La violación de menores (sobre todo niñas) en Zambia es algo muy extendido. Los autores de las violaciones van desde completos desconocidos a profesores o incluso familiares cercanos de las víctimas. Igualdad Ya comenzó a actuar en este país en 2007, cuando a través del Fondo de Defensa Legal para chicas Adolescentes (AGLDF) se implicó en el caso de Mary, una niña de 13 años que había sido violada por su profesor.
Sara Longwe, asesora de Igualdad Ya en Zambia, convocó una coalición de grupos de trabajo zambianos para abordar el tema de la violencia sexual contra las escolares en el país desde diversos sectores, como el de los servicios sanitarios y jurídicos, los medios de comunicación, la sensibilización y el empoderamiento de las jóvenes. El objetivo de la coalición es exigir una mejor respuesta en todos los sectores a estos casos y supervisar la respuesta del gobierno en el caso de Mary La visión estratégica de AGLDF se basa en la capacitación y la coordinación entre las organizaciones de Zambia para abordar mejor la cuestión de la violencia contra las niñas, por eso Igualdad Ya decidió reunir a estas organizaciones y poner en común su labor para alcanzar el objetivo común de erradicar la violencia contra mujeres y niñas.
Con ayuda de Igualdad Ya, la ONU concedió una subvención de tres años a la coalición a través de su fondo para poner fin a la violencia contra la mujer. El dinero iba destinado a un proyecto multisectorial para prevenir y afrontar mejor el problema de la violencia contra las adolescentes en Zambia.
El fin de este proyecto es instaurar la "tolerancia cero” ante la violencia sexual contra las niñas mediante la ayuda, coordinación de esfuerzos y capacitación de la coalición, que fue denominada Coalición Tisunge Ana Athu Akazi (“protejamos a nuestras niñas”) (TAAAC), así como promover y apoyar la labor del gobierno en este sentido. El proyecto pretende asegurarse de que todas las intervenciones giren en torno a las niñas. Igualdad Ya prevé que para cuando el proyecto llegue a su fin las chicas estarán capacitadas para reclamar sus derechos y que se habrá instaurado en el país un sistema mejor para responder y prevenir la violencia contra las adolescentes.
Los objetivos del programa son:
Su acción hace una diferencia. Levante su voz para detener los abusos de derechos humanos contra las mujeres y niñas.