Uganda