Estados Unidos: G&F Tours – Un llamado a aplicar la ley y acabar con el turismo sexual

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Fecha: 
1 Oct 2005

“Necesita una ingenua que tenga que ser seducida o una puta ninfómana y salvaje?... ¿Le gusta el sexo sucio o limpio?  ¿Quizá ha oído hablar de felaciones de muestra...? ¡Todo esto es cierto!" (Sitio web de G&F Tours)

G&F Tours se jacta de sus "viajes sexuales por Asia, a precios asequibles y con guías expertos". Promete al turista disfrutar de forma segura de "lo mejor que puede ofrecer la vida nocturna del sureste asiático en sus vacaciones de turismo sexual". Además, atrae a clientes potenciales anunciando que los turistas pueden tener relaciones sexuales con una chica diferente cada día y que no tienen que pagar hasta la mañana siguiente.

Gunter Frentz, el propietario/operador de G&F Tours, lleva más de 17 años organizando viajes de carácter sexual a Tailandia, las Filipinas y Camboya. Su empresa se ha trasladado varias veces, de su sede inicial en Miami (Florida) a Nueva Orleáns (Louisiana) a su actual base en Forth Worth (Texas). Actualmente G&F Tours anuncia giras para grupos, de diez noches de duración a Tailandia o las Filipinas o una combinación de ambos destinos a precios que oscilan entre los 1.525 y los 2.670 dólares. Los viajes para individuos cuestan entre 1.715 y 3.225 dólares. Este precio incluye, además del vuelo y el alojamiento en hotel, el servicio de un guía turístico en los países de destino que se encarga de acompañar a los clientes a los bares y clubes donde pueden obtener sexo por pago. En el sitio web de G&F se ofrecen guías "simpáticos y experimentados" para "ayudarle a encontrar la chica adecuada y explicarle cómo funciona todo y qué cuesta cada cosa". En resumen, por una tarifa fija Gunter Frentz traslada a hombres a países extranjeros, en especial a Tailandia, y les facilita el auspicio de la prostitución. Él mismo califica estas giras como "viajes sexuales".

Los testimonios de turistas sexuales que G&F publica en su sitio web elogian la cantidad y la calidad del sexo por pago en Tailandia. En estos testimonios los turistas describen sus experiencias en actividades relacionadas con la prostitución durante sus viajes y ensalzan lo barato que el sexo por pago es allí. Tal y como explica uno de los turistas sexuales de G&F, "por 350 baht ($14), me la podía llevar al hotel, follar toda la noche… y darle 1000 baht ($40) de propina a la mañana siguiente o cuando me cansara de ella". Algunos testimonios contrastan el carácter servil de las mujeres asiáticas que se prostituyen con el de las mujeres occidentales. Un turista sexual de G&F cuenta como una mujer tailandesa a la que había pagado por mantener relaciones sexuales con él se arrodilló para ponerle los calcetines y los zapatos. Otro turista sexual de esta misma compañía comenta que "aunque [Gunter Frentz] nos había dicho que la edad mínima que se exige a una chica para trabajar como bailarina en un club es de 18 años, me cuesta creer que al menos un par de bailarinas tuvieran esa edad". Organizaciones no gubernamentales en Tailandia y las Filipinas han comprobado que un número considerable de chicas que trabajan como camareras y prostitutas en bares son en realidad menores de edad.

Se estima que la cuarta parte de los turistas sexuales a nivel mundial proceden de los Estados Unidos. La Ley de Protección de Víctimas del Tráfico del 2000 reconoce que el turismo sexual es un medio a través del cual la explotación sexual comercial de mujeres y niñas ha contribuido al crecimiento de la industria internacional del sexo y la demanda del tráfico sexual. Según la Directiva Presidencial Estadounidense de Seguridad Nacional frente al Tráfico de Personas del 2003, "la prostitución y las actividades relacionadas, las cuales son inherentemente dañinas y deshumanizantes, contribuyen al fenómeno del tráfico de personas, al igual que el turismo sexual, el cual mueve alrededor de 1.000 millones de dólares cada año en todo el mundo". La Organización de las Naciones Unidas calcula que el tráfico sexual genera unos ingresos anuales de cerca de 7.000 millones de dólares. 

La Ley Mann, una ley federal estadounidense, castiga a las personas que conscientemente trasladan a otra en comercio interestatal o extranjero "con la intención de que esa persona participe en la prostitución o en cualquier actividad sexual por la que una persona pueda ser acusada de un delito penal". La Ley también prohíbe el inducir o coaccionar a una persona a ser transportada con fines de prostitución u otros delitos sexuales relacionados. En los últimos años, Igualdad Ya se ha dirigido repetidamente al Ministerio de Justicia y a la oficina del Fiscal en el distrito federal del este de Louisiana, donde hasta hace poco G&F Tours realizaba sus actividades de negocio, y ha instado a estos funcionarios a enjuiciar a G&F Tours en virtud de la Ley Mann. Sin embargo, los funcionarios con los que se ha contactado no han tomado medidas para iniciar un procedimiento legal, aunque las actividades de G&F Tours, como descritas por la propia compañía y completamente documentadas en su sitio web, claramente caen dentro del ámbito de aplicación de la Ley Mann. Inmediatamente después de que el Huracán Katrina destruyese a Nueva Orleans, Gunter Frentz estableció una base en Forth Worth (Texas), desde donde continúa operando su negocio de turismo sexual.

A pesar de que en sus informes anuales sobre el Tráfico de Personas el gobierno de los EE.UU. critica a otros gobiernos por no responder adecuadamente al problema de la demanda del tráfico sexual, este gobierno no ha ejercido todo su poder para evitar que mujeres y niñas de otros países caigan en las garras de los turistas sexuales estadounidenses. La Ley para Acabar con la Demanda del Tráfico Sexual del 2005 ha sido presentada en la Cámara de Representantes de los EE.UU. por Deborah Pryce (republicana de Ohio) y Carolyn Maloney (demócrata de Nueva York), y en el Senado por John Cornyn (republicano de Texas) y Arlen Specter (republicano de Pennsylvania). El proyecto de ley incluye una disposición que modificaría la Ley Mann para establecer concretamente que entre las personas que participan en actividades sexuales por las que se les pueda acusar de un delito penal están "aquellos que compran actividades sexuales comerciales". La aprobación de esta enmienda dejaría en claro a los fiscales federales que se han negado a aplicarla, que la Ley Mann puede y debe ser ejercida para procesar a los operadores de turismo sexual basados en los EE.UU.

G&F Tours no es la única agencia que organiza viajes de turismo sexual desde los EE.UU. Hay muchas más en el país que coordinan viajes de este tipo a Asia, Europa del Este y América Latina. A pesar del lenguaje claro de la Ley Mann que insta a procesar a las personas que trasladan a otras en comercio interestatal o extranjero con la intención de que éstas participen en actividades relacionadas con la prostitución, ningún operador de turismo sexual ha sido enjuiciado en virtud de esta ley. Las personas que trasladan a turistas sexuales también podrían ser también procesadas en virtud de la Ley federal de Viajes, la cual castiga a las personas que utilizan el comercio interestatal o extranjero "con la intención de promover, gestionar, establecer, llevar a cabo o facilitar la promoción, la gestión, el establecimiento o la realización de alguna actividad ilegal". Entre estas actividades se incluiría la de proxeneta y/o el auspicio de la prostitución en Tailandia, por ejemplo, donde ambos son ilegales. Sin embargo, ningún operador de turismo sexual ha sido enjuiciado en virtud de esta ley. No se ha procesado a ningún operador de turismo sexual en Estados Unidos en virtud de ninguna ley estatal o federal, salvo a Big Apple Oriental Tours, una agencia de turismo sexual en Nueva York cuyos operadores actualmente se enfrentan a varios cargos en virtud de las leyes del Estado de Nueva York.

Qué puede hacer: 

Por favor, escriba al Procurador General de los EE.UU. Eric H. Holder, Jr., y pídale que se enjuicie a Gunter Frentz, propietario/operador de G&F Tours, por trasladar de forma libre y consciente a personas a otros países con la intención de auspiciar la prostitución, violando así la Ley Mann y la Ley de Viajes. Señale que las medidas efectivas para combatir el tráfico sexual y la explotación sexual comercial deben centrarse en suprimir la demanda de la industria, incluyendo el turismo sexual, tal y como lo reconoce el gobierno estadounidense en su Directiva Presidencial de Seguridad Nacional frente al Tráfico de Personas del 2003 y en su Informe anual sobre el Tráfico de Personas. Inste al Procurador General que aclare a todos los fiscales federales que las actividades de las compañías de turismo sexual constituyen una violación de la ley federal y úrjale que garantice que el Ministerio de Justicia tome medidas para cerrar todas las compañías de viajes de este tipo que operan desde los Estados Unidos. Escriba también al Fiscal de los EE.UU. para el Distrito Norte de Texas, hágale saber que G&F Tours se ha trasladado recientemente a Forth Worth y pídale que tome medidas inmediatamente para cerrar el negocio de turismo sexual de Gunter Frentz.

U.S. Attorney General Eric H. Holder, Jr.
U.S. Department of Justice
950 Pennsylvania Avenue NW
Washington, DC  20530, EE.UU.
Fax: +1 202-307-6777
Correo electrónico: AskDOJ@usdoj.gov

U.S. Attorney Richard B. Roper
U.S. Attorney's Office-North District of Texas
Dallas Division
Earle Cabell Federal Building
1100 Commerce Street, Suite 300
Dallas, Texas 75242-1699, USA
Fax: +1 214-767-2898