Pakistán: Cese inmediato de los ataques a los defensores de los derechos humanos y a los trabajadores de las ONG

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Fecha: 
14 Ene 2013
Fecha de actualización: 
6 Feb 2013
ACTUALIZACIÓN: 

ACTUALIZACIÓN DEL 6 DE FEBRERO DE 2013: El gobierno provincial de Khyber Pakhtunkhwa (KP) provincial se ha comprometido a ofrecer una compensación monetaria (300.000 PKR) y un empleo público a las familias de las siete víctimas de Swabi.  Aunque esta decisión no satisface nuestras demandas, supondrá un enorme beneficio para las familias dado que los trabajos de las víctimas en las ONG eran a menudo la principal fuente de ingresos de las familias.  Además, el hecho de que el gobierno haya dado una respuesta a las organizaciones civiles, lo cual es bastante inusual, es alentador. En respuesta al gobierno, los grupos locales reclaman una mayor compensación para los abogados defensores de los derechos humanos y las familias de los trabajadores  de las ONG asesinados (2.000.000 PKR) y reiteran su deseo de que todos estos procesos sean debidamente investigados y sus autores juzgados. Igualdad Ya ha enviado también una Alerta Urgente al Relator Especial de Naciones Unidas de la situación de los defensores de de los derechos humanos en Ginebra.

Rogamos continúe presionando al gobierno pakistaní para que proteja a los defensores de los derechos humanos, para que garantice la justicia a los activistas afectados, para que evite la futura violencia y para que acabe con la cultura de la impunidad de los crímenes contra las mujeres.


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Igualdad Ya y nuestros socios en Pakistán expresan su profunda preocupación por los continuos ataques y amenazas contra los activistas y los trabajadores de las ONG en Pakistán. Las mujeres, especialmente las que trabajan en el desarrollo de los derechos de las mujeres y de las adolescentes, han sido objeto de varios ataques.

>> ¡TOME MEDIDAS!

En agosto de 2012, Igualdad Ya emitió una alerta urgente en la que exigía al gobierno de Pakistán que protegiera a los defensores de los derechos humanos. Desde entonces, la situación ha empeorado:

  • Enero de 2013 – varios pistoleros asesinaron a seis mujeres y a un hombre que trabajaban para una ONG dedicada a la salud, la educación y al tratamiento del agua en el distrito de  Swabi perteneciente a la provincia de Khyber-Pakhtunkhwa (KP). Según los informes de los medios de comunicación, cinco de las mujeres eran maestras, mientras que la sexta mujer y el hombre eran profesionales sanitarios.
  • Enero de 2013 – varios pistoleros asesinaron a dos trabajadores de una organización de beneficencia en Charsadda dedicada a la educación y a la asistencia social. Esta misma semana, el director de una conocida ONG en KP fue víctima de la explosión de una bomba.
  • Diciembre de 2012 – nueve trabajadores dedicados a la erradicación de la polio, la mayoría mujeres, fueron asesinados en una serie de ataques ocurridos en Karachi, Charsadda y Peshawar, lo que comportó que las agencias de Naciones Unidas suspendieran temporalmente sus campañas de vacunación contra la polio en todo Pakistán.
  • Diciembre de 2012 – una trabajadora sueca de una ONG fue asesinada en Lahore, un trabajador británico de la Cruz Roja Musulmana fue secuestrado y decapitado en Quetta y un trabajador estadounidense de desarrollo sigue desaparecido desde que fue secuestrado en su casa de Lahore en agosto de 2011.
  • Octubre de 2012 – La joven de 15 años Malala Yousafzai, una activista defensora del acceso de las niñas a la educación, fue disparada y resultó gravemente herida por pistoleros talibanes pakistaníes en el distrito de Swat de KP.  Según las ONG locales, las amenazas contra las escuelas, especialmente contra las escuelas femeninas, y las ONG son continuas, y en los últimos meses han sido bombardeadas varias escuelas públicas. Las alumnas de una escuela rebautizada con el nombre de Malala en honor a su valentía han expresado su voluntad de restablecer el nombre original por miedo a que la escuela sea atacada por militantes talibanes.

A pesar del número creciente de ataques, los gobiernos provinciales y federales no han adoptado ninguna medida para evitar o castigar estos asesinatos y ataques, aunque la seguridad está ahora supuestamente garantizada para salvaguardar la reanudación del programa de vacunación.  Las organizaciones civiles que trabajan en la provincial de KP y en la región de FATA, entre ellas la Red Civil de Pakhtunkhwa (PCSN) y las coaliciones del Consorcio Tribal de ONGs (TNC), así como la Alianza de KP y FATA para el Fin de la Violencia contra Mujeres y Adolescentes (EVAW/G), han condenado los últimos ataques y han reiterado su llamamiento para la protección de los defensores de los derechos humanos y la aplicación de la justicia para los que han sido asesinados.

Estos grupos exigen al gobierno:

  • que modifique el Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal pakistaníes y establezca como delito la intimidación, el acoso, la amenaza, el ataque o los daños a las personas por su trabajo a favor de los derechos humanos o en una ONG;
  • que adopte de inmediato las medidas necesarias para acabar con la cultura de la impunidad de los crímenes contra las mujeres, entre otras:
    • la revocación o la revisión de las leyes, de las políticas y de las prácticas, tanto escritas como verbales, que niegan la igualdad y los derechos de las mujeres;
    • la entrega a la justicia de los autores de actos violentos y de discriminación contra las mujeres y de aquellos que conspiran con ellos; y
    • la adopción de las medidas legislativas, educativas y de otro tipo necesarias para abordar la cultura del silencio y de culpabilización de las víctimas que aumenta la vulnerabilidad de las mujeres ante la violencia, y desemboca en la violación de sus derechos e impide que disfruten del derecho a la igualdad.

Esto debería hacerse de conformidad con los compromisos asumidos por Pakistán en lo que respecta a las normas internacionales de los derechos humanos. Tal como expresó la Relatora Especial de Naciones Unidas, Margaret Sekaggya, en su informe de agosto del 2010, “la lucha contra la impunidad de las violaciones cometidas contra los defensores es fundamental para permitir que los defensores puedan trabajar en un entorno seguro y propicio.”

Qué puede hacer: 

Únase a Igualdad Ya  y a nuestros socios y exija al Gobierno de Pakistán que atienda el llamamiento de los grupos civiles pakistaníes de proteger a los defensores de los derechos humanos, que garantice la justicia para los activistas acosados, que evite la futura violencia, y que adopte la garantía y el apoyo necesarios para el derecho a la igualdad de las mujeres.

>> ¡TOME MEDIDAS!

Contribuya a difundir esta campaña compartiendo esta Alerta con sus amigos.

Las cartas deben ir dirigidas a:

Mr. Raja Pervez Ashraf
Prime Minister of the Islamic Republic of Pakistan
The Prime Minister’s Secretariat
Islamabad, Pakistan
Tel: +92 51 920 6111
Fax: +92 51 922 1596
Email: secretary@cabinet.gov.pk

Mr. Amir Haider Hoti
Chief Minister Khyber Pakhtunkhwa
Chief Minister House
Fort Road
Peshawar Cantt
Pakistan
Tel: +92 91 9213574, +92 91 9211719
Fax: +92 91 9210718, +92 91 9210743
Email: javedkhaki@gmail.com

Barrister Syed Masood Kausar
Governor Khyber Pakhtunkhwa
Governor House Abdul Qayum Road
Peshawar
Pakistan
Fax: +92 91 9210751

Cartas: 

Estimado Primer Ministro / Ministro / Gobernador:

Quisiera expresarle mi profunda preocupación por los recientes ataques y amenazas a los defensores de los derechos humanos y a los trabajadores de las ONG en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa (KP) y en la región de FATA, entre ellos el ataque que sufrió el pasado mes de octubre Malala Yousafzai, así como los numerosos atentados contra la salud y la educación y contra otros trabajadores de las ONG locales y extranjeras entre diciembre de 2012 y enero de 2013.

Según las ONG presentes en la zona, las amenazas a la vida de los defensores de los derechos humanos, y a la de los trabajadores de las ONG en general, son habituales en la provincial de KP y en la región de FATA, y me preocupa la falta de medidas efectivas para la protección de los activistas de los derechos humanos en la región.  Aunque son muchas las ONG locales y extranjeras que están trabajando sin descanso para mejorar la situación de las mujeres y de las adolescentes, las continuas amenazas y ataques contra ellas están obstaculizando el avance hacia la protección y el apoyo a los derechos de las mujeres y de las adolescentes en Pakistán. 

La Declaración de Naciones Unidas sobre los Defensores de los Derechos Humanos especifica las obligaciones de los Estados de garantizar y proteger los derechos de estas personas. Pakistán está obligado además a proteger todos los derechos humanos establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (UDHR), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (ICCPR) y la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), entre otros compromisos asumidos por Pakistán. La Relatora Especial de la ONU sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, Margaret Sekaggya, y la Relatora Especial sobre la violencia contra las mujeres, Rashida Manjoo, han tomado nota de las violaciones contra los activistas que trabajan a favor de los derechos de la mujer en Pakistán y han puesto de relieve la obligación que tiene el gobierno nacional de investigar y procesar a los autores de los delitos. Asimismo, en el informe de junio de 2008 del Grupo de Trabajo para el Examen Periódico Universal de Pakistán, se instaba a este gobierno “a combatir la impunidad de los ataques contra defensores de los derechos humanos mediante la investigación efectiva de las acusaciones y el procesamiento de los responsables.”

Expreso mi apoyo a las organizaciones civiles que trabajan en KP y FATA, entre ellas la Red Civil Pakhtunkhwa (PCSN) y las coaliciones del Consorcio Tribal de ONG (TNC), así como la Alianza de KP y FATA para el Fin de la Violencia contra las Mujeres y las Adolescentes (EVAW/G), y me uno a ellas para instarle a:

  • que modifique el Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal pakistaníes y establezca como delito la intimidación, el acoso, la amenaza, el ataque o los daños a las personas por su trabajo a favor de los derechos humanos o en una ONG;
  • que adopte de inmediato las medidas necesarias para acabar con la cultura de la impunidad de los crímenes contra las mujeres, entre otras:
    • la revocación o la revisión de las leyes, de las políticas y de las prácticas, tanto escritas como verbales, que niegan la igualdad y los derechos de las mujeres;
    • la entrega a la justicia de los autores de actos violentos y de discriminación contra las mujeres y de aquellos que conspiran con ellos; y
    • la adopción de las medidas legislativas, educativas y de otro tipo necesarias para abordar la cultura del silencio y de culpabilización de las víctimas que aumenta la vulnerabilidad de las mujeres ante la violencia, y desemboca en la violación de sus derechos e impide que disfruten del derecho a la igualdad.  

Gracias por su atención.

Atentamente,