Pakistán: proteger a los defensores de los derechos humanos y conseguir que se haga justicia en el caso de los activistas asesinados

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Fecha: 
2 Ago 2012

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Farida Afridi
Farida Afridi trabajando en su oficina. (Foto: Express Tribune)

El pasado 4 de julio de 2012, dos hombres armados a bordo de una motocicleta asesinaban a tiros a Farida Afridi, Directora Ejecutiva de la organización de derechos de la mujer Sawera (Society for Appraisal and Women Empowerment in Rural Areas), una sociedad para la evaluación y el empoderamiento de las mujeres en el medio rural con sede en la región de FATA (áreas tribales bajo administración federal), al noroeste del Pakistán. Los asesinos huyeron inmediatamente de la escena del crimen. Según las informaciones, antes de ser asesinada, Farida había estado recibiendo amenazas por trabajar a favor de los derechos de la mujer, y los autores del crimen son supuestamente miembros de un comando extremista de la región. El asesinato de Farida no es el primer incidente de este tipo en la zona, pues  en diciembre de 2011 Zarteef Khan Afridi (sin relación de parentesco con Farida), coordinador de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán, también fue brutalmente asesinado y posteriormente una organización extremista declaró que todos aquellos que trabajaran en áreas relacionadas con el desarrollo serían asesinados. En el caso de Farida se ha detenido a un sospechoso, pero los autores de la muerte de Zarteef Khan Afridi continúan en paradero desconocido.

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Las amenazas de muerte a los defensores de los derechos humanos son habituales en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa (KP) y la región vecina de FATA, donde estos activistas son criticados constantemente por defender los derechos de la mujer  y son acusados de promover un “programa de acción occidental”. ’ Al parecer, durante el sermón del 4 de mayo de 2012, el clérigo religioso del distrito de Kohistan (KP), Maulvi Abdul Haleem, que tiene una gran influencia política, advirtió de que las mujeres que trabajan en ONG no podrían entrar en Kohistan y que quienes violen esta fatua podrían ser obligadas a casarse con hombres de la localidad. El líder religioso llegó a decir incluso que impedirían a los trabajadores de ONG “influenciar” a las mujeres del lugar en nombre del empoderamiento y afirmó que la educación y el empleo en las mujeres es contrario a la ley islámica y que los asesinatos por honor son una “costumbre local y una práctica religiosa”. Estas declaraciones han infundido el miedo entre los trabajadores de las ONG, especialmente entre las mujeres.  El gobierno regional no ha tomado ninguna medida para proteger a estos activistas, por lo que los grupos de derechos humanos que trabajan en KP y FATA pierden cada vez más efectivos como consecuencia de las amenazas. Esta situación resulta especialmente preocupante porque en la región proliferan las violaciones de los derechos de las mujeres y las niñas, y las ONG que trabajan en la zona necesitan urgentemente la ayuda, el apoyo y la protección de las autoridades.

La Declaración de Naciones Unidas sobre los Defensores de los Derechos Humanos especifica las obligaciones de los Estados de garantizar y proteger los derechos de estas personas. Pakistán está obligado además a proteger todos los derechos humanos establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Artículo 2), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Artículo 2) y la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Artículo 3). Activistas como Farida Afridi, que pese a las amenazas recibidas continuó trabajando incansablemente para defender los derechos de las mujeres y las niñas tal y como recogen las obligaciones de Pakistán derivadas de la CEDAW, deben ser protegidos por las autoridades del país y se debe garantizar la justicia de inmediato en caso de producirse cualquier violación de sus derechos.

La Relatora Especial de la ONU sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, Margaret Sekaggya, tomó nota de las violaciones contra los activistas que trabajan a favor de los derechos de la mujer y los temas relacionados con el genero en Pakistán, y en su informe de diciembre de 2010 señalaba que entre 2004 y 2009 se habían enviado seis comunicaciones al respecto al gobierno pakistaní. En el informe de agosto de 2010, la relatora afirmaba que las autoridades deben investigar de manera imparcial e inmediata las violaciones de los derechos de los activistas y deben procesar a los autores con todo el rigor de la ley. Asimismo, el informe insistía en que es fundamental combatir la impunidad en las violaciones de los derechos de los activistas si queremos que los defensores de los derechos humanos trabajen en un entorno seguro y favorable. Por su parte, la Relatora Especial sobre la violencia contra las mujeres, Rashida Manjoo, instó al gobierno pakistaní a investigar el asesinato de Farida y a asegurarse de procesar inmediatamente a sus autores. La relatora afirmó que los defensores de los derechos de la mujer son considerados como individuos que desafían las normas socioculturales aceptadas, las tradiciones, las percepciones y los estereotipos sobre la feminidad, así como el papel y la situación de la mujer en la sociedad, y que reclaman sus derechos o los de sus comunidades. Manjoo también señalaba en el informe que el asesinato de mujeres es en realidad un crimen del Estado porque es algo que las instituciones públicas y los funcionarios toleran. Asimismo, en el informe de junio de 2008 del Grupo de Trabajo para el Examen Periódico Universal de Pakistán, se instaba a este gobierno a combatir la impunidad de los ataques contra defensores de los derechos humanos mediante la investigación efectiva de las acusaciones y el procesamiento de los responsables.

Las organizaciones de la sociedad civil que trabajan en KP y FATA, como las coaliciones de Pakhtunkhwa Civil Society Network (PCSN) y Tribal NGO Consortium (TNC), coinciden en señalar su profunda preocupación por las amenazas y los capítulos de violencia mortal sufridos por defensores de los derechos humanos. Estas organizaciones, que forman parte de la Alianza KP y FATA para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres (EVAW, por sus siglas en inglés), han elaborado una carta de peticiones en la que instan al gobierno a tomar medidas urgentes para garantizar la seguridad de los defensores de los derechos humanos que trabajan en la región, especialmente la de las mujeres, y le piden que castigue la intimidación, las amenazas y las agresiones a activistas, así como las afirmaciones o declaraciones públicas que incitan a la violencia contra ellos. Esta carta de peticiones ha sido respaldada por redes y organizaciones de derechos de la mujer de todas partes de Pakistán, incluida la región de las áreas tribales bajo administración federal (FATA).

Qué puede hacer: 

>> ¡TOME MEDIDAS!

Únase a Igualdad Ya y a la Alianza KP y FATA para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres (EVAW) en su llamamiento al gobierno pakistaní para que:

  • se aseguren de investigar de manera inmediata e integral los asesinatos de Farida Afridi y Zarteef Khan Afridi, así como de procesar a los autores por sus delitos con todo el rigor de la ley
  • garanticen la seguridad de los defensores y especialmente las defensoras de los derechos humanos, y castiguen la intimidación, el acoso, las amenazas o las agresiones contra las personas
  • castiguen las afirmaciones o declaraciones públicas que incitan a la violencia contra los defensores de los derechos humanos

Contribuya a difundir esta campaña compartiendo esta Alerta con sus amigos.

Las cartas deben ir dirigidas a:

Mr. Syed Yousuf Raza Gillani
Prime Minister of the Islamic Republic of Pakistan
The Prime Minister’s Secretariat
Islamabad, Pakistan
Tel: +92 51 920 6111
Fax: +92 51 922 1596
Email: secretary@cabinet.gov.pk

Mr. Amir Haider Hoti
Chief Minister Khyber Pakhtunkhwa
Chief Minister House
Fort Road
Peshawar Cantt
Pakistan
Tel: +92 91 9213574, +92 91 9211719
Fax: +92 91 9210718, +92 91 9210743
Email: pskhyberpakhtoonkhwa@yahoo.com

Barrister Syed Masood Kausar
Governor Khyber Pakhtunkhwa
Governor House Abdul Qayum Road
Peshawar
Pakistan
Fax: +92 91 9210087

Mr. Mutahir Zeb
Political Agent Khyber Agency
Office of the Political Agent Khyber Agency Bara Road
Peshawar Cantt
Pakistan
Fax: +92 91 9211900

Cartas: 

Excelentísimo Primer Ministro / Ministro / Gobernador:

Me gustaría expresarle mi más profunda preocupación por los últimos ataques y amenazas sufridos por defensores de los derechos humanos en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa (KP) y FATA.

Me inquieta especialmente el asesinato, el pasado 4 de julio de 2012, de Farida Afridi, Directora Ejecutiva de Sawera, organización de derechos de la mujer con sede en FATA. Después de recibir varias amenazas por su labor a favor de los derechos de las mujeres, Farida fue tiroteada mortalmente al salir de su casa. Asimismo, en diciembre de 2011, Zarteef Khan Afridi, coordinador de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán, también fue brutalmente asesinado, al parecer a manos de un grupo extremista de la misma región. En el caso de Farida se ha detenido a un sospechoso, pero los autores de la muerte de Zarteef Khan Afridi continúan en paradero desconocido.

Según las ONG que trabajan allí, las amenazas de muerte a los defensores de los derechos humanos son habituales en la provincia de KP y FATA. Al parecer, durante el sermón del 4 de mayo de 2012, el clérigo religioso del distrito de Kohistan (KP), Maulvi Abdul Haleem, que tiene una gran influencia política, advirtió de que los trabajadores de ONG que defienden a la mujer no podrían entrar en Kohistan y que las mujeres que violen esta prohibición podrían ser obligadas a casarse con hombres de la localidad.  Estas declaraciones han infundido el miedo entre los trabajadores de las ONG, especialmente entre las mujeres.  Me preocupa que el gobierno regional no haya tomado medida alguna para proteger a estos activistas, por lo que los grupos de derechos humanos que trabajan en KP y FATA pierden cada vez más efectivos como consecuencia de las amenazas.

La Declaración de Naciones Unidas sobre los Defensores de los Derechos Humanos especifica las obligaciones de los Estados de garantizar y proteger los derechos de estas personas. Pakistán está obligado además a proteger todos los derechos humanos establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Artículo 2), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Artículo 2) y la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Artículo 3). La Relatora Especial de la ONU sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, Margaret Sekaggya, y la Relatora Especial sobre la violencia contra las mujeres, Rashida Manjoo, han tomado nota de las violaciones contra los activistas que trabajan a favor de los derechos de la mujer en Pakistán y han puesto de relieve la obligación que tiene el gobierno nacional de investigar y procesar a los autores de los delitos. Asimismo, en el informe de junio de 2008 del Grupo de Trabajo para el Examen Periódico Universal de Pakistán, se instaba a este gobierno a combatir la impunidad de los ataques contra defensores de los derechos humanos mediante la investigación efectiva de las acusaciones y el procesamiento de los responsables.

Me gustaría respaldar la carta de peticiones elaborada por la Alianza KP y FATA para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y sumarme al llamamiento que les hacen para que:

  • se investigue de manera inmediata e integral los asesinatos de Farida Afridi y Zarteef Khan Afridi, y que el pese de la justicia caiga sobre los criminales
  • garanticen la seguridad de los defensores y especialmente de las defensoras de los derechos humanos, y castiguen la intimidación, el acoso, las amenazas o las agresiones contra las personas
  • castiguen las afirmaciones o declaraciones públicas que inciten a la violencia contra los defensores de los derechos humanos

Gracias por su atención.

Reciba un cordial saludo,