Cartas:
Excelentísimo Primer Ministro / Ministro / Gobernador:
Me gustaría expresarle mi más profunda preocupación por los últimos ataques y amenazas sufridos por defensores de los derechos humanos en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa (KP) y FATA.
Me inquieta especialmente el asesinato, el pasado 4 de julio de 2012, de Farida Afridi, Directora Ejecutiva de Sawera, organización de derechos de la mujer con sede en FATA. Después de recibir varias amenazas por su labor a favor de los derechos de las mujeres, Farida fue tiroteada mortalmente al salir de su casa. Asimismo, en diciembre de 2011, Zarteef Khan Afridi, coordinador de la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán, también fue brutalmente asesinado, al parecer a manos de un grupo extremista de la misma región. En el caso de Farida se ha detenido a un sospechoso, pero los autores de la muerte de Zarteef Khan Afridi continúan en paradero desconocido.
Según las ONG que trabajan allí, las amenazas de muerte a los defensores de los derechos humanos son habituales en la provincia de KP y FATA. Al parecer, durante el sermón del 4 de mayo de 2012, el clérigo religioso del distrito de Kohistan (KP), Maulvi Abdul Haleem, que tiene una gran influencia política, advirtió de que los trabajadores de ONG que defienden a la mujer no podrían entrar en Kohistan y que las mujeres que violen esta prohibición podrían ser obligadas a casarse con hombres de la localidad. Estas declaraciones han infundido el miedo entre los trabajadores de las ONG, especialmente entre las mujeres. Me preocupa que el gobierno regional no haya tomado medida alguna para proteger a estos activistas, por lo que los grupos de derechos humanos que trabajan en KP y FATA pierden cada vez más efectivos como consecuencia de las amenazas.
La Declaración de Naciones Unidas sobre los Defensores de los Derechos Humanos especifica las obligaciones de los Estados de garantizar y proteger los derechos de estas personas. Pakistán está obligado además a proteger todos los derechos humanos establecidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Artículo 2), el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (Artículo 2) y la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (Artículo 3). La Relatora Especial de la ONU sobre la situación de los defensores de los derechos humanos, Margaret Sekaggya, y la Relatora Especial sobre la violencia contra las mujeres, Rashida Manjoo, han tomado nota de las violaciones contra los activistas que trabajan a favor de los derechos de la mujer en Pakistán y han puesto de relieve la obligación que tiene el gobierno nacional de investigar y procesar a los autores de los delitos. Asimismo, en el informe de junio de 2008 del Grupo de Trabajo para el Examen Periódico Universal de Pakistán, se instaba a este gobierno a combatir la impunidad de los ataques contra defensores de los derechos humanos mediante la investigación efectiva de las acusaciones y el procesamiento de los responsables.
Me gustaría respaldar la carta de peticiones elaborada por la Alianza KP y FATA para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres y sumarme al llamamiento que les hacen para que:
- se investigue de manera inmediata e integral los asesinatos de Farida Afridi y Zarteef Khan Afridi, y que el pese de la justicia caiga sobre los criminales
- garanticen la seguridad de los defensores y especialmente de las defensoras de los derechos humanos, y castiguen la intimidación, el acoso, las amenazas o las agresiones contra las personas
- castiguen las afirmaciones o declaraciones públicas que inciten a la violencia contra los defensores de los derechos humanos
Gracias por su atención.
Reciba un cordial saludo,