Cartas:
Estimado Presidente Karzai/Ministro Habibullah Ghalib/Ministra Husn Banu Ghazanfar: [borrar los que correspondan]
Le escribo para expresarle mi profunda preocupación con respecto a las noticias de que el gobierno afgano va a proponer una ley que cedería al gobierno afgano la gestión de los centros de acogida de mujeres, hasta ahora gestionados por diversas organizaciones de mujeres. El borrador de la nueva ley propone que sea el gobierno quien controle, sin garantía alguna, la aceptación, el régimen y la salida de las mujeres que solicitan ser acogidas en estos centros. Esto podría disuadir a las mujeres, ya de por sí aterrorizadas y vulnerables, a la hora de solicitar ayuda. De esta manera, correrían el riesgo de sufrir más daños o incluso de morir. Es posible que el gobierno actualmente esté replanteándose esta postura, lo cual sería una excelente noticia, pero nos parecen muy preocupantes los informes que indican que las mujeres afganas continúan sufriendo un nivel de violencia elevadísimo y que su acceso a la justicia es muy limitado.
Me preocupa realmente que el informe de 2009 elaborado por la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, señale que “las mujeres afganas han informado repetidamente de que han dejado de confiar en las autoridades encargadas del cumplimiento de la ley y en las instituciones judiciales, que consideran ineficaces, incompetentes, disfuncionales y corruptas. Parece que no sirve de nada comunicar un incidente a la policía, a la dirección nacional de seguridad (el servicio de inteligencia) o la fiscalía, porque generalmente los casos no se toman en serio, no se registran adecuadamente o simplemente no se actúa en consecuencia. En última instancia, las autoridades no quieren o no pueden ofrecer a las mujeres en situación de riesgo un medio de protección para garantizar su seguridad”. Esto refleja además la necesidad imperiosa de que los centros de acogida sean gestionados por una organización independiente para ofrecer a las mujeres el apoyo que necesitan.
Dado el elevado nivel de violencia contra las mujeres que existe en Afganistán y la ausencia de justicia, resulta aún más necesario que las mujeres puedan acceder a lugares seguros en los que encontrar ayuda, y que estos centros sigan siendo independientes.
Le pido con todos mis respetos que se asegure de que los planes del gobierno para hacerse con el control de estos centros sean descartados de inmediato. Hay que animar al gobierno afgano a tomar medidas firmes para abordar las razones por las que mujeres y niñas en este país se ven obligadas a acudir a los centros de acogida de mujeres en busca de ayuda y apoyo. Para ello es necesario garantizar la prevención y el castigo de la violencia contra las mujeres con todo el peso de la ley, así como facilitar a las mujeres el acceso a la justicia conforme a las disposiciones recogidas en la Constitución de Afganistán y en los compromisos internacionales ratificados por este país, como la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW).
Muchas gracias por su atención.
Reciba un cordial saludo,