Igualdad Ya responde a las reacciones a su Acción Mujeres sobre juegos simuladores de violación

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Desde la presentación de la Acción Mujeres 33.1 en la cual se pide la retirada de RapeLay, un juego simulador de violación producido y vendido en Japón, y se insta al Gobierno japonés a abordar con eficacia la violencia y la discriminación contra las mujeres, Igualdad Ya ha sido inundada por las respuestas. Muchas de éstas han sido positivas y han venido de mujeres y hombres en Japón y en todo el mundo en apoyo de la Acción. Algunas han mencionado sus propias experiencias y las repercusiones negativas que esta forma de hentai está teniendo en las mujeres y las niñas, que se han convertido cada vez más en objetos de acoso sexual. 

Lamentablemente, sin embargo, Igualdad Ya también ha recibido una cantidad sin precedentes de correo de odio, incluidas amenazas de muerte y de bomba. Muchos de estos mensajes se han referido a las estadísticas de violación en Japón que según se dice son muy inferiores, por ejemplo, a las de los Estados Unidos. Igualdad Ya no cree que sirva fin alguno justificar los crímenes en un país al señalar que hay más en otro. No obstante, activistas de derechos de la mujer en Japón nos informan de que el número de violaciones denunciadas probablemente no refleja la realidad de los incidentes de violación en Japón. También es difícil que las mujeres en Japón denuncien las violaciones porque las víctimas tienen poca fe en el sistema de justicia penal y están preocupadas por el estigma que acompaña a la violación. Esto también se refleja en el Comité de las Naciones Unidas que supervisa la aplicación de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW). Al estudiar el informe del Gobierno japonés en 2003, el Comité de la Convención expresó su preocupación por “la prevalencia de los actos de violencia contra mujeres y niñas y por la aparente renuencia de las mujeres a solicitar el auxilio de las instituciones públicas existentes”. El Comité también señaló que “la pena por violación [es] relativamente leve”. El hecho de que hay vagones sólo para mujeres en los trenes japoneses debido a la alta frecuencia de toqueteos y acoso sexual que las mujeres enfrentan en Japón también destaca la necesidad de que el Gobierno se ocupe activamente de la violencia contra la mujer. Prohibir los juegos simuladores al extremo de computadora que promueven la violencia y el acoso sexual como RapeLay sería un paso en esa dirección.

Una gran parte del correo de odio y las amenazas que hemos recibido no sólo subrayan la profunda misoginia que predomina entre los consumidores de esos juegos, muchos también confundieron la campaña de Igualdad Ya con la oposición al sexo. La violación y el acoso sexual son formas de violencia contra las mujeres y las niñas y nunca se pueden equiparar al sexo consensual. Pedimos que sigan escribiendo a Illusion Software y le pidan retirar por completo RapeLay y todos los demás títulos similares, así como a Amazon que también vende juegos similares que promueven la violación, la agresión sexual, el acecho, y el acoso sexual de mujeres y niñas. Por favor también escriban al Gobierno japonés instándolo a cumplir con sus obligaciones internacionales en virtud de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.