Un juez de Pakistán condena al padre acusado de violar a su hija de 15 años

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25 de julio de 2011
Datos de contacto: NUEVA YORK: Karen Asare, (01) 212-586-0906, media@equalitynow.org

Lahore, Pakistan -– El 22 de julio de 2011, un tribunal de Lahore (Pakistán) dictó la sentencia más dura hasta el momento contra un padre acusado de violar a su hija de 15 años. Esto demuestra que el sistema judicial puede funcionar correctamente cuando se trata de víctimas vulnerables de delitos tan execrables como éste, que normalmente no son escuchadas. La historia se remonta a hacer dos años, cuando un padre sacó por la fuerza de la habitación que compartía con sus cinco hermanos a una de sus hijas, de 15 años (a la que se conoce por el nombre ficticio de Mariam) y la violó brutalmente. Ahora el juez ha condenado a muerte a este hombre pakistaní. 

“Como organización de derechos humanos no apoyamos la pena capital, pero acogemos este veredicto de culpabilidad favorablemente porque envía a la sociedad el firme mensaje de que los delitos de violencia sexual, y sobre todo los que se producen en el seno de la familia, no van a ser tolerados”, afirma Yasmeen Hassan, Directora Ejecutiva Adjunta de Equality Now / Igualdad Ya, una organización internacional que trabaja a favor de los derechos de las mujeres y las niñas en todo el mundo.

A pesar de que la sentencia deja claro que el sistema judicial pakistaní es capaz de proteger a sus ciudadanos más vulnerables, el caso de Mariam también ha demostrado las dificultades que deben superar las víctimas de violencia sexual para obtener justicia. Si bien el parte médico confirmaba la violación, los investigadores del caso no otorgaron credibilidad a la niña en un principio. La policía iba a archivar el caso porque consideraba que detrás de la historia subyacía el deseo de venganza de la madre de Mariam contra el padre. Además, el fiscal original fue suspendido por actuar indebidamente, ya que dejó en libertad bajo fianza al padre y trató de anular el informe policial.

Una vez iniciada la vista, el procedimiento judicial sufrió grandes retrasos y provocó graves trastornos a la niña y su familia, que periódicamente debían comparecer en el juzgado. Los procedimientos legales no protegieron a la víctima, que estuvo expuesta al violador dentro y fuera de la corte. Asimismo, el proceso dejó entrever el desconocimiento de la legislación sobre violencia sexual por parte de la acusación y del personal médico-forense. Todos estos obstáculos fueron superados no sin mucho esfuerzo, y los abogados de Mariam presentaron los recursos correspondientes.

Mariam fue defendida durante todo el proceso por Nasreen Welfare Trust, que la representó de forma gratuita, y contó además con el asesoramiento de War Against Rape (WAR) de Lahore, una entidad especializada en abordar las necesidades de los supervivientes de la violencia sexual. Asimismo, Mariam contó con la ayuda técnica de Igualdad Ya. “La sentencia es la culminación de la labor que hemos venido realizando en los últimos 19 años en Pakistán para garantizar que las víctimas de la violencia sexual tengan acceso a la justicia”, señala Sidra Humayun, de WAR. Como organizaciones que defienden los derechos humanos, sin embargo, Igualdad Ya y WAR no están a favor de la pena de muerte.

“Nos alegra saber que el juez ha dictado la máxima pena en este caso. No obstante, es necesario seguir trabajando mucho para asegurarnos de que el sistema jurídico responda a las necesidades de las víctimas que no pueden acceder a la asistencia jurídica o el apoyo de una organización”, dice Hina Hafeezullah Ishaq, abogada de Nasreen Welfare Trust que representó a Mariam.

“A través de este caso hemos identificado y resuelto todas las dificultades legales y procesales que debe afrontar una víctima para acceder a la justicia. Hemos tenido la inmensa suerte de que los jueces nos comprendieran, nos concedieran medidas especiales y se sensibilizaran con la naturaleza del asunto. Aunque en el Código Penal de Pakistán no se recoge de forma expresa el delito de violación por incesto, estamos satisfechos porque se ha dictado la pena máxima posible. Este caso nos debe servir para saber que existe esperanza para el futuro si los casos se llevan de manera diligente y profesional”.

Igualdad Ya es una organización internacional de derechos
humanos que trabaja para proteger y promover los derechos de mujeres y niñas en todo el mundo. La Red de Acción Mujeres de Igualdad Ya está formada por 35.000 grupos y particulares en más de 160 países.

 

Julio 25, 2011 - 17:00