Iluta Lace

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Formas innovadoras de acabar con el tráfico sexual y la desigualdad entre hombres y mujeres en Letonia
“Es necesario que la población en general deje de aceptar y ser indulgente con los explotadores y comience a denunciar a los hombres que explotan a niñas… Todo el mundo tiene una misión en la vida y esta es la mía”.

En 2000 Iluta Lace fundó el Centro de Recursos para Mujeres (Marta) en Riga (Letonia) para proteger y fomentar los derechos de las mujeres letonas, mejorar su situación socioeconómica y facilitar la igualdad entre hombres y mujeres. Para emprender esta tarea realizaron labores de concienciación de mujeres acerca de sus derechos y les proporcionaron formación, asesoramiento jurídico y servicios de apoyo a fin de ayudar a las niñas y mujeres letonas a vivir alejadas de la violencia, la discriminación y la pobreza. Marta también realiza actividades de defensa política y sigue de cerca los intentos de mejorar la legislación y los marcos jurídicos en materia de igualdad y violencia contra las mujeres; además, organiza campañas de concienciación para formar a la población, los cuerpos de seguridad y los trabajadores de servicios sociales acerca de cuestiones de interés para las mujeres.

Iluta y Marta se centraron en el problema del tráfico sexual en 2002 y desde entonces organizan campañas (junto con Igualdad Ya) a favor de un cambio hacia un “modelo nórdico”, que aborda la demanda que hace aumentar la prostitución e impulsa la trata de personas castigando a las personas que compran sexo y despenalizando a las víctimas, a las que proporciona servicios de apoyo. A través de Marta, Iluta suele utilizar un planteamiento satírico que ha demostrado una gran eficacia para poner de relieve la absurdez de oponerse a la penalización de clientes y proxenetas, poner de manifiesto cómo las mujeres son tratadas constantemente como objetos y desenmascarar los fallos de los procedimientos gubernamentales y jurídicos. En 2007 Marta se convirtió en organización donataria del Fondo para el activismo de base para erradicar el tráfico sexual de Igualdad Ya (finalizado en 2011) y continúa desempeñando un papel fundamental en el fomento de la colaboración entre organizaciones de mujeres de Europa del Este y otras regiones con el objetivo de poner fin a la trata de personas en todo el mundo. Marta espera poder crear un centro de acogida para mujeres víctimas de prostitución y tráfico sexual.

1. ¿Cómo es ser niña o mujer en Letonia hoy día?

Ser niña o mujer en Letonia es tener opciones limitadas. Se pretende que seamos “mujeres aniñadas”, mujeres que nunca se hacen adultas y que no pueden tomar decisiones independientes o "madres-sirvientas”, mujeres que cocinan y planchan para sus hombres y cuidan de ellos y de sus hijos, traen dinero a casa y son grandes amantes. Las mujeres son las que mantienen y cuidan a las familias en Letonia, lo que puede hacerlas muy vulnerables, ya que las obliga a realizar un gran esfuerzo para buscar formas de conseguir dinero. Las niñas y mujeres son consideradas objetos sexuales y su vida tiene poco valor. Suelen tener empleos mañ remunerados y a diario muchas de ellas son captadas para ejercer la prostitución y ser explotadas sexualmente. En Letonia que maten a una niña o a una mujer no es nada especial, su integridad personal no se considera un valor para la sociedad.
 

2. ¿Qué la llevó a crear Marta?

Marta fue una oportunidad que surgió hace 13 años. Tuve la ocasión de crear una organización que luchara por la igualdad entre hombres y mujeres y los verdaderos derechos de estas ayudándolas a mejorar su situación y apoyándolas en su intento por escapar de la violencia, la prostitución, el tráfico sexual y otros tipos de discriminación.

En 2000 me pidieron que gestionase un proyecto de dos años en Letonia iniciado por la asociación sueca de mujeres “Martha”, que contaba con el apoyo de la Comisión Europea. La idea era ayudar a las mujeres en su intento por integrarse en el mercado laboral proporcionándoles formación y asesoramiento sobre cómo crear sus propios negocios. Durante el proceso quedó patente que, para escapar del entorno discriminatorio existente en Letonia, las mujeres buscaban trabajo en el extranjero. Sin embargo, tras contactar con expertos que colaboraban con nosotros, descubrimos que existían motivos para sospechar de las oportunidades que se estaban ofreciendo en el extranjero. Pero, como las mujeres estaban desesperadas por conseguir recursos económicos y una mejor vida para sus hijos, no evaluaban de forma crítica las ofertas de "trabajo". Fue entonces cuando comprendí que era necesario abordar primero los problemas de seguridad de las mujeres y comencé a trabajar para impedir el tráfico sexual.

Esa experiencia me llevó a crear mi propia organización, Marta, y en 2001 la inscribí como asociación independiente sin ánimo de lucro.  Actualmente ofrecemos servicios a mujeres, realizamos labores de defensa política para mejorar la legislación y concienciamos a la población.  Recientemente hemos comenzado a trabajar con chicos y chicas adolescentes, de forma separada y en grupos, para evitar que ellas se conviertan en víctimas y ellos en agresores.

3. ¿Con qué problemas se ha enfrentado al tratar de castigar a los compradores de sexo y proxenetas?

Nos enfrentamos a una gran resistencia a cualquier cambio por parte de la policía y de un gran número de funcionarios. Somos testigos de la indiferencia y la falta de empatía existentes ante el tráfico de niñas y mujeres. Escuchamos muchos mitos sobre la trata de mujeres y sigue faltando la voz de una superviviente letona, que podría ser de gran ayuda. Las mujeres no confían en que el sistema de seguridad las proteja al denunciar en público que han sido víctimas de tráfico sexual.

4. ¿De qué cambios ha sido testigo en el movimiento de lucha contra el tráfico sexual, en Letonia y a nivel internacional, desde la creación de Marta?

Si echamos la vista atrás, se han producido cambios espectaculares. Hace doce años la gente no conocía el concepto de violencia contra las mujeres o trata de personas. Estos problemas no formaban parte del discurso público o no estaban presentes en la lista de asuntos que el gobierno debía tratar. Recuerdo cuando viajaba a zonas rurales para impartir seminarios sobre “Cómo encontrar trabajos seguros en el extranjero”. Asistía mucha gente y, después, se me acercaban para decirme que no sabían que eran víctimas de tráfico ni que podían pedir ayuda. La sociedad mantenía una actitud que culpaba a las víctimas y justificaba las acciones de los agresores en mayor medida que ahora. Desde entonces en Letonia se han aprobado leyes estrictas contra el tráfico sexual. Incluso con una gran oposición por parte de la policía, hemos logrado incluir en las discusiones gubernamentales el castigo de las personas que compran sexo. Hemos recabado casi 16.000 firmas e insistido para que los políticos las tengan en cuenta. Letonia no puede cambiar si solo castigamos a los proxenetas y captadores, los explotadores de los cuerpos de las mujeres son los que hacen que crezca la demanda.

Sin embargo, a pesar de nuestros esfuerzos, la trata de personas continúa existiendo.  Niñas y mujeres vulnerables siguen siendo explotadas aquí y en todo el mundo.  Los medios de comunicación siguen presentando como objetos sexuales a niñas y mujeres cada vez en mayor medida, lo que contribuye a asentar la creencia de que solo existen para dar placer a los hombres. Muchos países no entienden la realidad de la prostitución y ello exacerba el tráfico sexual. Existen muchos mitos en torno a la prostitución que se utilizan para justificar la trata de mujeres: que algunas niñas y mujeres tienen mayor libido (una “sexualidad especial”) y lo eligen de forma libre; hay países donde los proxenetas se consideran empresarios en vez de delincuentes; existen mitos sobre las “necesidades sexuales especiales” de los hombres. Todo esto fomenta la indiferencia pública y una gran ignorancia acerca del sufrimiento que padecen las niñas y mujeres víctimas del tráfico sexual.

5. Sus campañas son innovadoras y, en ocasiones, controvertidas. Háblenos sobre ellas.

Cuando hablamos directamente sobre la violencia contra las mujeres, nadie escucha. Sin embargo, si lo ponemos en un contexto que puedan entender, a la gente le interesa. Por tanto, siempre buscamos formas de llegar al corazón de la gente para detener esta perjudicial indiferencia empleando métodos que ayuden a entender el problema al vincularlo con la realidad de su vida diaria en Letonia. Esto nos permite idear maneras creativas de cambiar la forma en que las personas ven las cosas y sienten y hablan sobre ellas. Por ejemplo, entablamos un discurso público sobre turismo en Letonia que conducía a una discusión sobre el turismo sexual vinculado al tráfico sexual y, en última instancia, a la violencia contra las mujeres. Entre las campañas que más éxito han tenido destacan:

  • Las guías sobre la “vida nocturna” de la ciudad han sido una magnífica herramienta que nos ha servido para que los turistas sexuales piensen en sus acciones. Hemos realizado guías alternativas sobre la vida nocturna de Riga (la capital letona) con fotografías de bellas mujeres letonas, pero con mensajes totalmente distintos como que nuestras mujeres no están en venta y mucha información sobre las consecuencias, artículos sobre las penas por explotar a adolescentes, enfermedades sexuales, matrimonios destrozados, etc. El folleto también incluía una postal para enviar a sus novias o mujeres con vistas bonitas de Riga e información sobre sitios culturales que visitar. Nos sirvió de ayuda para llegar a hombres que, al final, se hicieron voluntarios y apoyaron nuestro trabajo.
  • Otra campaña, “¡Salva el país y conviértete en prostituta!”, acabó conmigo en comisaría al acusarse a Marta de ser uno de los principales proxenetas de Letonia. La causa fue una web ficticia que creamos, www.girls24.lv, para que la gente viera lo fácil que es comprar cualquier tipo de chica que se desee a precios “asequibles”.  Todas las personas que se ponían en contacto con nosotros a través de la web recibían un correo electrónico que decía que, como las chicas se estaban agotando muy rápido, ¡era una magnífica oportunidad para que sus madres, hermanas e hijas encontraran trabajo! La campaña estimulaba una amplia discusión pública. Cuando se acusó a Marta de proxeneta creamos una nueva web de “policía sexual” donde la gente podía denunciar verdaderos prostíbulos online. ¡Lo sorprendente es que no se realizó ninguna acusación auténtica!  Debido al interés y a la cobertura de la campaña por parte de los medios de comunicación, tres meses más tarde se retiró la acusación contra nosotros y se comenzó a investigar a algunos delincuentes auténticos.
  • Actualmente incluso CANTAMOS para llegar a gente que, de otro modo, nunca habría pensado en el tráfico sexual ni en apoyar nuestro trabajo.  Nuestro CD, “Palabras de poder”, se utiliza para recaudar fondos y aumentar la concienciación sobre nuestro trabajo.

Somos testigos de muchas actuaciones lamentables por parte de mujeres y hombres que siguen produciéndose debido a que existen demasiados estereotipos de género, pero creemos que siempre es mejor hacer algo contra la trata de mujeres y niñas que simplemente dejarlo estar.

6. Teniendo en cuenta lo espantoso que es el tráfico sexual, ¿cómo logra seguir siendo positiva y mantener el sentido del humor?

Personalmente mantengo mi actitud positiva porque veo resultados. Veo mujeres que han cambiado su vida, incluidas mujeres que trabajan conmigo: sus vidas han cambiado, son más independientes y tienen voz. Veo que la legislación está cambiando poco a poco. La gente que antes me gritaba que soy una estúpida feminista, que mi vida privada es pésima, etc. ha cambiado su punto de vista y ahora me ve como un modelo a seguir. Veo cambios, solo haciendo cosas veo ciertos logros y me proporcionan la alegría necesaria para continuar. En mi interior me digo que no puedo hacer otra cosa.

Todo el mundo tiene una misión en la vida y esta es la mía.

7. ¿Cómo anima a las mujeres a acudir a Marta en busca de ayuda? ¿Qué opciones tienen a su disposición cuando acuden a ella?

El boca a boca funciona perfectamente porque las mujeres hablan entre sí. Marta se ha convertido en una conocida organización que defiende los derechos de las mujeres. En 2008, cuando tuvimos que cerrar nuestro centro de acogida y nuestro servicio de ayuda telefónica, había mujeres atrapadas en burdeles extranjeros que seguían llamando a nuestra oficina.

Ansiamos vehementemente volver a abrir nuestro centro de acogida, pero, hasta que lo logremos, se puede consultar a supervisores que proporcionan apoyo a mujeres mientras resuelven su situación. También contamos con psicólogos, asesores jurídicos y psicoterapeutas que trabajan con mujeres. Además, los supervisores buscan otros medios sociales e instan a las mujeres a explorar recursos internos y externos disponibles que puedan ayudarlas en su situación.

8. ¿Cómo puede ayudarles la población en general en su labor para erradicar el tráfico sexual y ayudar a las supervivientes?

¡La población debe dejar de mostrar apatía! Pueden denunciar a taxis, hoteles, policías y burdeles que promueven el tráfico sexual. La población debe dejar de aceptar y ser indulgente con los explotadores y comenzar a denunciar a los hombres que explotan a chicas. Deben mostrar empatía con las niñas y mujeres que han sufrido toda esta monstruosidad. Es la única forma de que las chicas puedan animarse a testificar contra los delincuentes, si ellas creen que los delincuentes serán castigados y que no se tolerarán sus actos delictivos.

Marta no recibe apoyo gubernamental, por lo que nos esforzamos a diario para buscar recursos que nos permitan continuar con nuestro trabajo y agradecemos sinceramente cualquier donación que puedan realizar.

Si desea más información sobre Marta, visite http://marta.lv/ o http://en.marta.lv/ (inglés).

-Enero de 2013