Llamamiento al Secretario General de Naciones Unidas para que haya paridad de sexos en la Secretaría de la ONU

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Número de acción: 
11.3
Fecha: 
1 Feb 2007

En octubre de 2006, Ban Ki-Moon, Ministro de Asuntos Exteriores de la República de Corea, fue nombrado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y elegido por la Asamblea General para ocupar el puesto de Secretario General de Naciones Unidas durante los próximos cinco años. En su primer discurso ante la Asamblea General tras su elección, el Secretario General electo afirmó que “dirigiría dando ejemplo” y mencionó concretamente una mayor paridad de sexos, sobre todo en los puestos directivos, como uno de sus objetivos como Secretario General de la ONU. Poco después de jurar su cargo, el puesto más alto en las Naciones Unidas, el Secretario General Ban Ki-Moon declaró públicamente que esperara nombrar a una mujer para ocupar la Vicesecretaría General. Entre los primeros nombramientos de alto nivel que dio a conocer en enero de 2007 hay varias mujeres, incluida Asha-Rose Migiro (Ministra de Asuntos Exteriores de Tanzania) como Vicesecretaria General. Ban Ki-Moon nombró a la mexicana Alicia Bárcena, la Jefa de Gabinete del anterior Secretario General, Kofi Annan, como la Secretaria General Adjunta de Gestión de la ONU. El Secretario General también designó como su portavoz personal a la galardonada periodista haitiana Michèle Montas, que ha sido portavoz del Presidente de la Asamblea General.

Los primeros nombramientos permiten esperar que las Naciones Unidas apliquen por fin el compromiso de la paridad de sexos en su Secretaría. Este compromiso se adquirió explícitamente en la Plataforma de Acción de Beijing aprobada en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, en 1995. La fecha establecida para su aplicación era el año 2000, pero en 2006 Naciones Unidas seguía lejos de cumplir su objetivo y sin hacer muchos progresos. Un informe de la ONU publicado en septiembre de 2006 indicaba que la representación de mujeres en los niveles profesionales y superiores había permanecido prácticamente estática, y que en algunos casos incluso había disminuido. El informe señalaba que el porcentaje de mujeres que ocupan cargos directivos en el nivel de D-1 ha descendido casi 7 puntos, hasta el 25,3%. En junio de 2006, únicamente el 15,4% de los Secretarios Generales Adjuntos eran mujeres, menos que un año antes (16,2%) y menos aún que dos años antes (16,7%), en junio de 2004. En general, las mujeres ocupaban sólo el 37,4% de los puestos profesionales y de nivel superior en la secretaría, es decir, el mismo nivel que en los últimos tres años.

Para frenar este descenso, resulta alentador el compromiso inmediato y público del Secretario General Ban Ki-Moon con el avance de la mujer en el sistema de Naciones Unidas. Los puestos en los que ha nombrado mujeres son fundamentales para la dirección de la organización y su representación pública. Mediante la elección de mujeres para ocupar los cargos de vicepresidente, portavoz personal y director de gestión, el nuevo Secretario General ha enviado una señal que indica que el objetivo de la igualdad entre sexos (50/50) es perfectamente posible si quiere conseguirlo y si continúa designando a mujeres cualificadas de forma proactiva para ocupar los puestos directivos superiores de las Naciones Unidas.

Queda por ver si estos primeros pasos de Ban Ki-Moon constituyen un compromiso a largo plazo y si son el comienzo de un esfuerzo sostenible por cambiar el núcleo de las Naciones Unidas. El acceso desigual de la mujer a puestos de poder relacionados con la toma de decisiones en todo el mundo dificulta el progreso hacia todos los objetivos de Naciones Unidas, como la igualdad, el desarrollo y la paz. Si el Secretario General tiene la visión y el valor de abrir las puertas en los niveles superiores, que llevan tanto tiempo cerradas a las mujeres, la propia Organización de las Naciones Unidas se beneficiará de ello.

Qué puede hacer: 

Escriba al nuevo Secretario General y felicítelo por su nombramiento, así como por su compromiso público de avanzar el estatus de la mujer en las Naciones Unidas. Agradezca la paridad de sexos en su primera ronda de nombramientos de puestos en los niveles superiores e ínstele a establecer una fecha de revisión para el objetivo del año 2000 de la representación igualitaria (50/50) en la secretaría de la ONU. Pídale que demuestre a través de su liderazgo que esos compromisos pueden y deberían tener un gran significado, y anímelo a continuar designando a mujeres para ocupar los puestos de mayor responsabilidad en Naciones Unidas. Por favor, dirija sus cartas a:

H.E. Ban Ki-Moon
United Nations Secretary-General
UN Headquarters, Room S-3800
New York, NY 10017, EEUU
Fax: +1 212-963-2155