Campañas para poner fin al turismo sexual

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El tráfico de mujeres y niñas con fines de explotación sexual comercial supone una forma perversa de violencia contra ellas y está vinculado de forma inextricable al comercio del sexo. El turismo sexual, que brinda a los hombres la oportunidad de viajar (casi siempre desde países de Occidente a países en desarrollo) con el propósito de contratar servicios sexuales con niñas y mujeres vulnerables, alimenta la demanda del tráfico sexual y la consiguiente explotación de mujeres y niñas con estos fines. Igualdad Ya fue una de las primeras organizaciones de derechos humanos en reconocer el papel del turismo sexual como propulsor del tráfico y la explotación y luchar contra esto.

En 1996, Igualdad Ya emprendió su campaña para cerrar las oficinas de Big Apple Oriental Tours, un operador turístico neoyorquino que organizaba viajes de carácter sexual a Tailandia y Filipinas. En 2003, Igualdad Ya contribuyó al cierre de otra agencia de turismo sexual, la hawaiana Video Travel y defendió la promulgación de una ley estatal en ese país para prohibir las actividades de este tipo de agencias. En 2005, Igualdad Ya comenzó a pedir al gobierno federal que pusiera fin al turismo sexual y que investigara en particular al propietario de G.F. Tours. Recientemente, Igualdad Ya ha coordinado una demanda civil presentada en un tribunal de Estados Unidos en nombre de cuatro mujeres brasileñas que presuntamente fueron explotadas cuando eran menores por un ciudadano estadounidense que organizaba viajes sexuales desde EE. UU. a Brasil.